Más Tin Tan que nunca

INGENIO. Tanto en sus canciones como en los diálogos de sus películas, Tin Tan incluía palabras que luego se convierten en frases difíciles de descifrar. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
cesar.huerta@eluniversal.com.mx
A 40 años de su muerte, Germán Valdés, Tin Tan, sigue dando de qué hablar y hoy se proyectará un cortometraje que protagonizó en los inicios de su carrera actoral, así como un libro con su llamado "trompabulario".
Ahí estará presente Ismael Pérez Poncianito, el niño que lo acompañó en películas y que era como su conciencia al decirle, en alguna ocasión y en personaje, que los rateros eran malos.
Pero hay que ir por partes para entender cómo se recordará a este hombre protagonista de más de 100 filmes como El rey del barrio, La marca del Zorrillo y Simbad el mareado.
Las actividades se realizarán en el Centro Cultural Iztapalapa, de la ciudad de México, y tendrán carácter de gratuito.
Más cine
El corto se titula El que la traga la paga, dirigido por Paco Miller, con una duración superior a los cinco minutos, donde el desaparecido actor le hace ver su suerte a un policía.
"Es la primera vez que se presentará el corto completo", comenta el realizador Manuel Márquez, quien metió un fragmento del mismo en su documental Ni muy muy, ni tan tan, simplemente Tin Tan.
"Vamos a platicar de eso y de lo que fue Tin Tan, uno de los mejores talentos que ha tenido México", dice Márquez.
Tin Tan, quien al final de su vida interpretó al viejo CQ en algunas películas de Chanoc, es considerado una de las figuras principales del cine mexicano. Su verdadero nombre fue Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo, siendo hermano de los también comediantes Ramón (Don Ramón) y Manuel Loco Valdés.
Destacó en el área actor de doblaje de películas de Walt Disney como Los Aristogatos, donde le prestó su voz al gato O'Malley; en El libro de la selva, quien es la voz de Baloo, el oso perezoso.
En su momento los grupos de rock La Maldita Vecindad y Elefante le han rendido homenaje en su canciones o videos, reivindicando la figura del pachuco.
El trompabulario
El libro, que llevó más de 20 años en la mente de su autor, José Andrés Niquet, pero cinco desde que comenzó a trabajar en él tiene más de 300 palabras aportadas por Tin Tan como "arranarse".
Además contiene una recopilación de declaraciones hechas sobre el tema, por personas como Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, José Agustín y Salvador Novo.
"Hay palabras que difundió ya fueran de su misma creación o de diferentes orígenes, hay algunas de origen pachuco, urbano, germánico, incluso africanos.
"Cacatúa, que es un ave, es malayo, pero en su vocabulario define como una mujer madura, aristrocrática, parlanchina", detalla Niquet.
Tin Tan y su trompabulario, editado de manera independiente, contiene más de 200 imágenes y dibujos, una buena parte de ellos inéditas.
"Las palabras luego se convierten en frases difíciles de descifrar, como una que sale en la película El hijo desobediente que dice: ‘si ya se los teoriqué yo serafín, lo que me entolata meganancia'. Pero en sus discos también lo hacía, metía algunas frases como ‘a ver aver, un buche tequila doble, antes de que empiecen los trancazos", explica el autor.





