Mosaico de rostros duros y frases hirientes

Andrés Albo extiende su brazo para rendir protesta como presidente provisional del IFE. (Foto: Sergio Suárez /EL UNIVERSAL )
jorge.ochoa@eluniversal.com.mx Las cámaras apuntan como bazucas a Andrés Albo y Lourdes López, en medio del fuego cruzado de acusaciones y reproches. Las palabras cruzan como dardos por todo el salón. Los flashes irisan el ambiente, proyectan sombras y luces fugaces. La mesa en forma de herradura del IFE se convierte de pronto en un mosaico de rostros duros, frases hirientes y comentarios mordaces entre partidos y Consejeros. La fractura es evidente. Hasta el César y el Rey de España son aludidos en el intercambio de epítetos y descalificaciones: A la esposa del César no le basta ser honrada, sino además tiene que aparentarlo, suelta la consejera López Flores y hace público lo que antes era secreto a voces. La existencia de dos bloques en el interior de ese instituto está decantada. Lourdes López y el representante del PRD, Rafael Hernández, atizan el fuego contra el IFE de Luis Carlos Ugalde. A la autoridad electoral no le basta ser imparcial, además tiene que aparentarlo, dice ella. Este proceso se ensució desde el origen. Se ensució por el mal arbitraje. Reconocida la división del Consejo, de los consejeros electorales, Luis Carlos Ugalde, antes de irse, mantuvo el trato preferencial con sus afines, les brindó información, manipuló los tiempos y la difusión de su renuncia, advierte. Pasado el mediodía, Valentina, de cuatro años de edad, juega en las oficinas de su padre, Andrés Albo; la mira su madre, Juliana. Preparan el festejo. ¿Le vas a echar porras a tu papá?, pregunta. La niña asiente, feliz, sin entender. En el salón suenan melodías y villancicos. Hay quienes piensan que será una sesión de trámite, que se convierte de pronto en un víacrucis adelantado. Casi tres horas de catarsis. PT, Panal, Convergencia y Alternativa atizan contra la partidocracia que, dicen, han empezado a fundar PRI, PAN y PRD. Este proceso se convirtió en una pasarela de insultos, denostaciones y maltrato público a todas y todos los que tuvieron la osadía de aspirar a un espacio en este consejo. Cuando la expectativa era un desfile de talentos; lo que imperó fue la antropofagia política y el canibalismo profesional, declara Luciano Pascoe, representante de Alternativa. Es lamentable el estado de indefensión en que nos ha colocado la nueva partidocracia de México, advierte Miguel Ángel Jiménez, ex líder del Panal. Las cartas están sobre la mesa: los afines a Ugalde son: Teresa González Luna, Arturo Sánchez y Alejandra Latapí. Los disidentes son: Lourdes López, Marco Gómez Alcántar y Rodrígo Morales. En este grupo se encuentra Virgilio Andrade quien, sin embargo, por institucionalidad, otorga su voto a favor de Albo Márquez para cubrir ese interinato de dos meses. Las oficinas de Ugalde lucen desiertas, en espera del nuevo huésped, que ahora es asediado por luces platinadas mientras camina de la mano con Valentina, que no entiende ni escucha en esa jungla de voces que lo descalifican o lo alaban. Convergencia reprocha al PAN el intento de acallar a sus adversarios y recuerda al Rey de España, con su frase célebre: ¿Por qué no te callas?, pero a su vez advierten: No, no nos vamos a callar. PAN y PRI tratan de justificar sus actos: Hasta el último momento estuvimos abiertos a consensos, dice el panista Roberto Gil, a petición del PRD se pospuso. En ese caleidoscopio, ahora nadie parece culpable, todos dicen ser víctimas.





