Trasladaba capo droga en su flota camaronera

. (Foto: )
Hugo Baldomero Medina Garza, narcotraficante tamaulipeco a quien el fiscal antidrogas Mariano Herrán Salvatti dio por muerto en agosto de este año, fue trasladado a la ciudad de México la madrugada de ayer y enviado a la sede de la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos contra la Salud (FEADS), en donde rindió su declaración ministerial. De acuerdo con información de la FEADS, Baldomero Medina detenido la tarde del miércoles en Ciudad Victoria, Tamaulipas formó parte de la estructura del cártel del Golfo hasta 1998, cuando decidió operar una ?célula? propia en las costas de Campeche y Tamaulipas, abastecida por otros ?minicárteles? del norte de Colombia, en el departamento de La Guajira. Medina Garza operaba 30 barcos camaroneros desde Campeche hasta Tamaulipas. En ellos recibía la droga en alta mar, procedente del norte de Colombia. La droga provenía del puerto de Riohacha, en La Guajira, y era llevada cerca de República Dominicana para después ser transportada hacia aguas internacionales. Ahí, a unas 200 millas de distancia de las costas mexicanas, los camaroneros de Baldomero Medina conocido también como ?El Gordo? recibían la mercancía que era suministrada por lanchas ultrarrápidas procedentes de República Dominicana o de otros puntos cercanos. Baldomero se integró a la estructura del cártel en 1990, cuando se le encargó coordinar la transportación, vía terrestre, de cargamentos de droga provenientes del cártel de Cali. Sin embargo, luego de la detención de García Ábrego, en septiembre de 1996, el ?Señor de los Trailers? disputó la jefatura del cártel con Salvador Gómez, asesinado en 1997. No obstante, existen versiones encontradas acerca del estatus real de Baldomero Medina, toda vez que la delegación estatal de la PGR en Tamaulipas no ha dudado en señalarlo como líder del cártel del Golfo, supuestamente desmantelado entre 1996 y 1997. Al mismo tiempo, otras fuentes lo ubican como un narcotraficante ?independiente? de la estructura del cártel que dirigía García Ábrego. En 1999 obtuvo un amparo federal en contra de varias órdenes de aprehensión por ?lavado de dinero?. También se le ha vinculado con diversos crímenes. Entre ellos el doble asesinato del ex comandante del desaparecido Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD), Eleazar Hernández Peña, y su sobrino, Joel Raúl Rodríguez Hernández, ocurrido en diciembre de 1999. Además se le liga con la desaparición de dos agentes de la DEA que realizaban labores de inteligencia en la frontera de Tamaulipas con Texas. El trabajo de este personaje del cártel del Golfo era por demás sigiloso. Incluso el fiscal antidrogas, Mariano Herrán, lo dio por muerto apenas en agosto de este año al referirse a un hecho violento en el que el supuesto sucesor de Juan García Ábrego habría fallecido de un tiro en la cabeza. Medina dejó de buscar la jefatura del cártel después de que estuvo a punto de ser ejecutado en Matamoros por narcos rivales, quienes también pretendían dirigir esa organización. Un ejemplo de esto se descubrió en octubre de 1996, tras la captura del jefe del cártel del Golfo. Entonces, un testigo protegido ofreció los primeros testimonios en contra de Ábrego y de sus operadores entre los que figuraba Hugo Baldomero Medina Garza, de quienes dijo se asociaron en algún momento con personal de la Guardia Nacional de Estados Unidos. Según el testigo, García Ábrego y sus operadores lograron hacer ciertos tratos con la Guardia Nacional para introducir cocaína y mariguana a Texas usando camiones militares. Las afirmaciones provenían de Carlos Rodríguez, quien cumple una condena de 60 años de cárcel en una prisión federal por narcotráfico. Al parecer, García Ábrego habría hecho un trato especial con un grupo de la Guardia Nacional para llevar drogas del sur de Texas a la ciudad de Houston. Rodríguez no especificó la fecha exacta de los embarques, pero aseguró que ocurrieron antes de su arresto, en abril de 1993. Explicó que el grupo de García Ábrego traficaba con cocaína que llegaba a pequeños aeropuertos del noreste de México procedente de Colombia, específicamente del cártel de Cali. La droga después era embarcada a Estados Unidos, sin que las autoridades mexicanas hicieran nada por impedirlo. En su momento, los abogados de Juan García Ábrego rechazaron las declaraciones de los convictos, porque consideraron que sus versiones son dudosas, pues se trata de reos que cumplen condenas. Hasta el cierre de esta edición, Medina se encontraba en la sede de la FEADS donde era interrogado. Se espera que en las próximas horas sea trasladado a penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, en el estado de México.
No estaba muerto
Extraoficialmente se sabe que Medina tiene cuatro averiguaciones previas en su contra, tres de ellas de la FEADS por delitos contra la salud en su modalidad de tráfico, posesión y venta de estupefacientes.
El ?Señor de los Tráilers?
Parte de la fama de Hugo Baldomero Medina como narcotraficante proviene de las redes de complicidad que García Ábrego habría tejido incluso con autoridades de Estados Unidos a principios de los años 90.





