Yo, con poca cosa, soy un hombre rico", José Mujica

CERCANÍA. El presidente Mujica observa, junto a una niña, los actos por el Bicentenario de la Batalla de las Piedras, en mayo de 2011. (Foto: ARCHIVO / XINHUA )
Allí, habló de la ley del aborto que dijo, salva más vidas, y de la de la mariguana que, afirmó, servirá para combatir mejor el narcotráfico. También habló sobre su vida: "Yo apuesto a renunciar a cosas para tener más tiempo. Tiempo para vivir, para ser feliz... Los años que pasé en el calabozo, y logré sobrevivir, me son intransferibles. Después de eso con poca cosa soy un hombre rico. Pobre del que quiere mucho".
Su iniciativa de liberalizar la comercialización de la marihuana encuentra algunas dificultades
A los uruguayos les cuesta asumir que hemos tenido una explosión del delito cuando comenzó a masificarse el consumo de la "pasta base", un producto residual del procesamiento de la cocaína, mucho mas nocivo y letal, que en otros países se conoce con otros nombres y que se vende a precios miserables. En el país tenemos miles de presos producto del tráfico de esta inmundicia y han aparecido los delitos "por ajustes de cuentas".
Porque a la gente que no paga no le mandan los abogados para cobrar. No le hacen un pleito. Le pegan un tiro. Eso era desconocido en Uruguay.
En lo que me es personal no me importa tanto la drogadicción; esto es, no es que no me importe: es una enfermedad y como tal hay que tratarla y es manejable en una sociedad. Lo que es intolerable es
el narcotráfico. Lo que nosotros levantamos como tesis es que este problema encarado por la vía policial y de la represión sigue estancado, sin solución. Tenemos más presos, gastamos más dinero, es un cuento de nunca acabar y el problema se multiplica en las calles.
Vamos a tratar de arrebatarles el mercado. Vamos a combatirlos quitándoles un poco del mercado. Porque en definitiva se trata de un negocio. Tienen el usufructo de un monopolio y como el Estado los persigue, lo hace de alto riesgo y eso hace subir el precio y entonces la ganancia es muy grande. La corrupción es muy grande. El consumidor se transforma en vendedor, hasta por necesidad. Es interminable.
Lo que queremos hacer con la mariguana no es legalizar el consumo, es regularlo. El consumo ya existe. Existe a espaldas nuestras. La idea es tratar de regular el consumo. Primero, entregar un producto si se quiere más noble. No joder tanto a la gente. Segundo, identificar al consumidor y así cuando se está pasando de la raya poder decirle "mi'jito vamos a tratarnos porque por ahí la cosa va mal". Tercero, combatir,con más efectividad, todas las otras drogas.
No es que crea que la mariguana sea buena. Ni la estamos defendiendo . Cualquier adicción es mala. Salvo la del amor, las demás son todas condenables.
En el Parlamento se barajan algunas otras soluciones alternativas
Yo no sé qué va a hacer el Parlamento. Hay otras visiones como el autocultivo. Y yo no me opondría pero el tema es cómo se controla, para que no termine comercializándose fuera. Ese es el asunto, porque no podemos joder a los vecinos.
Con el monopolio de la producción y la comercialización tenemos todo controlado.
Lo que va a salir no sé, pero por lo menos se está discutiendo.
También ha recibido críticas, adentro y afuera
Los que critican que den soluciones alternativas. Pero que sirvan, por ahora con lo que se hace estamos perdiendo la guerra, y por lejos.
Está contento con el triunfo de Chávez
Para Uruguay es ampliamente favorable, porque Venezuela es un país complementario con el nuestro. Le estoy hablando desde el punto de vista económico. Desde el punto de vista del experimento social yo sé que Chávez tiene una visión a favor de la igualdad y de la equidad y de construir una sociedad de carácter socializante si se quiere, pero, yo se lo he dicho a él, que con ese tipo de visión corre el peligro de ser sepultada por una burocracia terrible.
