Amaño de partidos no es delito en México

NO ES DELITO No hay una regulación en México que castigue esta práctica. (Foto: Moskabrown )
hector.morales@eluniversal.com.mx
El amaño de
partidos en México no transgrede ninguna ley. No hay una legislación o norma
que lo sancione o persiga de oficio, como sucede en diversos países de Europa,
de acuerdo con expertos en derecho deportivo nacional e internacional.
Aquél que
pudiera incurrir en este tipo de actos, lo máximo que podría alcanzar serían
penas deportivas.
“En nuestro
país han habido menciones, declaraciones que inducen a la posibilidad de que pudieran
existir amaños para aligerar la carga de un equipo que está por descender. En
caso de que se pudiese acreditar, no constituye ilícito alguno, porque en el
Código Penal, si bien se contempla el delito de fraude, este tipo de conductas
no están tipificadas”, señala a EL UNIVERSAL el abogado penalista, Gabriel
Regino García.
“[El arreglo de
partidos] sería impune. Puede ser que exista un amaño, pero no existiría
castigo, estaría en la impunidad total. Aquí, los legisladores no han avanzado
tanto sobre este particular como sucede en diversos países de Europa”,
reconoce.
España tipifica
en su Código Penal, en el Artículo 286 Bis, la “corrupción entre particulares”,
donde señala que habrá un castigo de “prisión de seis meses a cuatro años,
inhabilitación de uno a seis años y multa del triple del valor del beneficio o
ventaja a los directivos, administradores, empleados de una entidad deportiva,
que tengan por finalidad predeterminar o alterar de manera deliberada y
fraudulenta, el resultado de una prueba, encuentro o competición deportiva
profesionales”.
Javier Aguirre,
técnico mexicano, está imputado en tierras ibéricas de ese delito por el
supuesto amaño del duelo entre el Levante y Zaragoza de la temporada 2010-2011.
“Viéndolo del
lado mexicano, ni el Código Penal Federal ni el de los estados tiene
contemplada la corrupción entre particulares, mucho menos maneja una sanción
del tipo penal para el arreglo de partidos. En México no hay legislación en ese
sentido, podría darse y no habría una sanción penal”, describe el abogado
Adrián Camargo, quien tiene una maestría en derecho deportivo por la
Universidad de Lleida, en Barcelona.
La sanción —de
acuerdo con Camargo— sería plenamente interna, es decir, se quedaría en el
terreno deportivo exclusivamente.
El especialista
hace notar que el Código de Ética de la hoy llamada Liga MX, presidida por
Decio de María, contiene un apartado que habla sobre el “soborno” en el
Artículo 13.
El apartado
indica a la letra: “Es una de las actividades más vergonzosas en las que se
puede incurrir, por lo que toda persona sujeta a este Código deberá abstenerse
de realizar cualquier acto tendiente a arreglar el resultado de un partido”.
El castigo que
sería impuesto por la Comisión Disciplinaria podría ser desde una “advertencia”
hasta alcanzar la “exclusión”.
La preocupación
por los arreglos de partidos surgió en el viejo continente en 1987, en Italia y
recientemente en Portugal (2007) y España (2010).
“En Europa ha
habido mucho fraude, no tanto en amaño de juegos, sino en asuntos de apuestas,
y la UEFA hizo una resolución hace unos años en la que solicitaba a legislar
sobre el asunto”, explica el español Juan de Dios Crespo, director del
departamento deportivo del Despacho Ruiz-Huerta y Crespo Abogados.
“No fue
obligatorio, porque la UEFA no obliga a nadie; sin embargo, es algo que fue
necesario que se hiciera. La Federación Española, como la ley española penal,
lo han recogido”, abunda el especialista.
Antes de que en
España se legislara al respecto, sucedía como en México. La única posibilidad
de castigar los arreglos “era por la vía deportiva y su código disciplinario”.
Al tipificar la
“corrupción entre particulares”, en el balompié español —y los demás deportes
profesionales—, la policía tiene facultades para investigar los amaños, según
el abogado Crespo, razón por la que es vital la especificación del ilícito en
las leyes de los países para combatir el fenómeno que está actualmente en el
ojo del huracán en el mundo.
“Es difícil que
la vía deportiva vaya sola, porque las pruebas las va a conseguir más
fácilmente la vía penal. No tiene la Federación la posibilidad de ir a buscar
las cuentas corrientes. Mientras el Estado, a través de sus investigaciones
policiales y fiscales, consigue sacar mucha información. La vía deportiva está
a la espera de lo que obtenga la vía penal”, explica.





