Crónica Pasan frío con tal de ver a Kusama

LARGA ESPERA Las personas que querían entrar a ver la exposición Obsesión Infinita esperaron durante horas. (Foto: EFE )
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A ninguno de ellos les importaba el frío, la desvelada y la espera en medio del bosque que circunda el Museo Tamayo de Arte Contemporáneo. "Me han dicho que vale mucho la pena", expresó uno de los jóvenes que integraban el grupo que encabeza la larga fila que se hacía más larga conforme avanzaba la noche.
Para la media noche, se contabilizaban unas cinco casas de campaña. Algunos cargaron con las bolsas de dormir, las cobijas y las colchas para protegerse del frío. No faltó el puesto de tamales, café y atole. Para quienes les hacía falta, también había bufandas, gorras y guantes.
Joshua Carrera era el primero en la fila. Pero para ocupar ese privilegiado lugar había esperado cerca de 16 horas. Este joven de Puebla llegó ayer a las ocho de la mañana con la esperanza de conseguir una entrada pero se quedó a unos cuantos pasos de ver la exposición de la artista japonesa.
Como muchos otros, Joshua decidió que lo mejor era hacer guardia desde ese momento para ser de los primeros en conseguir entrada hoy, que es el último día de exhibición de la muestra "Obsesión infinita".
En el primer grupo de la fila había chicos que provenían de Puebla, San Luis Potosí y de Monterrey. No les importaba la espera porque, por fin, entrarían a ver esta exposición de la que todo mundo habla. "¡Y mañana será gratis!", recalcó una de las chicas del primer grupo.
Y es que, debido a las malas experiencias vividas por la mañana, cuando algunas personas lograron colarse sin esperar largas horas, los jóvenes decidieron organizarse y formar grupos para reservar su lugar.
Con una botella de agua y una bolsa de galletas en mano, Rodrigo Rodríguez explicaba a quienes se sumaban a la fila la dinámica de los grupos. Había que formar equipos de 50 personas, cada uno con un líder que estaría a cargo de organizarlos por si había que moverse de lugar.
Una lista con los nombres, decía, evitaría que personas ajenas al grupo se sumaran a la fila hoy por la mañana. "Le estamos informando a la gente del museo cómo nos estamos organizado para que ellos mismos respeten la fila porque hoy en la mañana movieron la fila y no la respetaron. Si nos ven organizados será más fácil para ellos agilizar la entrada", explicó Rodrigo, quien hasta la media noche de ayer había logrado que la gente se organizara en 19 grupos.
Según este joven, personal del museo les prometió que hoy entrarían tres mil 500 personas. Hasta ayer, el promedio de visitas por día fue de dos mil 80 personas.
Los jóvenes que anoche acamparon en la entrada del museo no estuvieron solos. Desde las nueve de la noche, diversas personas entraban y salían del recinto, pues fueron los afortunados en comprar sus entradas vía internet para el horario nocturno que se programó como parte del Maratón Tamayo, el cual comenzó ayer a las nueve de la mañana y culmina hoy, a las nueve de la noche.
Adentro y afuera del recinto, hubo movimiento toda la noche. Quienes llevaban entradas para el horario nocturno tenían que esperar su turno en el vestíbulo del museo. Cada 30 minutos accedía un nuevo grupo.
Cristina Tenorio y sus amigos eran del grupo que ingresaría a las 11 de la noche. Aunque estaba feliz de estar ya a unos pasos de apreciar esta exposición que ha causado "euforia", "morbo" y "curiosidad por verla", la joven manifestó su malestar por el caos que implicó comprar los boletos en línea debido a las fallas que ayer registró la web del Museo.
"Fue un rollo horrible, el sistema me cobró dos veces los boletos, los otros cuatro los tuve que regalar a una amiga, y la confirmación me llegó hasta ahora al medio día. Creo que nunca midieron la demanda que una cosa así implicaría y se saturó su sistema. Intenté llamar por teléfono varias veces y nunca contestaron o sonaba ocupado", relató.
Para resguardar la seguridad de los visitantes a la exposición de la artista japonesa, el museo solicitó apoyo de la Seguridad Publica y Protección Civil, reforzó la iluminación entre los árboles y pasillos.
Además, personal del recinto recomendó a las personas que decidieron acampar que no caminaran solos por el bosque, que fueran muy arropados, que llevaran alimentos y que la entrada fuera por Reforma y Gandhi. Hasta la medianoche, según aseguró personal del museo, había saldo blanco.
La retrospectiva de Yayoi Kusama, que incluyen pinturas, trabajos en papel, esculturas, videos, slideshows e instalaciones, estará hasta hoy a las 21 horas.
cd
Eran las 11:30 de la noche de sábado y en la fila de espera para ver la exposición de Yayoi Kusama en su último día de exhibición había cerca de 950 personas.





