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Miles, sin lugar en educación superior

Nurit Martínez | El Universal
Sábado 14 de julio de 2012

Estudiantes realizan su examen de admisión en las instalaciones de la Universidad Politécnica Metropolitana, Tolcayuca, Hidalgo Luis Cortés /EL UNIVERSAL

Un alumno revisa el examen de admisión en las instalaciones de la universidad Politécnica Metropolitana, Tolcayuca, Hidalgo. Luis Cortés /EL UNIVERSAL

Éstas son las instalaciones de la universidad Politécnica Metropolitana, Tolcayuca, Hidalgo Luis Cortés /EL UNIVERSAL

Antiguas instalaciones de la Universidad Politécnica metropolitana, Pachuca, Hidalgo Luis Cortés /EL UNIVERSAL

Cuando mañana se den a conocer los resultados del segundo examen de ingreso a licenciaturas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se prevé que sean al menos 150 mil los jóvenes no aceptados Luis Cortés /EL UNIVERSAL

De los 121 mil 970 egresados de bachillerato que realizaron la primera evaluación para acceder a la UNAM, sólo 11 mil 116 lograron encontrar un lugar y 110 mil 854 quedaron fuera Luis Cortés /EL UNIVERSAL

Miles, sin lugar en educacin superior

RESULTADOS. Mañana la UNAM entrega resultados del segundo examen de ingreso a licenciaturas. Se prevé que sean al menos 150 mil los jóvenes no aceptados este año. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

Rodolfo Tuirán, subsecretario de Educación Superior, acepta que desde hace casi 40 años no se ha creado una universidad del tipo de la UAM o UNAM, pero crear una institución de esas características “requiere de respuestas analíticas no políticas”, explica

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Cuando mañana se den a conocer los resultados del segundo examen de ingreso a licenciaturas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se prevé que sean al menos 150 mil los jóvenes no aceptados este año, sólo en ésta institución, lo que a consideración de investigadores debe ser una señal de alerta para que se ponga en marcha una política pública con el fin de crear más universidades en la zona metropolitana del Distrito Federal, antes de que la falta de espacios se convierta en un conflicto social.

De los 121 mil 970 egresados de bachillerato que realizaron la primera evaluación para acceder a la UNAM, sólo 11 mil 116 lograron encontrar un lugar y 110 mil 854 quedaron fuera. En esta segunda opción, se prevé que de manera proporcional a las cifras de 2011, de más de 58 mil aspirantes, sólo alrededor de 6 mil puedan ingresar a una licenciatura.

Roberto Rodríguez, académico del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, consideró que si bien en los últimos seis años se el gobierno federal creó una oferta “relativamente exitosa” con el establecimiento de 100 instituciones, en su mayoría de carácter tecnológico, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), desde hace casi 40 años, en 1973, no se ha fundado una nueva universidad en la capital del país.

Los especialistas coinciden que fenómenos como el quedar fuera de la UNAM, no necesariamente hablan de “falta de generosidad de las instituciones, sino de la necesidad de una urgente política pública” para crear una o varias instituciones al estilo de la máxima casa de estudios, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) o la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con esa misión, vocación y calidad.

Además, afirman que también se requiere impulsar nuevas áreas de especialidad en carreras tradicionales como medicina, derecho, ingeniería o contaduría, y elevar la calidad de universidades estatales, pues la ausencia de ésta propicia la migración a la Ciudad de México.

La misma UNAM, en una especie de guía electrónica para los aspirantes a la licenciatura, afirma que “no tiene cupo para darle entrada a 30 mil o 40 mil estudiantes”, y que ha dicho al gobierno que “esa situación podría cambiarse si se hicieran más universidades para que no hubieran tantos rechazos”.

La semana próxima se darán a conocer los resultados de ingreso al IPN, institución que en 2011 aceptó a cerca de 24 mil jóvenes, mientras que 66 mil no pudieron ingresar, cifra ligeramente superior a la de 2010, cuando los no aceptados fueron 50 mil, de 71 mil aspirantes.

Por lo que respecta a la UAM, en 2011 fueron 79 mil los que buscaron ingresar a una licenciatura, aunque sólo 12 mil tuvieron éxito.

