La lucha social, pretexto de la búsqueda de poder
Poder municipal y económico son las causas que abraza Antorcha Campesina desde su origen. La lucha social ha sido el pretexto para lograr ese fin, pues de otro modo la organización no hubiera obtenido presidencias municipales, incontables inmuebles, gasolineras, restaurantes, tiendas de todo género, una bodega en la Central de Abasto, un balneario, tortillerías, industrializadoras de productos, así como numerosas propiedades, a lo largo de sus más de 20 años de existencia. Es un vasto patrimonio que desconoce la militancia y sobre el cual no informan los dirigentes, pero que les permite a éstos mantener un ?opulento? nivel de vida, si se compara, por ejemplo, con el que llevan las paupérrimas bases de Chimalhuacán y de otros municipios del país. Basta ver, por ejemplo, la lujosa casa del presidente municipal del citado municipio, José Tolentino Román Bojórquez y de su esposa Maricela Serrano Hernández, y los vehículos que usan ellos y los principales dirigentes antorchistas, quienes además disponen de gastos personales y uso particular de teléfonos celulares. La flama antorchista se expande hoy día por todas las entidades del país, con sus cuatro vertientes, Antorcha Campesina (AC), Antorcha (Estudiantil), Antorcha Popular (AP) y Antorcha Obrera (AO), pero su mayor luz está en Puebla, estado de México, Michoacán, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, San Luis Potosí y Tamaulipas. Su presencia en esos estados inevitablemente ha estado asociada con hechos violentos, que han merecido incluso la atención de organizaciones como Amnistía Internacional (AI). El padrón nacional que presume Córdoba Morán es de más de 500 mil antorchistas. Tan sólo en 36 de los 122 municipios del estado de México, la militancia es de más de 90 mil, según Gabriela Cervantes Ruiz, integrante del Comité Estatal. En Chimalhuacán, la nómina es superior a los 15 mil. Tecomatlán, un municipio ubicado en la mixteca baja, al sur del estado de Puebla, es el punto de origen de esta organización. De ahí es nativo el fundador y líder vitalicio Aquiles Córdoba Morán. Y ahí se encuentra, a la fecha, la sede del poder antorchista. Córdoba Morán es hijo del maestro rural Luis Córdoba Reyes y de la señora Margarita Morán Vélez, quien fue la que propuso bautizar con el nombre de Antorcha Campesina a esta organización, que se empieza a gestar entre 1972 y 1973, a raíz de una disputa de terrenos entre campesinos y la familia de uno de los caciques regionales, Cástulo Campos Merino, asesinado años más tarde en el Distrito Federal. La fecha de la fundación es imprecisa y la información de los dirigentes es evasiva, pero se señala el 6 de junio de 1977. Cada aniversario de ese día se celebra en Tecomatlán el ?Día del Mártir Antorchista?, con una marcha por el pueblo que reúne a militantes de todo el país. Tres años antes, Aquiles Córdoba y un grupo de seguidores inician un movimiento de huelga en la Escuela Nacional de Agricultura (ENA), a raíz del cual se le da a ésta reconocimiento como Universidad Autónoma de Chapingo (UACH). Para entonces, Córdoba destacaba como fundador y militante de la Federación Nacional de Organizaciones Bolcheviques (FNOB) y del Partido de la Clase Obrera Mexicana (PCOM), organizaciones que abandona por considerar que sus métodos se habían desvirtuado. El propio Córdoba ha dicho que sus raíces parten de la Liga Leninista Espartaco, fundada por José Revueltas, y que Antorcha surge de una de las escisiones de este movimiento. Pero también los orígenes de Antorcha Campesina han sido vinculados al FNOB y al PCOM, debido a que algunos de sus fundadores fueron formados en esas dos organizaciones, como lo ha reconocido Aquiles Córdoba. En 1976, el Ejército expulsa de Chapingo al grupo de Córdoba y al año siguiente forman en Tecomatlán la nueva organización, con objetivos precisos: crear una base social y organizar el trabajo para luchar por el poder municipal y fomentar cooperativas y otros negocios, para dar sustento a sus actividades. Justamente, el primer registro de la conquista de una presidencia municipal por parte de Antorcha Campesina es en Tecomatlán, donde en 1977 impone a Ramiro Hernández Merino, con el registro del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Desde entonces, la organización milita (sin reconocimiento oficial) en las filas priístas, no obstante el pasado izquierdista de la mayoría de sus fundadores. Esa elección desató inconformidades dentro del propio PRI y generó a lo largo de varios años una violenta y sangrienta disputa entre antorchistas y otros priístas seguidores de los caciques locales. Por sus métodos violentos, de permanente demanda y de movilizaciones constantes, el grupo empieza a cultivar una fama negra que hasta la fecha lo persigue. El propio Aquiles Córdoba ha hecho alusión a ella, para rechazarlas y calificarla de falsa y calumniosa, pues dice que se pretende ?presentarnos a la opinión pública nacional como un movimiento fascista, paramilitar, guerrillero o como brazo armado del gobierno para reprimir movimiento auténticamente independientes?. Sin embargo, hay un hecho que hasta ahora nunca ha sido aclarado y en