Lideró ex militar mexicano guerrillas de AL
Amigo de Fidel Castro, de Cuauhtémoc Cárdenas y de Heberto Castillo, el capitán segundo de Infantería, Lorenzo Cárdenas Barajas, se enroló en los años 50 y 60 en grupos guerrilleros que lo llevaron a renunciar al Ejército Mexicano y posteriormente ser capturado por la Dirección Federal de Seguridad y encarcelado en 1969 por acusaciones de delitos de insubordinación, amenazas, contra el honor militar, injurias, difamación y calumnia al Ejército, rebelión y conspiración. Un informe elaborado el 6 de junio de 1969 por el director federal de Seguridad, capitán Fernando Gutiérrez Barrios, revela información sobre los grupos "subversivos" que operaban en México y sus alianzas con organizaciones extranjeras de izquierda que pugnaban por una guerra de guerrillas latinoamericana para tomar el poder y liberar a los países de opresión capitalista. Con el membrete de la Secretaría de Gobernación y el sello de la Dirección Federal de Seguridad, el documento de siete cuartillas y titulado Extracto de la declaración rendida por Lorenzo Cárdenas Barajas , da cuenta de cómo este capitán segundo de Infantería, retirado del Ejército Mexicano desde 1961, se enroló en movimientos de izquierda hasta convertirse en asesor y líder guerrillero de varios grupos en Latinoamérica, al tiempo que conoció muy de cerca al comandante Fidel Castro, al guatemalteco Carlos Manuel Pellicer, a los ingenieros Cuauhtémoc Cárdenas y a Heberto Castillo Martínez, entre muchos otros. Según el escrito oficial que se guarda en los archivos de la Secretaría de Gobernación, el juez tercero de Justicia Militar, de la Primera Zona, dictó sentencia en el expediente 788/68 y decretó la formal prisión del capitán segundo Lorenzo Cárdenas Barajas como presunto responsable de los delitos de insubordinación, amenazas, contra el honor militar, injurias, difamación y calumnia al Ejército, rebelión y conspiración. De acuerdo con el informe de Fernando Gutiérrez Barrios, el capitán Cárdenas Barajas estudió entre 1945 y 1946 la Escuela Nacional Preparatoria y allí fundó el grupo denominado Juventudes Liberales de México, integrado con miembros masones de la Asociación de Jóvenes Esperanza de la Fraternidad. Estuvo adscrito a la Sección Segunda del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional con el grado de teniente y por la misma época fue director juvenil del Comité Regional del PRI en el Distrito Federal, cuando el presidente de este organismo era el general Alfonso Corona del Rosal, con quien después trabajó cuando fungió como director general del Banco del Ejército y la Armada. Ya como capitán segundo de Infantería, Cárdenas Barajas fue nombrado secretario particular de Antonio Mena Brito, director del Instituto Nacional de la Juventud Mexicana. A finales de 1947, Cárdenas fue comisionado por la Secretaría de la Defensa para asistir a la inauguración del Colegio Militar de Caracas, Venezuela, y en el viaje hizo escala en La Habana, Cuba, en donde conoció a Fidel Castro Ruz, entonces presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Cuba. En 1951 participó como dirigente en la organización José Martí y fue invitado para asistir a un congreso en La Habana, pero cuando éste se realizó Fidel Castro estaba recluido en una cárcel de Cuba. Años más tarde, según el escrito de Fernando Gutiérrez Barrios, Fidel Castro llegó asilado a México y durante casi dos años planeó junto con Lorenzo Cárdenas Barajas y otros cubanos y mexicanos el inicio de la revolución cubana. Con motivo de esas amistades y reuniones que fueron conocidas por sus superiores, el capital segundo de Infantería fue trasladado al destacamento en Chetumal, Quintana Roo, en donde tuvo contacto con el doctor Bernabé Martínez, de Corozal, Belice, y con Jorge Price, presidente del Partido Unido del Pueblo de esa colonia Británica. Con ambos acordó servir de entrenador de un grupo guerrillero para preparar la revolución tendiente a lograr la independencia de Belice. Durante