La oportunidad que perdió México
SEÚL.- ¿Dónde quedaron los sueños de México de ser parte del primer mundo con la firma de un tratado de libre comercio con Estados Unidos? ¿Por qué no se resolvió el problema del empleo y no se terminó con la pobreza? ¿Qué salió mal o qué se hizo mal? Un experto sudcoreano en asuntos mexicanos, el doctor Won Ho-Kim, presidente de la Asociación Coreana de Estudios Latinoamericanos, tiene algunas respuestas, ante las interrogantes que se le plantean en su despacho del Instituto Coreano de Política Económica Internacional, donde también es investigador. "México perdió su oportunidad", dice con rudeza, pero de inmediato agrega, tratando de esbozar una sonrisa: "Mejor es tarde que nunca". Kim, con un doctorado en la Universidad de Texas en Austin, ha sido profesor universitario en México y habla con conocimiento de causa. "México perdió la perfecta oportunidad para avanzar o para llegar a otra etapa de desarrollo que se dio entre 1986 y 1997. Al iniciar los años 90, el presidente Carlos Salinas de Gortari siempre decía que con el TLC, México podía convertirse en un país del primer mundo. Y mucha gente en México también soñaba con el primer mundo. El TLC va a ofrecer trabajo al pueblo, se repetían muchos, llenos de confianza". Pero, aclara Kim, a los líderes de México les faltó visión. "Aprovechando esa ventaja al principio, el gobierno, el sector privado y algún otro sector responsable del desarrollo de la nación debieron tener alguna estrategia para aprovechar esa ventaja temporal, la de la mano de obra barata". "La mano de obra barata puede ser un factor muy favorable o muy competitivo, pero es de corta vida. Debe ser temporal. Con el factor de la mano de obra barata no se puede competir con los que vienen después", explica y se pregunta: "¿Y quién vino después?", con un tono reverencial, se contesta: "Vino China". "China tiene hoy la voz para decir ´tenemos derecho a vender en el mercado de EU, aprovechando nuestra mano de obra barata; ya pasó la oportunidad de los mexicanos, ahora es nuestra oportunidad´." "Y China, con mil 313 millones de habitantes, puede quedarse con ese beneficio para siempre". Kim agrega: "Después vino Vietnam y detrás vienen Indonesia, India, incluso África, cualquiera puede venir después". "La estrategia de aprovechar la mano de obra barata fue muy peligrosa y también fue insostenible", remarca. Otra dimensión Para que hubiera sido sostenible, México debía tener una estrategia para saltar a otra dimensión, agrega. Por ejemplo, Corea en la década de los 60 tenía casi el mismo nivel de desarrollo o la misma estrategia de desarrollo que tuvo México y otros países. Como México, Corea tuvo una zona franca de maquiladoras. Allí había un complejo industrial para exportar con inversión japonesa. Ahora no existe más. Allá Corea pudo exportar aprovechando la mano de obra barata de los coreanos y aprovechando la inversión de los japoneses, básicamente. "Pero mientras exportamos con esa maquiladora coreana, casi igual a las maquiladoras de México, Corea invirtió mucho en el desarrollo de recursos humanos". -¿Ésa fue la oportunidad que perdió México? -Creo que sí. "Cuando se beneficiaba del efecto del libre comercio o del efecto de las maquiladoras, México debió haber invertido una gran parte de esos beneficios en el desarrollo de recursos humanos y en el desarrollo de tecnología. En el caso de Corea, gracias a esa inversión en el desarrollo de recursos humanos en la década de los 60 y 70, a partir de la década de los 80, el país pudo desarrollar su propia tecnología. De la imitación, Corea pasó a la innovación. Corea imitó en un principio, ahora innova." -¿Qué tendría que hacer México? -Ya es muy tarde, desafortunadamente, para invertir en recursos. Por ejemplo, China no está contenta con el beneficio de la exportación por mano de obra barata. México no debía estar contento con el beneficio de la mano de obra barata. -¿Por qué no se hizo? ¿Acaso son factores culturales? ¿Le ayudó a Corea la disciplina de respeto confuciana? Kim se toma un tiempo para meditar su respuesta y dispara: "El sistema político, el sistema social, pueden determinar la actitud, el modo de pensar, los factores culturales, que en el caso de Corea son conocidos como kibun factors, en referencia a la armonía social, a la mentalidad de respeto, pueden afectar los resultados. Pero más importante que eso, es la visión de los líderes". ¿Faltó visión en el liderazgo de México? ¿La desigualdad social fue un factor? ¿Es insuperable la pobreza en México? -Es muy tarde, pero yo no digo que es imposible -responde. "A veces me interesa preguntar a los gobernantes mexicanos si realmente tienen el deseo o el interés para desarrollar a su nación, a su pueblo. ¿Realmente tienen interés, o sólo tienen interés en promoverse a sí mismos, o enriquecerse a sí mismos, o a su familia o a sus colegas? Si no hay racismo, deben tener un interés real para desarrollar el país, para que cualquier elemento de la nación, del pueblo, pueda desarrollarse." Kim dice que es buena la educación igualitaria, pero además debe ser de excelencia. "En México y en muchos otros países de América Latina no se observa una educación de excelencia. La investigación y el desarrollo incluyen a la educación. Para mejorarlas, debe haber un entorno social favorable, permitir la movilidad social, el ascenso social. Yo tuve siempre la impresión de que la clase gobernante de las sociedades latinoamericanas no quiere permitir a la otra parte del pueblo ascender socialmente". -¿Qué tiene que hacer México para recuperar el tiempo perdido? -Habrá muchas cosas, pero entre otras, el gobierno debe persuadir a los empresarios mexicanos para que desarrollen su propia competitividad sin emplear mano de obra barata. La investigación y el desarrollo no son responsabilidad solamente del gobierno, sino también del sector privado. El sector privado debe estar a la vanguardia. Los monopolios deben desaparecer. "Si México se abre y se transforma, perdiendo la rectoría del Estado, el papel del sector privado tendrá que ser cada vez mayor, pero me parece que el sector privado no está listo, no parece estar listo. Tienen una visión de corto plazo, o no tienen mentalidad de toma de riesgo. Los empresarios mexicanos deben ser más audaces para sobrevivir."





