aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Llega como aspirante y sale representante tzotzil

Francisco Nieto| El Universal
Sábado 14 de enero de 2012

francisco.nieto@eluniversal.com.mx

SAN JUAN CHAMULA, Chis.— Andrés Manuel López Obrador dejó de ser por unos momentos precandidato presidencial de las izquierdas y se convirtió en un tzotzil más de Los Altos de Chiapas.

Al medio día llegó a la carretera que divide San Juan Chamula y Zinacantán, y fue recibido por las autoridades tradicionales, quienes lo vistieron como un “digno representante indígena chiapaneco”.

Antes, con los tzetzales, había dicho que iba a procurar sonreír más, para que en la televisión no saliera con “cara dura, con aspecto rijoso”, pero acá al tabasqueño ni le hizo falta acordarse de ese propósito.

Llegó como aspirante presidencial y se fue representando (vestido con el traje típico de Zinacantan: un jorongo bordado, un morral, un pañuelo y sombrero con listones de colores) a los indígenas, a quienes dio su palabra de que, al ganar las elecciones, se cumplirán a cabalidad los acuerdos de San Andrés Larráinzar.

Muy atentos al discurso, pero también al momento de repartir las camisas que el aspirante a la gubernatura, Ernesto Gutiérrez Villanueva, dio en los mítines, los tzotziles Mariano Pérez y Rafael Hernández, evangélicos de Zinacantán, querían saber si el precandidato iba a bajar el precio de los fertilizantes, porque han subido mucho y la cosecha de maíz es poca.

“Queremos que bajen los fertilizantes, queremos saber si eso hará, pues muchos de mi comunidad se quieren ir a Estados Unidos. Yo todavía no me voy, cobran mucho para llevarte, son 15 mil pesos por persona”, dijo Rafael.

Andrés Manuel, ataviado con el traje típico tzotzil, no habló de fertilizantes, pero sí sobre el respeto que habrá entre todas las religiones y creencias, tema que a Mariano le intereso, porque en su comunidad, relata, ha habido conflicto con los católicos que son de otros partidos.

Luego de quitarse el traje típico para dirigirse a los chiapanecos de Venustiano Carranza y Chiapa de Corzo, siguió con su propósito: “Voy a tratar de sonreír mucho, pero no puedo carcajearme todo el tiempo, soy feliz, pero no me puedo estar riendo cuando estoy viendo una realidad muy amarga, yo ando acá en los pueblos y me duele lo que veo; no soy insensible, no soy actor”.



comentarios
0