Es lo que yo pienso. Pero cada pueblo es dueño de su destino. Con nosotros Chávez ha tenido una actitud muy generosa ante la que no podemos tener otra respuesta que no sea de agradecimiento. Si dijera lo contrario no estaría bien; sería como morder la mano que te brinda ayuda.
Contrariamente a lo que hace la mayoría de sus colegas del continente y particularmente los de sus línea política, usted no plantea la reeleccion
Porque yo soy uruguayo
¿Los uruguayos no son reeleccionistas?
En todo caso tengo el perjuicio que tenemos los uruguayos, que ya viene de antes, de todos los partidos. No nos gusta el cesarismo. Sabe qué: yo soy republicano a muerte.
Usted no veta leyes. ¿Tampoco la que legaliza el aborto que acaba de sancionar el Parlamento?
Pero ¿está de acuerdo con la legalización del aborto?
Yo lo del aborto lo estudié a la luz del sistema sueco y llegué a esta conclusión: cuál es el método más racional para salvar la mayor cantidad de vidas. Porque contra el aborto estamos todos. Ahora, si a la mujer la dejamos sola, si no la atendemos, si no le damos apoyo, sobre todo si son gurisas (adolescentes) la cosa va mal. Mejor pongámoslas arriba de la mesa y tratemos de que recule y apoyémoslas. Me parece que eso es mucho más inteligente, que prohibir.
Claro que desde el punto de vista de los principios sí puede ser condenable, pero desde el punto de vista de la praxis histórica, de lo que pasa, creo que se salvan mucho más vidas. Y esa es la razón por la que me inclino por esta norma.
Ahora, la gente que opina lo contrario tiene razones muy profundas y conmovedoras. No es una discusión baladí.
Un país pequeño como Uruguay, ¿estuvo bien en meterse tanto en el caso de la destitución del presidente (Fernando) Lugo, un asunto interno de Paraguay?
Yo creo que había que meterse. Nos metimos cuando (el intento del golpe contra el presidente ecuatoriano, Rafael) Correa. Nos metimos cuando (el golpe de Estado contra Manuel Zelaya, en) Honduras. Yo creo que mañana nos podemos meter para defender a alguien que tenga otro signo ideológico. Vale la pena que quienes nos consideramos progresistas nos apropiemos de la defensa de la democracia, de esta institución considerada de carácter burgues, del liberalismo burgués , y así corregir un error histórico que habíamos cometido.
Porque tenemos que defender esta democracia y hacer que funcione, hasta que quizá algún día encontremos algo mejor.
Lo de Paraguay podrá haber parecido como un acto intervencionista, pero fue muy poco lo que le pedimos; le pedimos apenas las mínimas garantías elementales del debido proceso. No se puede echar a un presidente y no darle ni dos horas para defenderse. Ahora tenemos que estar atentos y que se cumpla el proceso electoral.
Conseguimos además que no hubiera sanciones económicas. Hubo quienes las pidieron. Yo estoy por principio contra las sanciones económicas; ni para la izquierda, ni para la derecha ni para el centro. Nunca sirvieron para nada. El que se jode es el pueblo.
Cuando la humanidad le aplicó sanciones a (el dictador italiano, Benito) Mussolini, a (el dictador español, Francisco) Franco, a (el ex presidente cubano) Fidel (Castro), los únicos que sufrieron fueron los pueblos. Esto también lo tengo bien claro.
¿Por qué no ha ido a Cuba? ¿ No lo han invitado?
Me refería ahora como presidente
En algún momento espero ir. Tal vez no les sea muy simpático del todo. Porque soy medio libertario. Tengo mi manera de pensar; yo no pienso con el sentido del partido único, soy socialista pero mucho mas autogestionante, mucho menos estatista. Y bueno, todo esto puede generar que no simpaticen mucho conmigo, pero yo los quiero pila.
Que no simpatice quién, ¿Fidel?
