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Concacaf Liga Campeones. Los Cementeros logran otra final

Édgar Luna Cruz| El Universal
Jueves 10 de abril de 2014
<b>Concacaf Liga Campeones.</b> Los Cementeros logran otra final

BRONCA. El árbitro Paul Delgadillo no se atrevió a expulsar a Cirilo Saucedo por un puñetazo a Flores; los azules se enojaron. (Foto: AGUSTÍN SALINAS / EL UNIVERSAL )

Es la octava en seis años del Cruz Azul, que sufrió de más para ganar

edgar.luna@eluniversal.com.mx

Cruz Azul llega a otra final, la octava en seis años. La Máquina derrotó 2-0 a Xolos para, con global de 2-1, acceder al juego definitivo por la Liga de Campeones de la Concacaf, contra Toluca.

Juego digno de lo que se jugaba, con emociones hasta el final. Un autogol de Arriola y un tanto de Julio Domínguez dieron el pase a los cementeros, que deberán prescindir de Jesús Corona para el juego de ida, debido a que fue expulsado cuando el juego había terminado.

Es inevitable, Cruz Azul no sabe ganar sin sufrir.

El gol al minuto dos de juego, en vez de motivar a Cruz Azul echó para delante a Tijuana. Fue un gol de vestidor fabricado por Joao Rojas, provocado por Gerardo Flores, pero finalmente realizado por el Xolo Arriola en un claro autogol.

Mas Cruz Azul se replegó ante el avance de Tijuana, que se envalentonó y controló el juego, eso sí, sin provocar que Corona se empleara a fondo en sus atajadas.

El duelo pintaba. Pero en Cruz Azul nada puede hacerse fácil. Cuando parecía dominaba, la tragedia llegó al doble. Al minuto 30 Perea se resintió de la lesión que lo había mantenido fuera en los dos juegos pasados. Joao Rojas también se fue a la banca lesionado.

Y para acabarla, el árbitro Paul Delgadillo, uno de los que Cruz Azul quiere que ya no les pite, no se atrevió a expulsar a Cirilo Saucedo cuando le dio un puñetazo a Flores durante un conato de bronca.

El partido se calentó y el que salió con la sangre hirviendo para la segunda parte fue Cruz Azul. La Máquina empujó al rival, provocó un tiro de esquina y de ahí nació el segundo gol, obra del incansable Julio César Domínguez a los 55’.

Los tiempos extras ya no eran posibilidad, Tijuana necesitado hizo cambios para rescatar lo perdido.

El técnico Farías buscó explotar la velocidad de su gente ; Tena, por su parte, la sapiencia, por eso metió a Christian Giménez.

Y comenzó la Chacomanía, cada balón tocado por el ‘10’ cementero era vitoreado por la tribuna, como aplaudido fue el lance e Corona a tiro de Benedetto.

El juego estaba para los dos lados. Un gol rojo metía a Xolos de nuevo, un gol azul acababa con sus aspiraciones de llegar a la final.

Los fantasmas se alejaban y acercaban conforme pasaba el tiempo. Xolos mataba o moría, Cruz Azul sólo quería sobrevivir.

Se agregan tres minutos. El Azul se estremece. Tena se desata la corbata, Farías se la reacomoda.

Tiro de esquina. Saucedo se va a rematar, la pelota no le llega. El árbitro no pita el final, una jugada más y Corona choca con Gandolfi. Se arma otro conato de bronca

Se marca el final y Cruz Azul va a la final. Su octava final de la Concacaf, mas después del silbatazo final, Corona siguió discutiendo con Galdolfi y fue expulsado. Dura baja para la gran final contra Toluca.

Es por demás, no saben ganar sin pasar sufrimiento.



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