Brasil 2014. Tricolor bipolar

DESORDEN. En los primeros 45 minutos, México fue superado. (Foto: ETZEL ESPINOSA / IMAGO7 )
daniel.blumrosen@eluniversal.com.mx
GLENDALE.— Y volvió ese 'Piojo' embriagado de éxtasis por la furibunda reacción del equipo que dirige. Como aquella lluviosa noche en el Estadio Azteca, movió sus brazos de atrás hacia adelante hasta cansarse, mientras casi se quedaba afónico por el grito de la redención.
Esta vez no ganó un título, ni siquiera el partido, mas salvó el honor y el invicto ante ese adversario con el que está prohibido caer.
Los fantasmas acumulados durante la primera mitad fueron exorcizados en un complemento a puro corazón, con el orgullo maltrecho y las ideas renovadas. Electrizante igualada (2-2) que permite a Miguel Herrera separar a quienes no están listos para un reto mayúsculo. Una Selección Nacional bipolar, capaz de aterrorizar y hacer soñar en tan sólo 90 minutos.
Bravía reacción encabezada por Rafael Márquez, hombre a quien ya no le dan las piernas en algunas jugadas, aunque le sobra temple. Durante el primer medio, cuando el Tricolor fue borrado por los estadounidenses, tuvo que ingeniárselas para cubrir las falencias de Juan Carlos Valenzuela, Francisco Javier Rodríguez y Jesús Zavala.
Triste noche para el contención del Monterrey. Fue indefenso ante la potencia, gallardía y picardía de Michael Bradley, el todo terreno que desquició a los verdes con sus poderosas incursiones al ataque.
La primera vino en el saque de esquina que abrió el marcador. El futbolista de Rayados pisó la línea de gol cuando el ex hombre de la Roma ya festejaba (14’).
El clímax llegó cuando el propio Bradley superó fácilmente al Maza para dejar a Chris Wondolowski frente a Moisés Muñoz. La edad (35 años) cobró factura al 'Káiser de Michoacán', quien también perdió la carrera. El “¡Dos a cero!” con tono anglosajón volvía a atormentar a los verdes.
Márquez solicitó cordura justo cuando los jugadores de Jürgen Klinsmann celebraban (27’). Se resistía a caer de nuevo ante el más enconado de los adversarios.
Nadie como él para iniciar la reacción que provocó un empate con polémica, debido al gol anulado a Eddie Johnson cerca del ocaso y el supuesto penalti cometido cerca de la portería ya defendida por Alfredo Talavera.
El hombre que porta el gafete tricolor desató el éxtasis en más de 50 mil corazones mexicanos reunidos en el estadio de la Universidad de Phoenix. Tuvo el apoyo del 'Topo', que presumió sus dotes para el baloncesto con la pantalla a Omar González. El central, de padres mexicanos, no pudo estorbar a Márquez. Por primera vez, el futbolista del León le hizo gol a los estadounidenses (48’).
Tanto valioso por la reacción y porque sanó la anemia ofensiva ante el archirrival. La racha sin marcarles culminó en 392 minutos.
Lo que no pudo superarse fue la inmunidad de Klinsmann frente al Tricolor. Como jugador o director técnico, suma nueve partidos sin caer con los verdes (cuatro victorias y cinco empates). Con él en el banquillo, Estados Unidos no ha perdido el “clásico de la Concacaf” (dos éxitos y tres igualadas).
Estadísticas maquilladas por esa reacción que culminó Alan Pulido, tras el disparo del recién ingresado Paul Aguilar (66’). El lateral del América relevó a Rogelio Chávez quien, al igual que Zavala y Marco Fabián, pasó desapercibido.
Con su versión bipolar del Tricolor, 'El Piojo' sigue invicto como entrenador nacional (cuatro victorias y dos empates).





