FAO destaca la Cruzada Nacional contra el Hambre
El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, valoró este miércoles aquí la Cruzada Nacional Contra el Hambre que impulsa el gobierno mexicano.
En reunión con corresponsales extranjeros, Graziano da Silva dijo que "la Cruzada Nacional Contra el Hambre es un muy buen programa, basado en muchas de las recomendaciones que realiza la FAO y que está bastante focalizado en los municipios con mayores problemas".
Valoró que la iniciativa mexicana contemple "el incremento de la producción, como el acceso a los alimentos, además de involucrar a la sociedad. No es un gobierno el que acaba con el hambre, es una sociedad la que decide poner fin al hambre".
Previó que algunos programas de la Cruzada, "que son inmediatistas y cortoplacistas, después de un periodo darán paso a otros programas. Entre los programas más importantes está la transferencia condicionada, que ha sido clave en la erradicación de la pobreza".
"Creo firmemente que una mejoría de la calidad nutricional, una mejoría de la distribución del ingreso pueden reducir mucho la criminalidad y la violencia", puntualizó el director general de la FAO.
El funcionario internacional precisó que el tema de la seguridad interna de los países de la región "está muy relacionado con la seguridad alimentaria, ya que donde hay hambre, hay violencia y conflicto".
Graziano da Silva encabeza en Santiago la 33 Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, la cual comenzó este miércoles y finalizará el próximo viernes con la presencia de altos representantes de 33 países.
Indicó que en la región "todos quieren esconder el hambre, hasta las madres. A veces uno llega a una casa y ve que hay hambre, ve que hay niños mal nutridos, le pregunta a la madre si tiene problemas para alimentar a los niños y dice que no".
Señaló que en la zona andina y Centroamérica "la cara del hambre es de una mujer indígena, con muchos niños, que vive en un área rural lejana, sin acceso a servicios básicos de educación, salud y electricidad".
Recordó que la primera de las Metas del Milenio es erradicar el hambre y que ésta es "como un motor que mueve todas las otras (metas). Si no logramos eso, no logramos tener a los niños en la escuela y si no están en ella no aprenden".
Acotó que América Latina es una región líder en materia de erradicación del hambre, "con 16 países que ya cumplieron esa Meta del Milenio", aunque señaló que existen diferencias entre las naciones del Caribe, Sudamérica y Mesoamérica.
Entre las preocupaciones que tiene la FAO mencionó el impacto del cambio climático en la agricultura, y apuntó que "ya estamos viendo repetidas sequías en la pampa húmeda, en el sur de Brasil, en una señal que el cambio climático es cosa del presente, no del futuro".
"El agua será cada vez un recurso más escaso en la región, excepto para los países de la cuenca amazónica, pero el mismo Brasil en las regiones noreste y central se verán muy afectadas, por lo que se necesita una fuerza de adaptación", comentó.
Enfatizó que en la región existe un problema de acceso a los alimentos, lo que también tiene que ver con la distribución de ingresos, el acceso a tierra y agua, y mejores empleos con mayores remuneraciones.
Graziano da Silva indicó que la FAO promueve un programa de merienda escolar, que ya está en operación en al menos 16 países, donde "incentivamos que las escuelas compren frutas, legumbres, leche, huevos a sus vecinos, que muchas veces son pequeños productores".
"Esto cambia el valor nutricional de la merienda, cambia la postura del niño frente al tema de la alimentación", acotó el director general de la FAO, quien como ministro de Seguridad Alimentaria de Brasil fue el encargado de poner en marcha el plan "Hambre Cero".
Esa iniciativa, que fue implementada durante el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), permitió sacar de la pobreza a 28 millones de brasileños durante los ocho años de gobierno del ex líder sindicalista.
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