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Audio devela presuntos sobornos desde el gobierno federal a Ficrea

Doris Gómora| El Universal
Lunes 05 de enero de 2015
Audio devela presuntos sobornos desde el gobierno federal a Ficrea

Ahorradores se manifestaron a las afueras de la Condusef el pasado 22 de diciembre para pedir una solución al conflicto que dejó el fraude de Ficrea.. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

Aparentemente Rafael Olvera Amezcua pretendió pagar 90 millones de pesos. La grabación se habría registrado en noviembre entre socios de la financiera

doris.gomora@eluniversal.com.mx

REVELAN DATOS DE FRAUDE
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Rafael Olvera Amezcua, socio mayoritario de Ficrea, presuntamente buscó desde noviembre pasado pagar 90 millones de pesos en sobornos que le habrían solicitado funcionarios de un área de inteligencia financiera para mantener sus operaciones ilegales, según se desprende de un audio que se entregó a EL UNIVERSAL, con la conversación entre dos personas que pertenecen a la sociedad financiera que hoy se encuentra bajo investigación.

El audio, con una duración de 05:07 minutos, registra la conversación entre dos personas del primer círculo de Olvera Amezcua, y presuntamente uno de ellos sería Ricardo Tinoco Ortega, director general de Jackmans Optics —otra de las compañías asociadas con Leadman—.

Autoridades del gobierno federal consultadas sobre este audio, indicaron que aún no forma parte de las evidencias en la investigación que conduce la Procuraduría General de la República (PGR) pero saben de su existencia, y que habría sido grabado en noviembre pasado mientras que Olvera Amezcua estaba en Estados Unidos, donde buscaba acercarse a los bancos para obtener más recursos, por lo que Tinoco Ortega presuntamente operaba como contacto para el pago de los sobornos requeridos.

En el audio se escucha a un hombre a quien se menciona como Richard, y su interlocutor es Carlos —como se llama uno de los sociones de Olvera—, quienes hablan sobre la petición de sobornos —incluyendo monto— y hacen referencia a áreas de gobierno, así como la distribución que deben hacer de los 90 millones de pesos.

Richard incluso señala que Olvera está en Estados Unidos y agrega: “Él está muy tranquilo porque sí cuadran los números. Lo que me está preguntando, y ya me dijo, ‘bueno me voy a empezar a mover para conseguir éste’; nada más para tener claro ¿son 90 verdad?”. A lo que su interlocutor responde: “Sí, es correcto”.

En ese punto Richard le pregunta a Carlos cuánto están pidiendo y Carlos responde “cuando menos uno de dólares ahorita”.

Sobre la distribución del monto, Richard pregunta: “¿Cuánto es para Joel?, ¿cuánto es?, ¿cómo es el rollo?”. Carlos le indica: “Son 60 para ahí dentro, 70 para dentro y 20 afuera”.

En el diálogo Richard cuestiona si 20 millones de pesos son para los abogados y Carlos confirma. Después el hombre insiste: “y 70 pero ¿para quién? Para Hugo, ¿y para…?, inmediatamente es interrumpido por Carlos: “eh si, la gente de adentro, no des los nombre güey porque nos están siguiendo. Son seis personas”.

Richard quería más detalles de los pagos, por lo que cuestiona si en una reunión de un día previo a la llamada había tres personas y si se trata de los abogados, Carlos explica: “no, ese es el fiscal que está llevando el tema, que es Iván, ese es brazo derecho de este señor”.

Tras ello, Richard inquiere: “¿Pero entonces quién falta?”, y Carlos responde: “Esta gente, gente de inteligencia financiera ¿sale? Entonces te digo no te puedo dar esos datos por teléfono güey”. Carlos cierra diciendo que Olvera Amezcua “ya sabe cómo está distribuido”.

Los dos hombres también dialogan durante la llamada de cinco minutos sobre la estrategia que seguirán para poder obtener el dinero: “Gilberto Ceron tiene poderes de dominio, él puede firmar lo que se requiera para documentar las cosas y movernos rápido”.

La intención de Carlos es que Gilberto Cerón, director jurídico de Leadman, firme documentos para obtener préstamos dando como garantía las propiedades del socio mayoritario de Ficrea, las cuales no están congeladas, y propone una que se ubica en Puerto Vallarta con valor de 40 millones de pesos para pagar los sobornos.

“No Richard, no, no, no, sus propiedades no están congeladas, están congeladas Leadman, Baus y su chequera, sus propiedades te digo que no han girado nada en contra de nadie”, afirmó Carlos durante su conversación, en la que asegura que Olvera Amezcua no tiene embargado su patrimonio.

En la conversación Richard le expone a Carlos que los funcionarios de gobierno no quieren las propiedades de Olvera Amezcua sino dinero en efectivo: “pero a ver, estos cuates, por lo que platicamos ayer y por la actitud de Joel no quieren esas garantías, quieren cash”.

Carlos le responde: “Por eso güey, pero yo tengo ahorita un güey, lo que dije, tengo una persona que maneja dinero, que nos presta 30 millones de pesos” e inmediatamente le indica que le pidió a Olvera “la escritura de Vallarta que vale 40, voy, la deposito, nos prestan el dinero, pagamos el dinero, cerramos compromisos, y seguimos trabajando, y cuando se libere todo se paga güey, no estoy vendiendo la casa, pero pues ¿tú me prestarías 30 millones a la palabra?”

Adicionalmente Carlos le indica que él no tiene dinero salvo su casa, por la que le dan seis millones de pesos, pero que con ello no cubre lo que se requiere. Richard le pregunta sobre la posibilidad de darles seis millones a los funcionarios para tranquilizarlos y Carlos lo niega.

“No Richard, cuando menos tenemos que darles un peso de dólares, porque entiende que está así: estamos hablando de darles dos pesos a cada quien, es lo que están pidiendo, digo pesos más, pesos menos Richard”, agrega Carlos en la conversación.

Este diálogo revelaría una red de corrupción que incluye a funcionarios de un área de inteligencia financiera, —que existen tanto en la Secretaría de Hacienda como en la Procuraduría General de la República—, que permitió operaciones irregulares de Ficrea.



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