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Los Avispones, de vuelta; 12 jugadores hubo en la cancha

Vania Pigeonutt Corresponsal| El Universal
Lunes 13 de octubre de 2014
Los Avispones, de vuelta; 12 jugadores hubo en la cancha

Después de que el pasado 26 de septiembre, más de 400 balas perforaron el autobús en el que viajaban, Los Avispones escuchaban las indicaciones de su entrenador y se preparaban para dar todo de sí en la cancha. (Foto: JORGE SERRATOS. EL UNIVERSAL )


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Chilpancingo, Gro.— Ganar nunca antes había cobrado tanto significado, por eso le apostaron sólo a eso. Sabían que lo harían: “¡Ganamos o ganamos!”... y no fallaron. Los Avispones de Chilpancingo derrotaron ocho a cero a su equipo contrincante, Los Vikingos de Chalco.

Pero en su primer partido luego del atentado que sufrieron, la “inyección de fuerza vino desde arriba”, de su compañero David Josué García Evangelista, El Zurdo, quien fue asesinado por policías municipales y sicarios el 26 de septiembre pasado. Ayer, en todo momento, decían sus compañeros, él estuvo en la cancha.

No hubo palabras alusivas por la agresión que marcó a los 28 integrantes, entre jugadores y cuerpo técnico. Sólo antes del partido un minuto de silencio en memoria de David Josué y el chofer del equipo Víctor Lugo, El Barcel, quienes perdieron la vida en los hechos violentos.

Todo lució diferente. Nunca en un partido del equipo de tercera división se había juntado tanta afición. Ni se había visto que cinco policías municipales resguardaran un encuentro. Aún así todo parecía una fiesta.

“¡Avispones!”, ¡Avispones!”, Rá, rá, rá. “¡A la triquitritriqui!, Ráaa, ¡A la triquitritriqui!, Ráaa, a la Bio, a la Bau, a la Bim Bom Bá, ¡Avispones!, ¡Avispones, Rá Rá Rá!”, se escuchaba.

Listos para el juego. Las porras iniciaron desde las 10:45 horas cuando los jugadores hacían sus estiramientos. En la cancha del INDEG, que irónicamente lleva el nombre del mandatario al que varios sectores quieren correr (el gobernador Ángel Aguirre Rivero), los de camisa blanca y short naranja, Los Vikingos se estiraban. A un lado de ellos, los de playera roja con un logotipo del ayuntamiento de Chilpancingo, Los Avispones, también lo hacían: “¡Va por ti zurdito!”, se empezaba a oír.

El goleador. El árbitro pitó y cuando el partido inició, la adrenalina se trepó en el cuerpo de Éric Othokari González Agustín y de los otros 10 jugadores. El muchacho de piel amielada, ojos rasgados y ceja poblada es el goleador del equipo.

En este partido lo demostró: anotó tres de los ocho goles. Es el delantero del equipo y para él, jugar es su terapia sicológica. Desde que Érik entró a la cancha, se dijo: “Este partido va por ti David y todos los que vienen; también mis goles”.

Othokari es sobreviviente de un ataque de más de 400 balas. Vive de milagro, lo sabe. Pero su exigencia de justicia por los hechos del 26 de septiembre no está en realizar marchas, como las que efectúan los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, quienes tienen a 43 compañeros desaparecidos, y el pasado 26 de septiembre les mataron a tres de sus compañeros. Para él, sus fuerzas están dedicadas en la cancha.

Con su estilo libre, sus jugadas y su contribución para que Los Avispones lleguen a la segunda división, Othokari se avienta un baile que hace mover a la afición.

Sus jugadas improvisadas sazonan la cancha de pasto sintético. El esfuerzo y arrojo que le ponen los colorados, da la esperanza de que ese sueño inmediato del triunfo se hará realidad, en honor a los amigos perdidos.

A las porras se suma el director técnico del equipo, Pedro Rentería Lujano, de 61 años. Es una persona muy positiva que se siente orgulloso de sus “pequeños guerreros”.

Ellos decidieron ante la Federación Mexicana de Futbol que continuarían con el proyecto de tercera división hasta derrotar a 210 equipos de cinco estados, entre ellos Oaxaca, para poder lograr el sueño. Él se sumó a ello. Trata de olvidar y agradecer que está vivo, pese a que una bala le atravesó el hígado durante el ataque del que fue blanco el autobús en el que viajaba el equipo, y que recibió decenas de impactos por parte de policías municipales de Iguala.

En una manta de unos cinco metros se lee: #FuerzaAvispones. Y Avispones está de pie. ¡Va por ti zurdito! La afición la sacó antes y al final del encuentro. Pedro asegura que ese es el corazón del equipo: “la fuerza, y por eso seguirá con el proyecto”.

En los ataques de hace 15 días, 12 integrantes de Los Avispones resultaron heridos.

Tres de los jugadores aún se recuperan al igual que el entrenador Rentería, así como el capacitador físico, “Jorgito” León Sáenz, quien perdería un ojo, pero ahí estuvo con su esposa durante todo el partido.

Los demás se incorporan poco a poco, como él, que hasta el miércoles de su próxima cita sabrá cuando regresar bien a las canchas.

Pedro aún recuerda los hechos que iniciaron la noche del 26 de septimebre y se prolongaron durante la madrugada del 27. El entrenador trata de hablar poco del tema. La noche había sido gloriosa, Los Avispones derrotaron 3 a 1 al equipo de tercera división de futbol de Iguala; sin embargo, minutos después de las 12:30 los rostros de felicidad se desfiguraron.

El pánico se apoderó de los semblantes de los jugadores y los angostos pasillos de un camión de pasajeros se convirtieron en su único refugio ante el artero ataque proveniente de las armas de los policías municipales.

El sonido de las balas perforaba los oídos. Los gritos de la gente del exterior y de los jugadores, muchachos entre 14 y 19 años, erizaban la piel.

Nadie sabía lo que pasaba. Transcurrieron segundos para que todos, después de que se escucharan las ráfagas, vieran morir a David García El Zurdo, y segundos después, al chofer del camión: El Barcel.

Aún con todo siguen con su fe en Dios, “gracias a Él estoy vivo”, dice Ashmad Gatica, quien anotó dos goles. Porta una playerita que mandaron a hacerle a David y sacarán el próximo sábado cuando se hará la presentación del equipo de manera formal; también ese día se realizará un homenaje a El Zurdo, en su cancha “Los Avispones”, donde no serán visitantes sino de casa.

La prenda dice: Descanse en paz, siempre te recordaremos. Y así seguirán los 24 próximos partidos, dice: “¡Puro a ganar!”.

En los vestidores todo sigue como fiesta. Ellos continúan con su ritual: “¡Señor... Danos la fuerza suficiente para salir y ganar este encuentro, y mientras lo hacemos, no dejes de mirarnos, para que no hagamos o digamos algo que te pueda ofender, Señor... Sé nuestro guía y protégenos de toda lesión Amén! De Rojo mi Corazón y de Azul mi sentir: ¡Avispones, Fuerza para Seguir!”



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