su estancia en Chetumal fue inspector general de la policía local durante el gobierno de Margarito Ramírez, pero cuando asume la gubernatura Aarón Merino Hernández fue cesado y declarado "no grato" por ser considerado comunista y contrabandista. Posteriormente conoció al líder guatemalteco Carlos Manuel Pellicer, con quien preparó y equipó de armamento a un grupo guerrillero encabezado por Marco Antonio Yonsosa, que operaba en la sierra de Guatemala. En 1961, Cárdenas Barajas estableció contacto con los peruanos Guillermo Carnero Hocke y Julio Fuch, los brasileños Milton Campos, José María Crispín y Renato Pereyra Díaz, el venezolano Cruz Emilio Salazar Romero y el colombiano doctor Julio Baller, todos ellos pilares revolucionarios y activos guerrilleros en sus respectivos países. Juntos acordaron la formación del Movimiento de Latinoamericano de Liberación, con el compromiso de iniciar simultáneamente la revolución armada en cada uno de sus países, aunque en el caso mexicano se decidió que el movimiento sería a largo plazo porque este país sería la sede del movimiento continental. Participó en la preparación de los guerrilleros que atacaron el cuartel de Ciudad Madero, Chihuahua, y después de ese frustrado asalto se adhirió al Movimiento Arturo Gámiz, que recibía ayuda económica de maestros rurales. Al tiempo que estableció contacto con el diputado Rafael Estrada Villa, con quien se reunían y discutían los planes guerrilleros de dicho movimiento en un departamento de la Unidad Tlatelolco. El informe de Gutiérrez Barrios afirma que por conducto del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, Lorenzo Cárdenas Barajas conoció al ingeniero Heberto Castillo, quien lo presentó con Genaro Vázquez Rojas cuando éste preparaba la guerrilla en el estado de Guerrero. Heberto Castillo le tomó mucha confianza y así comenzó a hablarle de la Conferencia Tricontinental y de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, a las que había asistido como presidente de la delegación mexicana y en las cuales se comprometió a aplicar en México todos y cada uno de los acuerdos emanados de las mismas, tanto en el medio estudiantil, como en el obrero y campesino; y que estaba convencido de que sólo formando esta unidad sería posible integrar un frente combativo con mucha fuerza en contra del gobierno. El escrito de Gutiérrez Barrios indica que el momento era propicio para una revolución armada en México. Lorenzo Cárdenas reconoció también haber enviado un escrito al general Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, en el que le expresa que desde ese momento deja de ser militar y se levanta en armas en contra del gobierno. Dicha carta fechada en la sierra de Puebla realmente fue elaborada por Cárdenas en la ciudad de México y fue dada a conocer a través del estudiante de la Facultad de Derecho de la UNAM, Jorge Paez. En diciembre de 1968 Lorenzo Cárdenas solicitó asilo político a la embajada de Perú en México, a efecto de continuar en aquel país sudamericano los trabajos revolucionarios, pero la solicitud fue denegada y optó por trasladarse a Belice, para de ahí iniciar el avance de la guerrilla por el sureste de México. Pero sus planes fallaron cuando fue capturado por la Dirección Federal de Seguridad.
El movimiento del 68
Según el informe de la Secretaría de Gobernación, durante el movimiento estudiantil de 1968 Lorenzo Cárdenas asistió a la manifestación en la que se izó la bandera rojinegra en el Zócalo, y según la versión de ese capitán segundo de Infantería el movimiento fue planeado desde enero de ese mismo año, en acatamiento de los planes generales del Movimiento Latinoamericano de Liberación, en donde participaron Sócrates Amado Campos Lemus y Hernández Zárate, a quienes manifestó la necesidad de realizar un movimiento estudiantil a escala nacional, que debía organizarse con un Consejo Nacional visible y otro no visible, que coordinaría todas las acciones de la lucha en acuerdo con los sectores obrero y campesino.





