Muere Miguel Nazar Haro, ex jefe de la DFS
POLÉMICO. Arriba a la izquierda: Miguel Nazar en una imagen sin fecha; a la derecha, en 2004, cuando fue trasladado al penal de Topo Chico, en Monterrey. Abajo, el estandarte de la DFS. (Foto: FOTOS ARCHIVO Y ESPECIAL )
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“Fue el orgullo más grande de mi vida”, dijo Miguel Nazar Haro (1924-2012) sobre la Dirección Federal de Seguridad (DFS), en julio de 2005, a EL UNIVERSAL en una entrevista, cuando se encontraba arraigado en el sur del DF.
Y agregó: “La organización selecta de jóvenes que yo formé, me firmaban un acta secreta en la que se comprometían a estar dispuestos a dar la vida. Pasaron entrenamientos muy duros para ser hombres perfectos. Es un orgullo haber sido director de la Federal de Seguridad”.
Miguel Nazar Haro falleció el jueves por la noche a los 87 años, víctima de un coma depresivo.
El forjador de la DFS construyó su propia leyenda. Se comparaba con un tigre por ser “un animal poderoso que no rehúye al peligro, ataca de frente, prefiere actuar en silencio y observa lo que otros seres no alcanzan a ver. Es intuitivo e inteligente. Rápido y seguro. Cauto y astuto. No es arrogante como el león, ni hiere por placer como el leopardo”. Y de hecho, ese fue el lema de la DFS.
Nazar Haro nació en 1924, en Tuxpan, Veracruz. Se le relacionó con la matanza del 2 de octubre de 1968 en la Plaza de Tlatelolco. En 2004 ingresó al penal de Topo Chico, Nuevo León, por cargos relacionados con la desaparición de activistas lacandones, además de enfrentar cargos por privación ilegal de la libertad y por la presunta desaparición de Jesús Piedra Ibarra, hijo de la senadora Rosario Ibarra, detenido el 23 de septiembre de 1975, mismo día en que desapareció.
Para 2005, la desaparecida Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado —creada por Vicente Fox— incriminó a Nazar Haro en la desaparición de seis integrantes de la Brigada Campesina de los Lacandones, registrada el 18 de noviembre de 1974. En septiembre de 2006, fue declarado inocente.
Ayer, Ignacio Carrillo Prieto, ex titular de la fiscalía especial, dijo que Nazar Haro representó “esa corrupción de la fuerza pública dedicada a la persecución y a la eliminación de los adversarios políticos del régimen autoritario”.
Rosario Ibarra de Piedra lamentó que nunca haya sido juzgado por las desapariciones de militantes de izquierda en los 70.
Sin embargo, dijo que no está contenta con la muerte de Nazar Haro, “pues yo no le deseo mal a nadie, mucho menos a su familia, que debe estar sufriendo, aunque todos nos vamos a morir algún día”.
Los restos de Miguel Nazar Haro eran velados en una agencia funeraria de la delegación Cuajimalpa.





