Historia. Sin un médico, tuvo a su hija en las escaleras

PREPOTENCIA. A Cristina le exigieron a gritos que limpiara con cloro la "suciedad" que había dejado en el lugar donde nació su hija. (Foto: LUIS CORTÉS / EL UNIVERSAL )
Jenny nació en julio de 2013. Su madre es una mujer callada y rodeada de hijos. Tiene 29 años y estudió hasta cuarto de primaria. Su esposo es campesino. Durante nuestra conversación la acompañan sus hijos Patricia, Érika, Claudia, Karina y Jenny, de 7, 5, 4, 2 y 7 meses, respectivamente.
Cristina nos acompaña al centro de salud de San Felipe Jalapa de Díaz, para que juntos recorramos el camino que ella hizo la madrugada en que dio a luz. Cristina no habla español, María la hija de Martha nos acompaña en el trayecto y traduce. Cristina y su familia viven aproximadamente a dos horas del centro de salud.
En las paredes de este lugar se lee: “Nuestra misión es la conformación de un sistema de salud universal, equitativo, solidario, plural, eficiente , de alta calidad, (....).
Cristina difícilmente sabría leer estos mensajes; pero reclama que esta vez y con su hija Jenny, ella dio a luz como lo hacen los perros a la intemperie, y sin cuidados, que hacía mucho frío, que nadie le abría la puerta del centro de salud porque era de madrugada y no había médicos, y que eso no está bien.
La mujer reclama también estar muy molesta porque no quisieron registrar las huellas digitales de su hijo, “porque pujó antes de tiempo, no se aguantó, no esperó al doctor, hizo un alboroto afuera del centro de salud y se le vino su hijo afuera, en la calle”.
Violencia obstétrica
Cristina dio a luz en las escaleras de este lugar por la madrugada y sin asistencia médica. Ella también tuvo que cargar a su hija, junto con el cordón umbilical hasta la puerta del nosocomio. También le pidieron a gritos que comprara cloro para que limpiara su suciedad y la de su hija recién nacida.
Violencia obstétrica por maltrato verbal, es el nombre que Roberto Castro ha dado a este tipo de agresión hacia las mujeres que dan a luz en ciertos hospitales del país.
Para el académico del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, esta violencia va desde el maltrato verbal haciendo alusión a la sexualidad de las mujeres, hasta situaciones como implantarles un dispositivo intrauterino (DIU) sin su consentimiento, o la extirpación de su útero sin que estén enteradas.
Sobreviven a la negligencia
Irma, Cristina, y Martha hoy son amigas; y curiosamente Cristina e Irma resultaron, sin ellas saberlo, más que amigas. Son primas lejanas, pero primas al fin. Sus hijos Santiago, Evelyn y Jenny también tienen asuntos en común, entre otros el ser sobrevivientes y haber superado el frío, la noche, la negligencia, y las condiciones de insalubridad en las que nacieron.





