"Planea pone fin a la corrupción en exámenes"

OBJETIVO. Con las nuevas preguntas se buscará evaluar si los alumnos realmente pueden aplicar los conocimientos que adquirieron al finalizar preescolar, primaria, secundaria y bachillerato. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
mariana.leon@eluniversal.com.mx
El nuevo Plan Nacional para las Evaluaciones de los Aprendizajes (Planea) garantizará que no haya corrupción en las pruebas que se aplicarán a los alumnos que cursan primaria, secundaria y bachillerato, aseguró el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).
Sylvia Schmelkes, consejera presidenta de este instituto, señaló que “la motivación para corromper la prueba desaparece porque no tiene consecuencias, la aplicación estará controlada por docentes externos y también por el control estadístico, porque cada cuatro años habrá una muestra que permita constatar la aplicación censal y ésta será confiable”.
El martes, el INEE dio a conocer que el nuevo examen Planea sustituirá a la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) y al Examen para la Calidad y el Logro Educativo (Excale) por considerar que ambas pruebas no habían logrado los objetivos con los que habían sido creados, y en el caso de la primera prueba se había “corrompido”.
Durante el encuentro con medios de comunicación, Schmelkes del Valle agregó desde ahora que la realización de los exámenes en estados “conflictivos” como Guerrero, Oaxaca y Michoacán no puede asegurarse.
“Efectivamente, no hay manera de garantizarlo, es algo que nos rebasa completamente, el INEE ni siquiera hace la aplicación directa, ésa la hace la Secretaría de Educación Pública (SEP). Nosotros esperamos que todos los estados participen, ése es el deseo, que todos los alumnos pudieran estar en el censo, porque esa información nos sirve. Si no se levantan datos de qué está pasando con los alumnos, nunca vamos a poder atender las debilidades”, reiteró.
Comentó que “la prueba no tiene consecuencias negativas, pero busca apoyar a encontrar debilidades en las escuelas, por eso todos los maestros deberían participar, pero, efectivamente, no hay esa disposición. Como bien sabemos, ése es un problema de naturaleza política”.
“El desafío es romper los paradigmas tradicionales para la actualización y evaluación de docentes. La evaluación debe servir para identificar esos focos”, agregó la también consejera Margarita Zorrilla y ex presidenta del instituto.
Los funcionarios del INEE explicaron que las pruebas piloto de Planea se aplicarán en febrero; y de manera censal, en marzo a todos los alumnos del último grado de la educación media superior y en junio, a todos los niños del país que cursen el último grado de educación básica.
El diseño y aplicación de la prueba tendrá un costo de 20 millones de pesos y se dijo que el recurso está garantizado en el presupuesto de este año.
Durante 2015 se evaluarán dos millones 300 mil estudiantes de primaria, en el caso de secundaria será a dos millones de alumnos; y para bachillerato, se examinará a un millón de jóvenes.
En total se aplicará la prueba a cinco millones 300 mil estudiantes.
Hasta ahora el INEE ha certificado también a mil evaluadores externos que revisarán la aplicación, pero explicaron que este número es “insuficiente” y se espera poder llegar a cuatro mil 500 docentes que pasaron las pruebas de este instituto.
Sobre el control estadístico, añadieron que se revisará con las aplicaciones muestrales para evitar que no haya “inflación” de resultados.
El consejero Eduardo Backhoff Escudero dijo que “si las dos evaluaciones (la censal y la muestral) se hicieron y controlaron deben arrojar indicadores muy similares y podremos detectar en qué estados no son equivalentes a la muestra que vimos. Es como hacer dos análisis de sangre y se debe ver que coinciden”, detalló.
La prueba también incluirá la medición de “habilidades de convivencia”, que busca que arrojen datos sobre la estabilidad de las escuelas y los niveles de bullying que se registran.
Jorge Hernández Uralde, titular de la Unidad de Evaluación del Sistema Educativo Nacional del INEE, explicó que la principal diferencia entre PLANEA y la prueba ENLACE es la forma en la que se plantearán las preguntas a los alumnos.
Con los nuevos reactivos se buscará evaluar si realmente los jóvenes pueden aplicar los conocimientos aprendidos al finalizar el preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.
Para medir sus habilidades de convivencia se les preguntará cómo se sienten en su ambiente escolar para ayudar a los directivos y darles a conocer las condiciones en las que están sus planteles.
Teresa Bracho, consejera del instituto, dijo que “una de las cosas que se busca es mayor coordinación entre las autoridades estatales y federales... Antes no existía, y éste es el primer esfuerzo coordinado. Hay muchas cosas que aún no están en blanco y negro, y el reto es cómo garantizar que esto pueda ayudar a la mejora de los resultados educativos en cada escuela”, planteó la funcionaria durante el encuentro.





