"Cárteles mexicanos manejan narcotráfico"
Hernando Gómez Bustamante, alias Rasguño, recluido en la cárcel de Cómbita (Boyacá, Colombia) y solicitado en extradición por el gobierno de Estados Unidos, es hoy en día el narcotraficante más custodiado de Colombia. Rasguño -valluno de 49 años- es considerado como el hombre que tiene la información necesaria para descifrar buena parte del entramado del narcotráfico colombiano, sus alianzas con las FARC y con la mafia mexicana. Gómez Bustamante asegura que son los cárteles mexicanos quienes ahora ponen las condiciones en el negocio del narcotráfico y por ello los que obtienen las mejores ganancias. Rasguño afirma también que Venezuela es el templo del narcotráfico pues es "muy fácil traficar porque allá no consiguen (detener) a nadie". Antes de ser capturado en Cuba (en julio del 2004) con un pasaporte falso, se pensaba que Rasguño era una de las cabezas del cártel del Norte del Valle. Pero hoy, las autoridades consideran que es capo de capos, pues, afirman, que Diego Montoya, Don Diego, el mafioso más buscado por EU, le dice patrón. Además, que es amigo del clan de los Castaño Gil y socio de los jefes paramilitares que -dice- siguen traficando desde la cárcel de Itagüí. Por todo esto, autoridades de EU y de Colombia están seguras de que lo quieren matar y evitar que cuente lo que sabe a la corte de Nueva York que tramita su extradición. En diálogo el capo anticipó qué está dispuesto a contarle a la justicia. Dice que decidió ´jubilarse´ de la mafia porque tiene una hija de apenas 26 meses que nació en Miami y que lo espera en ese país; porque le han matado a varios de sus hombres y porque en ese mundo lo único seguro es un cementerio o una cárcel. Además revela que su organización aportó cerca de 3 mil millones de pesos colombianos (aproximadamente 1 millón y medio de dólares) a la camapaña presidencial del ahora ex presidente Ernesto Samper, con conocimiento del mandatario. -¿Listo para irse a EU? -Sí. Me hubiera gustado salir (hace dos semanas) de la Dijín al aeropuerto. Las amenazas contra mi vida crecen. -¿Y quién lo quiere matar? Mucha gente a la que no le conviene mi salida a EU: políticos, guerrilleros que hoy quieren ser políticos y enemigos naturales que piensan que los voy a acusar. Pero lo que quiero es llegar a una salida negociada causando el menor daño. -Es verdad que prepara un sometimiento a EU de su grupo. ¿Cuántos son? -Hasta el momento entre 10 y 12. Mi papá ha hablado con Diego Montoya y no cerró la puerta. A Wílber Varela le mandé una carta. También estoy contactando a Juan Carlos Ramírez, Chupeta. Los otros son empleados míos en Colombia y México, que ya están organizando sus cositas para empezar a arrimarse. -¿Además de Amado Carrillo, traficó con otros capos mexicanos? -Conocí a los Arellano y a otros y a El Vaticano, peruano capturado en Cali. -¿Cómo es esa ´sociedad´ con los mexicanos? -Hoy las condiciones las ponen ellos, prácticamente están manejando el negocio. Son muy vivos: si uno les manda mil kilos, 400 son de ellos y además cobran el 20% por bajársela en Guadalajara o en el Distrito Federal, y la inversión es de uno. -¿Conoció a Pablo Escobar? -Poquito. Pero luego fuimos enemigos, por lo loco que era. -¿Traficó con los Rodríguez? -No. Aunque yo tenía una pista y les despachaba. -¿Y con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)? -Yo nunca produje droga, ni tuve laboratorios, compraba producto terminado en Bolivia, Perú o a las FARC en el sur del país. -¿Cuál es la injerencia del narcotráfico en Venezuela? -Venezuela es el templo del narcotráfico. Hay una conjugación de venezolanos, colombianos, brasileños. Es muy fácil traficar porque allá no consiguen a nadie. -¿Cuánta gente llegó a tener el cártel del norte del Valle? -Yo tenía como 800 hombres. -¿Alguna vez pensó frenar? -Cuando murió Escobar me fui para la Costa y dije no más. Pero son tantos los gastos, que toca volver. Sostener escoltas y esa vida costosa -porque buena no es- es muy caro. -Hernando Gómez Bustamante, alias Rasguño, les aseguró a autoridades colombianas y de EU que la mejor muestra de que colaborará con las justicia y se retirará del negocio es la entrega de lo que otrora fueron sus trofeos mafiosos: Por ejemplo, un fusil enchapado en oro que se lo regaló el extinto capo mexicano Amado Carrillo, El Señor de los Cielos, con quien traficó por años. También entregó dos cuadros que asegura, son del pintor alemán Rubens y que hoy son sometidos a un estudio para establecer su autenticidad. - "Los compré por allá en 1991 en 7 u 8 millones de dólares. También entrego mi pistola y un Ferrari que compré en 1991, que aprecio mucho".





