Judíos, unidos por el Yom Kipur
natalia.gomez@eluniversal.com.mx Un ayuno de más de 25 horas, incluso de agua, y poner énfasis en la humildad y en la sencillez se vivirá hoy al atardecer cuando los judíos en México celebren el Yom Kipur, Día del Perdón, una de las festividades religiosas más importantes, que viven con la misma devoción desde los más hasta los menos ortodoxos. Este día Isaac Jamal, Abi Jasqui, Abraham Levi, Moshe Moana, Abraham Varver, Yacob Betech y Moshe Harari pedirán perdón a Dios por sus pecados y se purifican de ellos. Entrevistados por EL UNIVERSAL explican que Yom Kipur es una jornada de penitencia y purificación espiritual y moral. Coinciden en que es una de las festividades más solemnes e importantes, en la que además de pedir perdón a Dios, piden perdón también a sus semejantes. Se celebra 10 días después de Rosh Hashaná , el Año Nuevo judío, en el décimo día del mes de Tishrei. Los 10 días que transcurren entre ambas celebraciones son de gran importancia religiosa para quienes profesan este credo, porque de acuerdo con la tradición, durante estos días Dios juzga la conducta de cada individuo y otorga su veredicto final en Yom Kipur, cuando los hombres son sellados en el Libro de la Vida o en el de la muerte, según el juicio divino. Por ello para los judíos, estos días son considerados de arrepentimiento e introspección, y como la última oportunidad del hombre para influir positivamente a través de sus actos en el veredicto de Dios y evitar que éste sea negativo. Tenemos la oportunidad de que todas las acciones que no hayan sido lo más deseables por medio de nuestro arrepentimiento se convierten en acciones positivas que se derivan en algo productivo para nuestras vidas y nuestros semejantes, señala Moshe Mohana. Además del ayuno, en esta festividad judaica está prohibido bañarse, hablar, lavarse los dientes, las manos, utilizar aparatos eléctricos, y tener relaciones sexuales. No se puede pensar algo que no sea la festividad de Kipur, dice Isaac Jamal. Mauricio Lulka, director general del Comité Central de la Comunidad Judía en México, define así el ritual de Yom Kipur: Es básicamente un día de ayuno. Desde la víspera del día anterior se deja de tomar todo tipo de alimentos incluyendo agua y se vuelve a comer hasta el día siguiente cuando salen al menos tres estrellas, durante este día la primera noche se va al templo, hay un rezo especial que se llama Kol Nidre (todas las promesas) y es el rezo más importante del año. Al día siguiente, prosigue, desde la mañana hasta la noche se pasa un día completo en la Sinagoga, al finalizar este día, al atardecer, se toca el cuerno de carnero o shofar y con esto se da por terminado el ayuno para dar paso habitualmente, a una cena familiar, en la que no se sirven platillos o alientos especiales como en otras festividades. Moshe Harari, director de una preparatoria hebrea comenta que en la institución que dirige se les recuerda este tipo de festividades, pero en especial se les enseña a saber cómo arrepentirse y acerca de las instrucciones de Dios para no dañar al prójimo. Basando nuestras acciones en el Torá (su libro sagrado), tratamos de que Dios nos perdone por todos los actos y pecados del año pasado. También rezamos para que se acaben todas las guerras del mundo, para que haya paz y tranquilidad y que pronto todos podamos convivir en armonía y felicidad con todas las religiones del mundo, dice Harari. Para los judíos es importante que se entienda que su comunidad tiene particularidades, pues sólo de esta manera se podrá contribuir al engrandecimiento de la cultura nacional. La comunidad judía que tiene ya casi 100 años de vida organizada en este país es parte del mosaico cultural y como tal esta interesada en dar a conocer sus actividades sus principios, pues entre más información hay es más factible que la gente entienda al otro, que haya un respeto a las diferencias porque muchos de los prejuicios parten del desconocimiento, dice René Dayán directora de Tribuna Israelita.





