Historia. 'Diva' y 'Naima', las dos 'hermanas'
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CONSENTIDAS. Diva y Naima son las hijas pomerianas de Uriel y su pareja. (Foto: )
Uriel Medina recuerda emocionado el día en que su familia sumó el cuarto integrante. Él y su pareja ya habían pensado en una hermanita para Diva, una pequeña perrita de raza pomerania que los había estrenado como padres. Naima fue la elegida para complementarlos.
Cuando los cuatro entraron al departamento, Diva le enseñó [a Naima] toda la casa, dice Uriel con tono de padre orgulloso y resalta un detalle: En la sala, Diva le empezó a mostrar los juguetes y se los acercó con la patita, le estaba dando la bienvenida, ojalá lo hubiéramos grabado.
Después de casi cuatro meses de encierro en una jaula de una tienda de mascotas, Uriel y su pareja decidieron comprar a la cachorrita. Aunque la pareja está en contra de este tipo de tiendas, precisamente por el hacinamiento y el maltrato a los que son sometidos los animales, decidieron sacarla de ahí y darle una vida digna.
Cuando llevaron a la perra a una revisión, ésta presentaba un cuadro clínico que el veterinario diagnosticó poco esperanzador, y por eso la bautizaron como Naima, que significa esperanza, pues era lo que la familia necesitaba para poder afrontar la difícil situación.
La recuperación paulatina de Naima ayudó a su incorporación en la rutina del hogar, y ahora Uriel dice: Mi familia somos cuatro: mi pareja y mis dos perrhijas. Las dos hermanitas parecen entender que su papá habla de ellas. Diva, un poco más grande y de pelo negro, se acerca, se sienta en las piernas de Uriel, lo olisquea y le exige cariños. Naima, de personalidad más sosegada, los vigila desde abajo del sofá.
Diva llegó a la casa de la pareja como regalo de una amiga Nos dijo: Miren, chavos, yo no la puedo tener en mi casa. Uriel y su pareja habían cuidado a Diva por un par de días e inmediatamente dijeron que sí, que estaban listos para ser padres. El nombre de Diva tampoco es aleatorio. Cuando Uriel y su pareja la adoptaron tenía el nombre de Muñeca, pero al ser la reina de la casa, explica Uriel, su pareja le dijo pareces Diva: exiges y exiges. Y así se quedó.
Uriel, como padre de dos perrhijas, insiste en que son ellas las que marcan el ritmo de vida: Cuando vienen amigos al apartamento primero las tienen que saludar, parece que dijeran soy Diva, soy Naima, hazme cariños, y al igual que en su vida social, en el día a día Uriel organiza su rutina con ellas como prioridad.
Para la pareja, Naima y Diva significan responsabilidad, amor, y aunque no tienen hijos, ellos están dispuestos a modificar su vida, su elección de restaurante, de hotel cuando se van de vacaciones, a sitios donde los acepten a los cuatro, pues no es una familia de dos.





