aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Historia. Reiki para "Filipo"

Karla Casillas y Valentina Pérez Botero| El Universal
Miércoles 05 de febrero de 2014

Video. Gastan hasta más de 3 mil pesos en sus perrhijos: spa, paseadores, accesorios, butiques, alimento vegetariano, estéticas. Descubre más de este jugoso negocio en esta nueva entrega.

<b>Historia.</b> Reiki para

PACIENCIA. Los animales reciben una esmerada atención por parte del personal de esta exclusiva boutique canina. (Foto: TANYA GUERRERO, PATRICIA JUÁREZ Y YADÍN XOLALPA / EL UNIVERSAL )

En este spa, los canes reciben masaje y terapia, todo ambientado con relajante música clásica

Filipo, un french poodle reservado, está encima de la cama de reiki. La asistente le quita el saquito azul, le pone un flotador, lo agarra con un arnés e inicia la música clásica. El ambiente huele a menta y Filipo ahora pende encima de una tina con burbujas mientras tres profesionales lo guían para meterlo en agua caliente. Es hora de su hidromasaje. Ya pasó por un poco de cardio en la caminadora y terminará el circuito con un masaje japonés que le alineará los chakras.

"Musicoterapia, aromaterapia, reiki, y ya si lo requieren, si algún perrito tiene alguna contractura, se le hace una terapia con semillas calientes", explica con seriedad Angélica Solares, especialista en reiki para mascotas y una de las socias de PetXclusive, un negocio dedicado al "cuidado integral" de mascotas ubicado en la colonia Cuauhtémoc.

El reiki es una práctica japonesa no científica considerada como complementaria o alternativa que afirma lograr la sanación del paciente a través de la imposición de las manos del practicante, canalizando una supuesta "energía vital universal".

Así pues, mientras Filipo recibe su ritual de sanación en los otros dos pisos de PetXclusive los demás perros desarrollan otras actividades.

En la sala de espera se proyectan las imágenes de seguridad del recinto de 300 metros cuadrados, en las que se puede ver qué ocurre en cada salón; por ejemplo, en uno de ellos vemos a Parnita en la azotea de juegos, en otro a una pareja de hermanos bulldog en las suites y finalmente La Negra se divierte en una alberca de pelotas de colores.

"Esto lo hacemos más por amor que por negocio", dice Angélica al explicar que PetXclusive ha ido creciendo rápidamente desde su inauguración en el año 2009, pues comenzó como una pequeña boutique de ropa para perros.

Tras la venta de ropa siguió el grooming -estética, baño y corte de pelo-, luego la guardería, kínder y finalmente el spa: "fuimos creciendo a medida que los clientes nos lo pedían", explica Maritza Márquez, la segunda de tres socias, todas amantes de los perros.

La vida de las dueñas de PetXclusive también ha cambiado a partir del crecimiento de esta microempresa. Maritza tomó un diplomado de mercadeo que enfocó en mascotas y Angélica regresó a la universidad a estudiar veterinaria porque quieren que el próximo paso sea la incorporación del rubro médico.

Los clientes-perro de PetXclusive parecen superar en importancia a sus dueños. Para cualquier solicitud ellos siempre serán "los padres de Rita, de Osito o de Parnita", explica Angélica, quien muestra uno de los objetos más vendidos de la tienda, que son los "premios" (huesitos o carnazas), los cuales cuestan unos 20 pesos.

Un circuito de spa puede salir en 450 pesos, los baños oscilan entre los 150 pesos -para tallas chicas- y los 210 -por perros grandes-.

Los servicios de estética van desde 190 hasta 260. El día de guardería, que incluye ocho horas de cuidado y dos paseos por día, a 200 pesos diarios, y la boutique tiene prendas desde 100 hasta 400 pesos.

Por las instalaciones de PetXclusive se pasean curioseando entre los productos los dueños de los perros, que suelen ser "parejas jóvenes que todavía no están dispuestas a tener hijos, que no lo han contemplado o que de plano no quieren, y sus hijos son las mascotas", explican las propietarias.

Maritza añade que también tienen clientes del llamado grey market (nicho de personas de la tercer edad), "quienes sienten que el nido ya se quedó vacío y el perrito es como tener un hijo en casa otra vez. Y el pink market -dirigido a la comunidad gay-, que muchas veces no tienen hijos y mejor tienen un ‘perrhijo'".

Maritza y Angélica coinciden en que no predominan, como se pensaría, los perros de raza: "un alto porcentaje -entre 50% y 60%- de los chiquitines que nos traen son adoptados, y son cruzas, es decir, la raza no tiene nada qué ver con la inversión que hacen sus dueños".

Nos despedimos de las dueñas y no vemos la estampa típica del perrito esperando a su dueño amarrado a un poste o a un árbol. Aquí es al revés. Los dueños esperan pacientes a que sus "perrhijos" salgan de su terapia de relajamiento para llevarlos a casa.



comentarios
0