El perro 'Káiser', todo un héroe en el ejército colombiano

Káiser Mientras los soldados, con cautela, seguían el rastro de los guerrilleros, el olfato de Kaiser detectó dos trampas mortales. (Foto: El Tiempo/Colombia/GDA )
Kaiser es un perro con gran olfato, experto en detectar minas antipersonales. Por esta acción es hoy uno de los militares heridos en combate. Se salvó de milagro, del estallido de un artefacto que fue ubicado para acabar, a su paso, con la vida de un uniformado. Sin embargo, Kaiser, en un acto de esos de los que solo son capaces de hacer los amigos incondicionales, fue quien recibió, como todo un héroe, el rigor de la onda explosiva.
Todo ocurrió una tarde de febrero de este año. Los soldados le seguían el rastro a alias Wilmer o Raúl Gómez Urrea, jefe del frente 15 de las Farc, uno de los guerrilleros -después alias el Paisa, jefe de la columna móvil Teófilo Forero- más buscado por las Fuerzas Militares. El objetivo de las operaciones es neutralizar a esta estructura que por años ha sometido a los campesinos de esta zona de Caquetá. Unos 40 soldados iban detrás de una escuadra, que estuvo a punto de atentar contra la vereda El Triunfo, jurisdicción de la Montañita (Caquetá).
En medio de la peligrosa maniobra, Kaiser fue traslado a Florencia, donde lo esperaban los médicos veterinarios de la Sexta División, que lo sometieron a cuatro intervenciones quirúrgicas. Kaiser se salvó, pero la acción de la mina produjo consecuencias irreversibles. De un estallido se cortó su camino operacional.
Kaiser perdió la pata derecha y el ojo del mismo costado. No volverá a estar en las operaciones en la selva contra ‘Wilmer' y sus hombres del frente 15 de las Farc. Hace un mes, tras su total recuperación, el general Gabriel Hernando Pinilla, comandante de la Sexta División del Ejército, decidió que Kaiser se mantuviera suelto en el Cantón Militar, alejado de las operaciones debido a su discapacidad. Hubo despedida y le rindieron honores militares como todo un combatiente.
Desactivación de explosivos
Gracias a la labor de caninos entrenados para descubrir bombas, minas antipersonales y del trabajo de los técnicos expertos en el tema, la Sexta División del Ejército puede hablar de excelentes resultados. Según esta unidad militar se han logrado desactivar 3.515 minas antipersonas y 6.503 kilos de explosivos en lo que va de 2014, operaciones que se realizaron en Caquetá, Putumayo y Amazonas.
Según el Ejército, esto permitió evitar 153 atentados contra la infraestructura vial, energética y petrolera de estos departamentos.





