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ARTURO DURAZO MORENO TRAYECTORIA
Vida de denuncias y controversias

El Universal
Domingo 06 de agosto de 2000
<font size=1 color=red>ARTURO DURAZO MORENO</font> <font size=1>TRAYECTORIA</font><br>Vida de denuncias y controversias

. (Foto: ARCHIVO/El Universal )


El controvertido jefe de la policía capitalina durante todo el sexenio lopezportillista, Arturo Durazo Moreno, nació en Cumpas, Sonora, en 1924, realizó estudios en la Escuela Superior de Comercio y Administración. De 1944 a 1948 trabajó en el Banco de México y de 1948 a 1950 fungió como inspector de tránsito del Distrito Federal. También se desempeñó como agente y comandante de la Dirección Federal de Seguridad. A lo largo de su gestión y en los años que siguieron al sexenio encabezado por López Portillo, Durazo Moreno fue el centro de controversias y denuncias. Acusado de evasión fiscal, el ex jefe policiaco fue detenido en junio de 1984 en San Juan de Puerto Rico, por agentes del FBI. Fue extraditado a México en abril de 1986 y recluido.

Considerado como un ducho investigador policiaco, Durazo Moreno fue investido como Doctor Honoris Causa por la Legión de Honor.

En los tiempos en que fungió como director de la policía de la ciudad de México, Durazo adquirió terrenos en la playa La Ropa, ubicada en Zihuatanejo, Guerrero, donde construyó una mansión que se popularizó con el título de ?El Partenón?, que ocupaba una extensión de más de mil metros de construcción, la cual estaba rodeada de casas para huéspedes, contaba con piscinas, discoteca, caballerizas, instalaciones deportivas y espacios poblados por animales exóticos. Esta propiedad fue expropiada durante la administración de Miguel de la Madrid, en 1984, y actualmente se encuentra en manos del Fideicomiso de la Bahía de Zihuatanejo.

En la delegación Tlalpan, del Distrito Federal, construyó una mansión en la que había un galgódromo con un lago en el centro; jacuzzis, salón de baile, una pequeña plaza de toros, una galería de tiro habilitada para usar ametralladoras; caballerizas, una réplica de la discoteca de Nueva York Studio 54 y una colección de vehículos de época. Toda la mansión fue decorada con estatuas romanas, murales de gladiadores y columnas dóricas. Actualmente este inmueble alberga oficinas de centros de estudio.

Todos estos bienes, los adquirió, según su detractores, con recursos ilícitos cuando Carlos Hank González era regente de la ciudad de México.

Se recuerda la gestión de Durazo Moreno como jefe policiaco por los asesinatos del río Tula, donde perdieron la vida 25 colombianos presuntamente al servicio de las corporaciones policiacas y coordinados, se dijo, por el lugarteniente de Durazo, el oficial Sahagún Baca, cuyo rastro desapareció junto con millones de pesos que se cree fueron tomados del erario público.

Luego de que se publicara el libro ?Lo negro del ?Negro? Durazo? de José González González, a quien Durazo ganó un litigio por difamación, se sumó la denuncia pública de Víctor Manuel González Rivera, ex encargado de la Unidad de Finanzas de la Dirección General de Policía y Tránsito, quien describió a detalle los manejos financieros de su ex jefe.

En un principio Durazo fue acusado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de evasión fiscal en las operaciones de compra-venta de su casa de Tlalpan. Después, su sucesor, el general Ramón Mota Sánchez, formuló dos denuncias en su contra por el delito de amenazas cumplidas en grado de extorsión por más de 124 millones de pesos. Más tarde el controvertido jefe policiaco optó, impedido por su precaria salud, por solicitar los beneficios de la Ley de Normas Mínimas y se desistió de apelar contra las sentencias dictadas.

Durante su estancia en prisión, se le diagnosticó una personalidad narcisista, impulsiva, desconfiada y agresiva, además de padecer alcoholismo en tercer grado. En mayo de 1988, la Suprema Corte de Justicia de la Nación le concedió un amparo a su favor contra la expropiación del El Partenón, ubicado en Ixtapa-Zihuatanejo. Al siguiente año, en el mes de agosto, fue trasladado, bajo estrictas medidas de seguridad, a un hospital de la capital del país debido a que su padecimiento de hipertensión arterial.

Para septiembre de 1990, Durazo depositó una fianza de 3 millones de pesos para recuperar su libertad, con lo que esperaba salir libre de su sentencia de cuatro años y 10 meses por el delito de acopio de armas. Fue hasta marzo del 92 que, enfermo y sin alternativa, ?El Negro? Durazo se acogió a la Ley de Normas Mínimas para la Readaptación de Sentenciados y salió de prisión después de casi ocho años, quedando en prelibertad condicionada exento de imputaciones públicas, como la matanza del río Tula, a principios de 1982. En julio de este año presentó ante un juzgado del Reclusorio Sur, un recurso de revisión en contra de la sentencia penal que se le fijó por más de 11 años de cárcel por el delito de amenazas cumplidas en su modalidad de extorsión y que continuó vigente hasta su muerte. De acuerdo con versiones de sus amigos, los últimos cinco años de su vida vivió solo en Acapulco, Guerrero, alejado de las adicciones y dedicado a la rehabilitación de jóvenes drogadictos y alcohólicos. El año pasado fue operado de un cáncer en el colon que padeció hasta la muerte.



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