México-Estados Unidos, seis años de temas ríspidos

CASO. En marzo de 2011, la ATF reveló que el gobierno de EU autorizó el paso ilegal de casi dos mil armas de alto poder a México; días después la SRE pidió informes detallados sobre la operación. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
silvia.otero@eluniversal.com.mx
El fallido operativo Rápido y Furioso y las develaciones de WikiLeaks han sido casos que han puesto en tensión la relación entre México y Estados Unidos en los últimos años, pero al final, ninguno afectó seriamente la relación bilateral, incluyendo los ataques contra agentes estadounidenses en San Luis Potosí y Morelos.
El denominador común es que todos se registraron en la administración anterior, y a pesar de que el gobierno mexicano pidió explicaciones, información o investigaciones exhaustivas, en ninguno ha sido pública la respuesta del gobierno estadounidense.
Ahora, el reciente caso de espionaje a México por parte de las Agencias de Seguridad Nacional (NSA) y Central de Inteligencia (CIA), afecta directamente a la administración de Enrique Peña Nieto, que a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores exigió información amplia por canales diplomáticos y condenó cualquier desviación al respeto y apego a la ley que debe privar en la relación entre los países.
Es un nuevo episodio de tensión en la relación bilateral, que se suma al escándalo que provocó en diciembre de 2010 la revelación de los cables difundidos por WikiLeaks, en los que el entonces embajador Carlos Pascual habló sobre la lucha del narcotráfico y criticó el papel del Ejército, entre otros temas.
El 3 de marzo de 2011 el ex presidente Felipe Calderón, durante una visita oficial, criticó la labor de Pascual y dejó entrever que sería difícil seguir trabajando con el diplomático ante la pérdida de confianza por sus declaraciones en WikiLeaks. El 19 de ese mes, el embajador renunció.
Después llegó la fallida operación Rápido y Furioso, cuando el 3 de marzo de 2011, John Dodson, agente de la ATF, reveló que su gobierno autorizó el paso ilegal de casi dos mil armas de alto poder a México; dos días después la SRE anunció que “pidió informes detallados a Estados Unidos sobre la operación”.
Los reportes nunca llegaron, según reconoció la entonces canciller Patricia Espinosa, al terminar el sexenio, pues dijo que el caso era todavía una investigación en curso en Estados Unidos.
En contraste, en México han sido detenidos los responsables de los ataques perpetrados en febrero de 2011 contra agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en San Luis Potosí; así como el de agosto de 2012, contras dos agentes de la CIA y un capitán de la Marina, agredidos a tiros por elementos de la Policía Federal, en la zona de Tres Marías en el estado de Morelos, por lo que son procesados.





