Abuso infantil, delito sin freno en la red mundial
El reclutamiento de niños y niñas para introducirlos al mundo de la pornografía a través de Internet se ha vuelto un "delito silencioso" y complejo de detectar, además de un riesgo cada vez mayor para los menores de edad que tienen acceso a la super carretera de la información. Según investigaciones de inteligencia de la Policía Federal Preventiva (PFP) que reconoce que no existen castigos ejemplares para estos casos, por lo que urge legislar en la materia, quienes se dedican a esa actividad tienen la capacidad de reclutar hasta en un lapso de 15 días a menores, a través de engaños, falsas promesas y ofrecimiento de dinero. Y es que según las indagaciones de esa institución, los delincuentes o "enganchadores" de menores de edad, han encontrado en los chats (conversaciones vía Internet entre dos o varias personas) o correos electrónicos una nueva forma para reclutarlos. ¿Qué seguridad tienen niños en sus casas o en un café Internet, cuando los padres piensan que se corren menos riesgos frente a una computadora que en la calle?, es una de las preguntas que se hacen algunos integrantes de la recién formada Policía Cibernética de la PFP. De no tener la precaución y el cuidado necesario, el peligro puede ser mucho, pues de acuerdo con Elena Azaola, integrante del Centro de Investigaciones y Estudios de Antropología Social (Ciesas), en México existen al menos 16 mil niños y niñas que son explotados sexualmente y la pornografía en la web, representa 60 por ciento de las ganancias que a nivel mundial se obtienen anualmente del comercio general en Internet. Según las trabajos de inteligencia de la PFP los "chats" o correos electrónicos se ha convertido en un instrumento de impunidad de pedófilos (quienes buscan niños y niñas, con la finalidad de aprovecharse de ellos sexualmente) y redes de abusadores, quienes en ocasiones dan muerte a sus víctimas por el temor de que éstas los puedan denunciar. De los trabajos de la institución sobre este asunto, se desprende que este problema ha tomado nuevas formas dentro del crecimiento de la explotación sexual comercial infantil, la cual no ha sido valorado en su real dimensión y persiste el tabú de negar la existencia de los delitos que en ese marco se cometen. Respecto de sitios de Internet, organizaciones no gubernamentales (ONG) han reportado a la PFP nueve casos de pornografía infantil, la mayoría en los portales de MSN y Yahoo, en donde a través de ciber patrullaje se han localizado además más de 10 comunidades de tipo lésbicogay, de las que destacan cuatro que se organizan desde los estados de México, Morelos, Distrito Federal, Guerrero y Jalisco. La PFP ha recibido 108 casos de niños robados, la mayoría en el Distrito Federal y en los estados de México, Guerrero y en las ciudades de Tijuana, Ciudad Juárez, Guadalajara, Monterrey y Puebla. Pero este asunto en Internet, es sólo una parte "de la punta del iceberg" de un fenómeno de gran magnitud en que puede convertirse la explotación sexual comercial infantil, entendida como una forma de esclavitud moderna y sutil, que representa un "delito silencioso", según se reconoce en las investigaciones policiacas de dicha institución. En tanto, se resalta que el tráfico de menores en México tiene varios fines, de estos se han detectado enlaces entre las redes nacionales e internacionales que tienen que ver con la comercialización de órganos, así como la prostitución y pornografía e incluso con el satanismo. Jo Groebel, catedrático de la Universidad de Utrecht, en Holanda, señala que a partir de la década de los 90 se han descubierto decenas de miles de casos en el mundo de menores de edad violados, torturados e inclusive asesinados ante las cámaras fotográficas y de video y cuyas imágenes circulan en Internet. Este instrumento, menciona Groebel, facilita la explotación de un mercado negro internacional de productos pornográficos que implica la tortura de niños. Especialistas en inteligencia contra la delincuencia coinciden en que las policías todavía no cuentan con armas suficientes para enfrentar la pedopornografía en Internet y la cooperación policiaca internacional en ese ámbito apenas comienza. La propia PFP, que tiene una reducida área dedicada a ese fenómeno, reconoce que cuenta con escasa tecnología y su mayor apoyo es su similar en Estados Unidos que incluso ha desarrollado investigaciones con éxito de redes que operan en México a través de la web. Sin embargo, se han intensificado las acciones de patrullaje "antihacker" a través de la super carretera de la información para detectar sitios donde se transmite pornografía infantil y de pedófilos. Un caso que concluyó personal de la Policía Cibernética, de la PFP adscrita a la Coordinación General de Inteligencia y que trabaja desde hace dos años en investigaciones en Internet fue la detección de la organización pedófila más importante a nivel mundial que opera en Acapulco, lo que derivó en la detención del dirigente Roberto Decker, quien fue expulsado del país hacia Estados Unidos, donde fue arrestado. Actualmente se siguen investigaciones a otros miembros de esa red, pero se han encontrado obstáculos desde limitaciones legales hasta corrupción de autoridades locales que impiden un desarrollo adecuado de las indagaciones y la concreción de detenciones, lo cual ha sido reconocido por la PFP. Un caso de explotación es el de "Toño", un niño jalisciense de 17 años de edad, pero que desde antes de los 15 años ya andaba en las calles aledañas a la zona de Garibaldi y luego en Acapulco, porque no quería seguir viviendo con su abuela, quien dice que lo golpeaba. El hambre que le había provocado su delgadez y la búsqueda de una mejor vida, lo hizo pensar en su madre que se prostituía en Tijuana. Su ingenuidad lo hizo creer que tal vez