aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




#Perrhijos: un nuevo modelo de familia

Karla Casillas y Valentina Pérez Botero| El Universal
Martes 04 de febrero de 2014

Video. Historias, cifras y datos sobre el mundo de los perros

#Perrhijos: un nuevo modelo de familia

HOGAR. Gabriel y Zaira recibieron hace un año y siete meses "Ergo", un "perrhijo total". (Foto: ESPECIAL )

Los sacan de vacaciones, les compran ropa y juguetes, y prefieren llevarlos a ‘guarderías’ que dejarlos solos. Expertos alertan sobre la tendencia a humanizar a los perros

 politica@eluniversal.com.mx  

Ya no se les dice perros, ahora son “niños”; dejarlos solos en casa se ha convertido en una preocupación para sus “padres”, por eso muchos de ellos prefieren llevarlos a una “guardería”. Cuando los notan nerviosos o angustiados existe la opción, cada vez más recurrida, de llevarlos a un spa para que se relajen; y van a la estética con la misma asiduidad que cualquiera de nosotros. De un par de años para acá existe una marcada tendencia a humanizar a los perros, y esto les ha dado una nueva categoría. Hoy, en muchos hogares se les conoce como “perrhijos”.

Las cifras respaldan una tendencia que nos habla de un desplazamiento paulatino de niños por perros, que han ocupado sus espacios en parques y en hogares.

En México existen 24 millones 264 mil perros domésticos y callejeros, de acuerdo con Euromonitor, empresa dedicada al estudio del mercado a nivel mundial. Esa cifra indica que los perros superan la cantidad de niños de cero a cuatro años, que asciende a 10.52 millones, y de adultos mayores de 60 años a nivel nacional, que alcanzan los 10 millones de personas, de acuerdo con el más reciente censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de 2010.

La tendencia es tan clara que en México ya hay ocho perros domésticos por cada bebé de cero a dos años, de acuerdo con De la Riva Group, empresa mexicana dedicada a investigaciones de mercado. Esto se debe a que del año 2000 al 2010 el número de perros ha crecido en 20%. Esta alza en la población canina contrasta con la tasa de natalidad, que se ha reducido en un 17%, también en el mismo lapso, de acuerdo con el Inegi.

La importancia del perro en la familia también se mide en la cantidad de recursos que se invierten. De la Riva Group asegura que los gastos pueden ascender a 3 mil pesos mensuales por “perrhijo”: comida, guardería, estética, juguetes y premios.

Cuando es una patología

“Los perros son los animales perfectos para sustituir la carencia de un hijo. Son seres generalmente dóciles y muy afectivos, no exigen, no son rencorosos, son manipulables y aceptan lo que les des”, comenta Laura Bermúdez Ruano, sicóloga de la UNAM. “Son animales que encajan perfectamente en los núcleos familiares, pues por su carácter de nobleza también pueden sustituir huecos afectivos como los de una pareja, un amigo o padres ausentes para los niños”.

La tendencia que se observa actualmente, llamada “perrhijos”, obedece en gran medida a que la sociedad es mucho más libre en sus decisiones, y muchas parejas ya no obedecen ciegamente ciertas consignas de realización. “La gente ya no se deja llevar tanto por el mandato social de que la pareja te va a llevar a la felicidad, o de que tener un hijo es la realización de una mujer”, explica Laura Bermúdez.

Hoy, agrega, tener un hijo “es una decisión que se piensa mucho más. Hoy hay mucho más conciencia de que tener un hijo es una responsabilidad para toda la vida, es una especie de cadena perpetua”. Entonces los perros se convierten en esas criaturas que se incorporan a la vida de pareja y que generan un vínculo más estrecho entre los “padres”.

La sicóloga, no obstante, dice que dentro de este fenómeno se pueden presentar exageraciones que son catalogadas como patologías: “Por un lado, se puede generar una dependencia o simbiosis excesiva; por otro, hay una tendencia a humanizar a los animales que no es sana.

“No hay por qué humanizar a un perro, como no hay por qué animalizar a un ser humano. Creo que una relación sana es donde el dueño y su perro tienen sus espacios, hacen sus actividades y no tienen esa dependencia exagerada que se ve ahora. Cuando los dueños dejan de hacer sus actividades, acudir a compromisos o incluso dejan de ir de viaje por cuidar a sus perros, ya entra en lo patológico”.

Respecto a la tendencia cada vez más visible de colocar a los perros en el plano humano, Bermúdez apunta: “Creo que esto de vestir a los perros a la moda, llevarlos a masajes o tratarlos como niños obedece a un snobismo que muchas veces acaba incomodando al perro”.

“Los perros no necesitan nada de eso. Su complexión, su naturaleza, su tipo de pelo, es más que suficiente para vivir. Lo demás son artimañas comerciales para que entren en competencia las clases sociales”, dice la sicóloga, “en muchos casos se trata de gente inmadura que se quedó anclada en algunos aspectos de su vida en la etapa infantil”. Incluso hay casos más graves, en que las personas establecen relaciones con sus perros y son incapaces de entablarlas con humanos.



comentarios
0