Insuficientes, normas para regular el sector : Toscano

DENUNCIA. Miguel Ángel Toscano y José González Morfín, en la sesión de 2005 en la que se discutió la supuesta compra de diputados por parte de cigarreras. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
alberto.morales@eluniversal.com.mx
En 2005, el entonces diputado federal del PAN Miguel Ángel Toscano ventiló que un grupo de diputados fueron invitados con todos los gastos pagados al Gran Premio de Mónaco por las tabacaleras.
El tema, recuerda, generó una amplia discusión para regular la actividad de los cabilderos ante el Congreso, pero a casi ocho años, lamenta que la normatividad sea insuficiente para regular a este sector.
“Las actuales normas son insuficientes. En diciembre mandan regalos a la Cámara de Diputados, ahí uno se da cuenta qué industrias quieren seguir influyendo. Pero lo que no vemos son las invitaciones a comer o a cenar, regalos, a palcos deportivos, a los premios de Fórmula 1”.
Toscano recuerda que como legislador era habitual que estos grupos de interés trataran de “comprar conciencias de una manera muy decente y discreta, saben volverse tus amigos, se involucran con tu familia de manera personal, te invitan a buenos restaurantes y ellos pagan las cuentas o de fin de semana a su casa en Valle de Bravo”.
Toscano, ex representante de México ante los Organismos Internacionales en Ginebra, Suiza, dice que lo peor es que los propios legisladores piensan que estas prácticas son correctas.
El panista advierte que los cabilderos son unos profesionales para incidir en los legisladores, que toman cursos especiales en Estados Unidos, por lo que para ellos es muy fácil llegar a un legislador.
“Son unos profesionales, ellos se hacen amigos del puesto, no del legislador, y ese es el problema porque el legislador está en su nube de tres años ganando un sueldazo; lo invitan a cenar, conocen sus gustos y comienzan a personalizar sus regalos, invitaciones, intereses, y eso es delicadísimo porque los diputados o senadores lo ven como normal”.





