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Un “King Kong comeniños”

María de la Luz González| El Universal
Lunes 13 de septiembre de 2010
Un “King Kong comenios”

LUJO. Este es el domicilio donde fue capturado “El Grande” y/o el “King King” . (Foto: ULISES BASURTOEFE )


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Sergio Enrique Villarreal Barragán, alias El Grande, mide casi dos metros y pesa poco menos de 120 kilos, pero su segundo alias, El Comeniños, es el que quizá más describe su violenta personalidad.

Su historial delictivo incluye el paso por los principales cárteles de la droga que operan en el país: Juárez, Sinaloa y el de los Beltrán Leyva, a quienes, de acuerdo con las autoridades mexicanas, disputaba ya el control de las rutas y el liderazgo de la organización tras la muerte de Arturo Beltrán, El Barbas, en diciembre de 2009.

Villarreal Barragán nació en 1969 en Torreón, Coahuila. En 1990, a los 21 años, ingresó a la Policía Judicial de esa entidad. El 16 de julio de 1993 se incorporó a la desaparecida Policía Judicial Federal de la Procuraduría General de la República (PGR), adscrito a Nuevo Laredo, Tamaulipas, como agente federal de investigación “C”.

En octubre fue ascendido a agente federal de investigación “A”, cargo que ostentó hasta su baja de la institución, por cese, el 12 de abril de 1996.

También conocido como King Kong, El Grande es considerado por los gobiernos de México y Washington como un hombre extremadamente peligroso y violento, a quien se le atribuyen por lo menos 43 homicidios, entre ellos los de altos mandos de la Policía Federal, como el comisario Édgar Millán.

Autoridades mexicanas y estadounidenses lo identifican como uno de los principales traficantes de droga del país, particularmente de cocaína, pues controlaba la ruta de la Comarca Lagunera en Durango y Coahuila, con Torreón y Piedras Negras como centros de operaciones, desde donde enviaba el alcaloide a Estados Unidos.

Su ascenso

El 1 de junio de 2010, el gobierno de Estados Unidos lo incluyó en la llamada ley kingpin, que establece la congelación de todos los bienes de traficantes de droga. Es señalado como el operador de los Beltrán Leyva en el Distrito Federal y Morelos.

De paso fugaz por las corporaciones policiacas, la ficha criminal de El Grande en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR establece que en 1993 fue cooptado por el cártel de Juárez para operar en el trasiego de droga en esos dos estados.

En 2001, el cártel de Juárez y el de Sinaloa entablaron una alianza estratégica, Villarreal Barragán se integró a la organización de Joaquín El Chapo Guzmán, en la que permaneció tras la ruptura provocada por el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, el 11 de septiembre de 2004, que el grupo de Juárez atribuyó a El Chapo.

En el cártel de Sinaloa, de acuerdo con diversos expedientes de la PGR, generó una estrecha relación con los hermanos Beltrán Leyva, que fungían como brazo armado de la organización y contacto con los cárteles colombianos de la droga.

En abril del 2003, tras la detención de Arturo González Hernández, El Chaky, jefe de los sicarios que operaban a las órdenes de los Beltrán, El Grande ocupó su puesto como jefe de plaza de La Laguna y se convirtió así en uno de los hombres de mayor confianza de Arturo Beltrán Leyva.

Al cobijo de los Beltrán, Villarreal asesinó a opositores, corrompió a autoridades y se hizo con el control del trasiego de cocaína desde Chiapas hasta Chihuahua, usando la región de La Laguna como ruta de paso y centro de operaciones, de acuerdo con el expediente 4/2007-111 de la SIEDO.

Junto con Claro Burciaga, un asaltabancos y asesino a sueldo, Sergio Enrique Villarreal Barragán comenzó el reclutamiento de sicarios, personal de inteligencia y escoltas para el cártel de Sinaloa, entre los que se encontraban policías municipales, federales y taxistas que fungían como espías.

A fines de 2007, se hizo responsable del control del tráfico de drogas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, nombramiento que inició el conflicto entre la organización de El Chapo y los Beltrán, pues la plaza había sido controlada hasta entonces por Ismael, El Mayo, Zambada a través de su hermano Jesús, El Rey, Zambada.

El brazo ejecutor

En el contexto de esa pugna, el 17 de diciembre pasado la Policía Federal (PF) aseguró media tonelada de cocaína en el aeropuerto capitalino y en la semana siguiente fueron decapitados seis empleados de la aduana.

El 21 de enero de 2008, en Culiacán, fue detenido Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, captura que los Beltrán atribuyeron a una traición de El Chapo Guzmán con quien rompieron e iniciaron una guerra que se tradujo en enfrentamientos, ejecuciones y desapariciones, con El Grande y Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, como brazos ejecutores y principales lugartenientes.

Los Beltrán Leyva se aliaron entonces con Los Zetas en un pacto en que, según un informante de la SIEDO, El Grande fungió como enlace.

Durante los siguientes dos años, El Grande mantuvo su lealtad hacia los Beltrán, y particularmente hacia Arturo hasta la muerte de éste el 16 de diciembre de 2009, en un enfrentamiento con elementos de la Marina.

Tras la muerte de El Barbas, Héctor Beltrán Leyva designó a El Grande su lugarteniente, al considerar que La Barbie había traicionado a su hermano, iniciando una guerra en contra de Valdez Villarreal, detenido el 30 de agosto pasado. Al poco tiempo, la inteligencia militar detectó una disputa entre El Hache y El Grande, por el control de la organización. Un informe castrense, fechado el 30 de mayo de 2010, atribuye que la violencia en el DF y los estados de México, Guerrero y Morelos se ha incrementado debido a las disputas que mantenían tres organizaciones: los hermanos Beltrán Leyva, aliados con Los Zetas, el grupo de Édgar Valdez, La Barbie, y su brazo ejecutor Los Pelones, y El Grande, quien se habría unido de nuevo al cártel de Sinaloa.



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