estaría mejor con ella, pero luego de unos días se dio cuenta de la cruda realidad: "La vida era peor y mi mamá ni me hacia caso". Después creyó también que en la capital del país le iría mejor. Pero como niño de la calle en la zona de Garibaldi a lo más que podría aspirar era a tener unos cuantos pesos limpiando parabrisas o limosneando con sus compañeros que lo invitaban a drogarse casi todo el día. Pero como eso no le gustaba, viajó al puerto de Acapulco, donde conoció a unos extranjeros que, recuerda, vivían por Caleta, quienes le daban comida y dinero, pero a cambio tendría que dejarse ser videograbado y fotografiado desnudo y en ocasiones era presionado para tener contacto sexual con adultos, con la falsa promesa de que su rostro no saldría ni en la película ni en las fotos. De eso "Toño" recuerda: "a mí me gustaba ir porque tenían una alberca y porque mientras los señores estaban no nos faltaba nada y nos daban bien de comer". Y es que no era el único había otros que eran sometidos a lo mismo. Elena Azaola, integrante del Centro de Investigaciones y Estudios de Antropología Social (Ciesas) y quien se ha dedicado a investigaciones en torno de la explotación sexual comercial infantil menciona que de acuerdo con testimonios existen casas en Acapulco donde extranjeros elaboran pornografía en la que no descarta sea utilizada para comercializarla a través de Internet. Para ello utilizan niñas que por la mañana van a la secundaria y por la tarde aceptan ir para ser fotografiadas por una paga de entre 500 y 600 pesos, y al igual que muchas explotadas, han recibido la amenaza de que les enseñarán a sus padres el material si hacen alguna denuncia. Los menores de edad inmersos en esta explotación ya sea por contacto sexual o pornografía llegan a recibir desde 20 pesos y hasta 3 mil, paga que utilizan fundamentalmente para adquirir bienes de consumo que de otro modo serían inaccesibles para ellos. Quienes más se benefician son los mercaderes de la explotación sexual comercial infantil, de acuerdo con conclusiones de los especialistas señalados, quienes subrayan la necesidad de leyes más rígidas para quienes incurren en esos delitos, coinciden los especialistas. Un caso que refleja este fenómeno es el de En el Distrito Federal, Claudia Colimoro, ex dirigente de las sexoservidoras y hoy cabeza de la casa de asistencia "Las Mercedes", revela que las mafias de prostitución infantil son muy grandes y fuertes. Incluso, las menores que se prostituyen en muchas ocasiones son obligadas a servir de "burreras", es decir, que las hacen que transporten droga luego de introducirlas a esa adicción a través de engaños. Señala a los padrotes de La Merced como exportadores de adolescentes a Nueva York de forma ilegal, las cuales son traídas al Distrito Federal de municipios y rancherías de diferentes estados del país, con la finalidad de ser prostituidas o involucrarlas en la pornografía. Para el psicólogo, Gualberto Gatica Reyna, del Programa Luna de Casa Alianza, este fenómeno podría derivar en que las redes de prostitución infantil se apoderen de los niños de la calle. De los integrantes de este sector que han llegado a Casa Alianza, 95 por ciento se ha prostituido por lo menos una vez; 99 por ciento ha tenido relaciones sexuales, de los cuales 95 por ciento de los varones han sido relaciones homosexuales; y 100 por ciento de los detectados con sida ha sido por contagio a través de la vía sexual. No se trata resalta del problema de los menores, sino de qué manera se les hace víctimas, pese a que por regla general, la mirada de la sociedad está puesta en ellos y no en aquellos que los involucran ilegal y cruelmente en esa práctica. Sobre este tipo de individuos es a quienes integrantes de inteligencia de la PFP les inicia investigaciones, pues no sólo existen en redes, sino también en un gran número de forma individual. De ahí que ya comienza a integrarse una organización de pedófilos como existe en Estados Unidos con la llamada "Nambla", quienes exigen su "derecho" a tener relaciones con menores, y ante la debilidad de las leyes, que evitan que sean combatidos frontalmente, estos abusadores se aprovechan de esto. Por ello, especialistas, organizaciones no gubernamentales como Comexani y autoridades, se han pronunciado por adecuar el marco legal de manera que las instituciones públicas y privadas estén en condiciones de intervenir de manera eficaz en la prevención, atención y erradicación, de este fenómeno, principalmente en la tipificación, persecución y castigo del delito. En tal sentido, coinciden en que se revierta el hecho de que no se reconoce, en ningún nivel, la magnitud del fenómeno, así como los factores que lo generan, como la pobreza, el abandono, la negligencia, la corrupción, la permisivilidad o la drogadicción, entre otras; al tiempo de combatir a quienes viven y hacen de esta situación una forma de vida y un comercio.
La explotación
El hambre, la desintegración familiar, la pobreza, las injusticias en la calle, el abandono, la negligencia y la violencia en el hogar, son sólo algunas de las causas que arrojan a menores de edad a vender su cuerpo o a ser explotados sexualmente a quienes buscan tener un placer sin riesgo de ser contagiados de sida o por deseo sexual desviado, según han concluido expertos en la materia, como Elena Azaola, Carlos Rodríguez Ajenjo y Claudia Colimoro.
Las connotaciones
Carlos Rodríguez, subdirector general de Atención a Población Vulnerable, del DIF precisa que dentro de la explotación sexual comercial infantil, existen cuatro tipos de prácticas, las cuales, siempre son realizadas involucrando niñas y niños de manera forzada, involuntaria o aparentemente libre, pero inadecuada a su edad y etapa de desarrollo. Estas son: la prostitución, el tráfico, la pornografía y el turismo sexual.





