“Sorteos financiaron fundación de Marta”
politica@eluniversal.com.mx Lucía como la fórmula perfecta: sin invertir un solo centavo, la fundación Vamos México accedería inmediatamente a 4 millones de pesos y contaría con el patrocinio de importantes empresarios del país. Con el apoyo de Pialpa, empresa especializada en la organización de sorteos tipo raspadito, la fundación de Marta Sahagún de Fox experimentaba una nueva forma de recaudar recursos para sus programas. Elton John ya había cantado a beneficio de la organización en el alcázar del Castillo de Chapultepec, y faltaba mucho tiempo para la venta vintage del guardarropa de la primera dama. Transcurría la primera semana de agosto de 2002. La esposa del presidente de la República convocó a Los Pinos a un grupo de 15 empresarios. Era una comida, en el salón Venustiano Carranza. Allí estuvieron, entre otros, el dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego y el dueño de Gruma y Banorte, Roberto González Barrera. Acompañada por José Antonio Sosa Plata, director de la fundación, y de su amigo Gustavo Bustamante, la Sahagún les pidió su respaldo para comprar “lotes” de boletos del sorteo denominado Para todos. Pero muy pocos accedieron a la petición. Entre ellos estuvieron Leonardo Sánchez Ávalos, accionista mayoritario de Líneas Aéreas Azteca, quien desembolsó 2 millones de pesos; Arturo Sánchez de la Peña, director general adjunto de Autobuses Estrella Blanca, y González Barrera. Al paso de los meses, Para todos quedó casi en la nada. Moreno Vélez se acercó a la primera dama por intermediación de Bustamante Celayeta. El 15 de noviembre de 2001, ambos firmaron un convenio que los vinculaba con Vamos México. Bajo ese esquema, a Pialpa se incorporaba Agustín Ávila Jaufred, quien adquiría poderes notariales; mientras, Bustamante y Sahagún quedaban comprometidos a conseguir patrocinios y a pagar los gastos de operación e impresión del boletaje. El primer sorteo fue contratado el 28 de enero de 2002 y, después de los trámites legales, la Secretaría de Gobernación autorizó el sorteo, con vigencia del 30 de agosto de 2002 al 15 de septiembre de 2003. Cuando la promoción estaba en curso, comenzaron las exigencias a Moreno Vélez. Además de la venta directa a empresas como Pepsi Cola, Estrella Blanca y Banorte, los organizadores expidieron 5 millones de boletos “para el menudeo”. Para ello, el 8 de julio de 2002 firmaron un contrato con la empresa Future Games, para que a través de los vendedores de billetes de la Lotería Nacional se ofrecieran al público esos boletos, que curiosamente fueron impresos en Santiago de Chile. De acuerdo con Moreno Vélez, al tiempo que se vendían los boletos, Sahagún formuló algunas peticiones, entre ellas el Jeep que regaló a Fox el día de su Informe de Gobierno. La mala marcha del negocio no impidió que Vamos México exigiera a Pialpa el pago de un millón 500 mil pesos de las ventas y 250 mil pesos como “ayuda” para pagar los premios. Moreno tiene documentada una llamada realizada por Sahagún desde el número 5272-3420 (una de las líneas de las cabañas de Los Pinos) para solicitarle que entregara más dinero.





