Real del Monte, un ´pueblo mágico´
MINERAL DEL MONTE, Hgo.- En Hidalgo, la magia envuelve a los pueblos y Real del Monte te lleva de las entrañas de la tierra a la delicia culinaria; pequeño, mágico y frío, así es el Real, donde la plata y la leyenda se conjuntan. La llegada de los ingleses en 1824 marcaría el destino de lo que hoy es Real del Monte, nombre otorgado por la corona española en 1934. El descubrimiento de la minería en este pueblo, según cuenta la leyenda, se originó de manera casual, cuando un grupo de pastores calentaban su comida y de las piedras escurrió la plata. Pero si encontrar plata en esos años fue casual, la llegada de los "aventureros", como también se les conoce a los ingleses, no fue así: la extracción de mineral atrajo a cientos de personas provenientes del viejo continente; nuevas costumbres y modos de vida también se hicieron presentes. La riqueza de las minas Purísima Concepción, Dificultad, La Rica, Dolores y San José Acosta fue tal que Real del Monte se convirtió en uno de los pueblos mineros más importantes del mundo, señala María Eugenia Valdivieso Badillo, directora de Turismo del ayuntamiento. "La gente cuenta que con la extracción de plata que se sacaba de las minas, se pudo haber hecho un cordel que diera la vuelta al mundo, ese era el tamaño de la riqueza que tenía Real del Monte. La comarca minera conformada por Pachuca, Real del Monte y Huasca de Ocampo también tejía sus propias historias". El conde Pedro Romero de Terreros, en su afán de que los reyes católicos visitaran la comarca, prometió construir un camino de plata desde Veracruz hasta Huasca. Remodelación La veta más famosa y que ha originado que calles, avenidas y diversos lugares lleven su nombre es, sin duda, la veta Vizcaína, pero de aquellos años poco o nada queda; las cinco minas han cerrado sus puertas y ahora sólo son un atractivo turístico y con la extracción de un mínimo de mineral. Al agotarse el metal, Real del Monte se convirtió en un pueblo fantasma, "la gente vendía o remataba sus casas y nadie las quería". En 1998 comienza el programa de remodelación del centro histórico; casas, fachadas y negocios fueron incluidos en un nuevo concepto: rescatar al viejo pueblo minero. Durante la administración del entonces gobernador Jesús Murillo Karam, oriundo de este lugar, se dio un nuevo aspecto al pueblo y luego de múltiples trámites y de cumplir requisitos que se lograron tener después de un año, en 2004, Real del Monte se convirtió en lo que sus pobladores siempre han dicho que es "un pueblo mágico". La llegada de recursos por el orden de 3 millones de pesos permitió también rehabilitar calles y fachadas; se rescató una botica, un bar, una farmacia y un molino; entrar en ellos es regresar en el tiempo, la época de la minería y los aventureros se conoce en cada calle en cada rincón y por supuesto en los dos museos que tiene la población. El museo de sitio Mina de Acosta cuenta la historia de la comarca minera, la explotación de las vetas y los recorridos en túnel; mientras que el museo de Medicina cumple este 2007, 100 años y en él se puede encontrar el hospital que manejaban los ingleses, el área de enfermeras, la sala quirúrgica, rayos X y la botica. Pero en el Real todo es posible, tanto que hasta el panteón es un lugar que se debe visitar. Sin duda, uno de los mayores atractivos es el panteón inglés con más de 200 tumbas, este sitio fue exclusivamente para los ingleses, ahí todas lassepulturas están orientadas hacía Inglaterra, excepto una, la de Richard Bell. Homónimo del famoso payaso sepultado en Estados Unidos, Richard Bell pidió que su cabeza diera la espalda a Inglaterra, por el rechazo del que siempre fue objeto. Pero venir al Real también es encontrarse con callejones estrechos, techos rojos y clima frío que bien se puede tolerar con el famoso paste; empanada con hojaldre inglés rellena de papa y carne, platillo principal de la gastronomía de este lugar que al igual que el futbol que nació en las canchas de este lugar, es una herencia de ellos, los aventureros.