El investigador Roberto Rodríguez, también asesor de los rectores de universidades públicas para la creación del documento de propuesta para el próximo gobierno de la República: “Inclusión con Responsabilidad Social. Una nueva generación de políticas públicas de Educación Superior”, asegura que la oferta de educación tecnológica logró en casi dos décadas que una cuarta parte de la matrícula nacional esté inscrita en esas áreas. No obstante, considera que una vez que se tienen a los profesionales, lo que es claro es que el empleo no se genera en las universidades.

Tras realizar un estudio sobre la oferta y demanda universitaria, el investigador dice que se requiere establecer nuevas universidades en el país. En el caso la zona metropolitana de la ciudad de México identifica a la región oriente, Iztapalapa, Chalco y Nezahualcóyotl, así como el poniente, como los lugares en los que se requieren nuevas alternativas de estudio.

Desde 1973, cuando la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) propuso crear a la UAM como institución de educación superior en el Distrito Federal, no se ha instalado una universidad con una misión de investigación, docencia y difusión de la cultura en México.

El subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán dice que el fenómeno de los no aceptados en las tres instituciones no ha implicado la exclusión de los jóvenes del sistema educativo.

Aunque también afirma que es “imposible que absorban al total de demandantes de la zona metropolitana”. Para eso las universidades públicas, privadas y la SEP han buscado arreglos para crear espacios.

El funcionario federal asegura que hay capacidad en las 272 instituciones de educación superior —públicas y privadas— para absorber la demanda; el problema de los no aceptados, puntualiza, se origina de los jóvenes que egresaron en años anteriores y en una pequeña proporción (3%) de alumnos que migran de otros estados hacia el Distrito Federal.

Acepta que desde hace casi 40 años no se ha creado una universidad del tipo de la UAM o UNAM, pero crear una institución de esas características “requiere de respuestas analíticas no políticas” que habrá que plantear en los próximos años.

En la actual administración se logró la expansión de las universidades estatales con 100 nuevos campus, y la instalación de 140 planteles del sistema tecnológico.

Promotor privado

Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México, dice que con una política de esas características “el principal promotor del mercado privado de educación superior ha sido la política desacertada del Estado de no abrir opciones universitarias. El principal socio del gran capital educativo que hoy significan miles de millones de pesos ha sido la incomprensión por parte de las autoridades educativas que ha llevado a crear instituciones privadas de muy baja calidad para no decir patito”.

“Mi impresión es que las nuevas opciones —institutos tecnológicos, universidades tecnológicas y politécnicas— que los gobiernos federal o estatales crearon para los jóvenes han sido claramente insuficientes y en más de un sentido fracasos”, dice Adrián Acosta, investigador de la Universidad de Guadalajara.

Esas instituciones que no alcanzan a consolidarse y atender a un número significativo de estudiantes no ha podido consolidarse como “una opción preferida, estable y expansiva para miles de jóvenes”.

Para José Blanco, asesor de la ANUIES, el que los jóvenes no encuentren un lugar en las universidades públicas del país no es un asunto de “rechazo por la falta de capacidades de los jóvenes se trata de un problema de espacios además de otros factores como la falta de calidad de algunas universidades en los estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero”. Uno de los factores que generan alta demanda de jóvenes hacia universidades federales como la UNAM, el IPN o la UAM, ubicadas en el Distrito Federal se debe en gran medida a esa migración de los estudiantes por ingresar a una institución de calidad, dice.

Señala que el problema de los no aceptados debe partir de un diagnóstico que hasta ahora ni la SEP ni la ANUIES han realizado, y propone iniciar un estudio que revele cuánta es la demanda efectiva para evitar así que se duplique por la necesidad que hoy tienen los estudiantes de presentar exámenes hasta en cinco instituciones.

El Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior estima tan sólo que en este año serán poco más de 100 mil, los jóvenes que en la capital se quedarán sin un lugar en las licenciaturas.

Un reporte de la Secretaría de Educación Pública estimó el año pasado que el número de estudiantes no atendidos es de entre 7 mil a 30 mil personas en la ciudad de México. Aunque la demanda de universidades públicas la estima en 85 mil personas, una parte de éstas logra incorporarse a instituciones privadas o al sistema abierto o a distancia.

José Blanco, también investigador de la UNAM, advierte: “Si tenemos estos problemas de falta de espacio, cuando la deserción es uno de los problemas del bachillerato, ¿qué va a suceder ahora que inicie la obligatoriedad de la educación media superior? Es un asunto que hay que enfrentar”.



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