el que la organización estuvo involucrado: el asesinato de más de 100 campesinos en el municipio de Huitzilán, Puebla, pertenecientes a la Unión Campesina Independiente (UCI) y el desplazamiento de centenares de familias contrarias al antorchismo, entre 1980 y 1983. El asesinato de Martín Melchi Lira (1988), fundador de la Organización Zapatista de Huitzilán (OZH), fortalece la idea entre diversas organizaciones campesinas y partidos políticos de oposición, de que Antorcha Campesina nació y se desarrolló como parte de un proyecto gubernamental para combatir a organizaciones independientes. Los antorchistas rebasan el ámbito local y empiezan a prender su flama en otros municipios, en otras entidades. La violencia es el común denominador de sus actividades. Es en el periodo de la gubernatura del priísta Guillermo Jiménez Morales que la organización registra su mayor ascenso. El mandatario visita Tecomatlán y apoya todas las demandas antorchistas. La Confederación Nacional Campesina (CNC), en cuyo frente se encontraba ?El Tigre?, Mario Hernández Posadas, abre los brazos a Antorcha Campesina y también viaja a Tecomatlán, para firmar un pacto de solidaridad. Sin embargo, la luna de miel termina, cuando Mariano Piña Olaya asume la gubernatura y Héctor Hugo Olivares Ventura sustituye a ?El Tigre? Posadas en la CNC. El primero empieza a bloquearle gestiones y el segundo niega cualquier vínculo con los antorchistas y de plano les dice que su organización y sus métodos son incompatibles con el cenecismo. Olivares Ventura recuerda ahora ese pasaje. Dice que él no aceptó que Antorcha fuera una filial de la CNC, como lo habían solicitado desde 1980, cuando él era secretario de Organización de la central. ?No coincidiamos ni en las prácticas ni en la organización. Desde entonces, ya se hablaba de los métodos de golpeteo de los antorchistas para hacer afiliaciones. Nosotros queríamos filiales más relacionadas con las ramas de la producción, que con las prácticas de Antorcha?, indica. El grupo no gozó de reconocimiento oficial pero mantuvo en Puebla lazos con el cenecismo local, hasta que el dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias, Saúl Coronel, fue sustituido por Marina Casco Blanco, quien desconoce a Antorcha como su filial. De ese modo, la organización es echada, literalmente, de la CNC. Entre 1985 y 1988 (los últimos años del gobierno de Miguel de la Madrid) se registran numerosos hechos, entre ellos los anteriormente señalados, cuya intención fue debilitar y acabar con el antorchismo, pero sin éxito alguno. De ese modo, y después de varias movilizaciones a las que bautizaron como ?Jornadas de Junio? (1988), miles de antorchistas de Puebla, estado de México, San Luis Potosí, Morelos, Michoacán, Tlaxcala, Hidalgo y Veracruz viajan a la ciudad de México y logran su propósito. Manuel Camacho Solís, entonces secretario general del PRI y brazo derecho del candidato a la Presidencia de la República, Carlos Salinas de Gortari, recibe a los antorchistas y les otorga la constancia que reconoce a Antorcha Campesina como organización agraria adherida del tricolor. Héctor Hugo Olivares Ventura comenta que la incorporación de los antorchistas al PRI fue ?por vía de Manuel Camacho y de Raúl Salinas de Gortari?. El ex dirigente cenecista señala que los nexos de Antorcha con Raúl Salinas se dieron a través de filiales de Conasupo, como Liconsa y Diconsa, y que lo mismo ocurrió con otras organizaciones que adquirieron fuerza gracias a esos apoyos, pero no las cita. Entrevistas previas a su filiación oficial al PRI con Carlos Salinas de Gortari y el vínculo con Raúl, han dado pie para que, hasta la fecha, se diga que Antorcha sirvió como el ?brazo armado? del salinismo en contra del PRD. Ante eso, Aquiles Córdoba ha dicho que se trata de afirmaciones sin sustento, que van más allá de la suspicacia y del manejo sesgado de una coincidencia en el tiempo.
Violencia y poder
En una investigación que sirvió para o obtener su licenciatura en Antropología Social de la Universidad Autónoma de Puebla, Fernando Jiménez Huerta subraya que el interés de Antorcha Campesina, en sus orígenes, fue conquistar presidencias municipales y combinar el trabajo político con el económico (impulsando sistemas de comercialización, creando cooperativas y participando en servicios, como educación, vivienda y salud, entre otros), como una forma de atacar las dos principales fuentes de poder de los grupos sociales privilegiados.
La expulsión de la CNC
Son los años 80 los de la consolidación de Antorcha Campesina y los de numerosos hechos violentos (como los antes citados), en los que sus integrantes se ven involucrados, siempre por la disputa del poder municipal y el control de las actividades económicas vinculadas con su militancia.
El uso del PRI
Antorcha Campesina siempre entendió que la vía para alcanzar sus propósitos era necesariamente estar incrustada al PRI. Por ello, después de su fallido intento de obtener su filiación a la CNC, emprende una campaña nacional para ?exigir? a los poderes públicos y al PRI su reconocimiento pleno como organización, de acuerdo con declaraciones que hizo el 6 de junio en Tecomatlán Aquiles Córdoba.





