Hasta la última noche, obsesionados con Yayoi Kusama

DISFRUTARON Carlos Martínez y Saúl Martínez asistieron el último día a la exposición de la artista japonesa Yayoi Kusama "Obsesión infinita", en el Museo Tamayo. (Foto: Ariel Ojeda / El Universal )
Video. Crónica: Así viven capitalinos Maratón Tamayo por Yayoi Kusama
Nayeli Terán, Socorro Ruiz y Daphne Mendoza fueron la últimas en ingresar, boleto en mano, a la exposición "Yayoi Kusama. Obsesión infinita", que concluyó la noche de este domingo en el Museo Tamayo.
Más de 320 mil personas visitaron la exposición, aunque será este lunes cuando se conozca la cifra definitiva, informó el área de prensa del museo. Durante el fin de semana ingresaron más de 9 mil visitantes que aprovecharon el llamado "Maratón Kusama"; sólo así pudieron pasar muchos más a ver a la muestra de la artista japonesa.
Como nunca en la historia del museo, el público se volcó para visitar una exposición. Desde el 26 de septiembre, cuando se abrió, a las nueve de la mañana comenzó a haber filas; la masiva asistencia provocó que en la tienda del Tamayo rápidamente se agotaran las plumas y otros objetos de parafernalia alusivos a la exposición, y que para diciembre se presentaran los primeros casos de reventa de boletos.
El catálogo, como pocas veces sucede, se vendió en su totalidad.
Hacia las 11 de la mañana de este domingo ya no hubo más boletos, con lo cual durante la noche, en torno del museo, se acabaron las largas filas de la mañana y del sábado.
Sin embargo, ante el estacionamiento, a pesar del grito "¡si no trae boleto no puede entrar a la exposición de la artista japonesa!", muchos seguían de largo, esperando un golpe de suerte.
Cuando las puertas de vidrio del museo se cerraron, a las 10 de la noche, afuera se veía a un grupo de personas que esperaban entrar.
Entre ellos estaban Jorge y Ana; cinco integrantes de la familia Salas, y la familia compuesta por Michelle, Abraham y su bebé de cuatro meses. Llegaron sin boleto pasadas las nueve de la noche, y al final no entraron.
Sólo los que tenían boleto ingresaron; habían comenzado a hacer fila a las seis de la mañana y consiguieron pase para en el turno final, el de las 21:30 horas.
"Yayoi Kusama. Obsesión infinita" ha significado un hito para el Museo Tamayo. Deja cientos de miles de "selfies" en las redes sociales y se convirtió en tema de moda, en el lugar al que había que ir; en un récord.
La última vez que en México se hicieron tantas filas para una exposición fue en el Dolores Olmedo para ver "Obras Maestras del Musée de l'Orangerie", aquello pasó exactamente hace un año; eran pinturas, se trataba de algunos de los grandes artistas europeos de finales de siglo XIX y comienzos del XX.
Esta vez fue arte contemporáneo, moda y lunares.
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