No, Fidel está mas allá del bien y del mal.
Va a ir a España y el País Vasco
En noviembre tengo que ir a Cadiz, a la cumbre (iberoamericana), y voy a aprovechar para hacerme una escapada al País Vasco. Si no aprovecho ahora, me voy a morir y no lo voy a conocer.
Hay un pueblo Mujica
Sí, de por ahí venimos.
Además ahora la ETA esta en la legalidad
Esos sí que son duros.
Los Tupamaros también eran duros
Pero no tanto.
Se dice que usted está más cerca del Pacífico que del Atlántico
No. Mi tesis es la siguiente. El Pacífico va a ser el mar del futuro. Lo que esta pasando en Asia es irreversible. Es una región que va a ser determinante en el mundo que viene. Si nosotros nos alejamos deliberadamente, no nos van a venir a buscar y menos influencia vamos a tener. Son espacios que no hay que dejar libres. Y no hablo de Uruguay.
Uruguay no importa, no cuenta. Pero Uruguay está jugando su carta diplomática diciéndole a los grandes de la región que hay que ir para allá . Diciéndoselo a Brasil y a Argentina. Fundamentalmente a Brasil. Un país de dimensiones colosales y con aspiraciones de liderazgo. Pero si quiere capitanear la región no puede ni debe renunciar al Pacífico.
Los países grandes a veces tiene un problema y es que tienden a mirar demasiado para adentro. No asumen, les cuesta asumir la responsabilidad que tienen para afuera. Y Brasil es muy importante, pero sin la "barra" no es tan importante y por supuesto que "la barra" sin Brasil menos.
¿Ha hablado con la presidenta brasileña Dilma (Rousseff) sobre eso?
Claro que lo hablo y lo hablo con claridad. Nosotros asumimos una posición buscando que sea la del Mercosur. Este no es un fenómeno ajeno, es un fenómeno nuestro. ¿Qué éxito tengo? No sé.
¿Como está con el presidente estadounidense Barack Obama?
Con él hablé una sola vez en la vida. Pero creo que bastante bien.
Va a ir a EU, si gana la elección
Si me invitan, voy. La decisión es de ellos. En Uruguay han colocado una señora diplomática.
Cuando era joven, estuvo de visita en la URSS y según dicen volvió algo desengañado
Fue en la época de Nikita Krushov. Yo estaba muy cerca del Partido Comunista en esa época.
Me llevaron a un hotel de lujo. Pero de un lujo asiático, lo cual es decir. Porque ése es el lujo, porque el lujo de Occidente es berreta al lado del lujo asiático. Y entonces me pregunté: ¿Y esto qué tiene que ver con la revolución del proletariado? Y empecé a mirar. Y no me gustó lo que vi. No me gustó el reparto. No me gusto cómo vivía la gente.
Y después fui a Armenia y habían uruguayos que se habían ido para allá y para hablar con ellos tenía que salir del hotel. Y fui a una fábrica de motores y ahí pude saber otras muchas cosas por lo que me decían los trabajadores con el lenguaje de los ojos, que es universal; y lo que supe no era lo que yo soñaba.
Supongamos que Cristina Fernández de Kirchner fuera candidata en Uruguay. Creo que el único que la votaría sería usted
Yo creo que la cosa no es tan así. Pero el hecho sustantivo es que no va a ser candidata.
Pero también le digo que al revés, si yo fuera candidato en Argentina me votarían muchos.
Es una lástima que no pueda ser candidato en Argentina.
El hecho sustantivo es que la mayoría de los uruguayos no parecen compartir su política con
respecto a Argentina
Lo que pasa es que yo tengo que mirar en función de lo que le conviene a la sociedad por la cual estoy luchando. No son mis sentimientos los que tienen que gobernar mis decisiones. Tengo que hacer aquello que pueda ayudar a que mi gente tenga más trabajo.
Si fuera por mis sentimientos, mama mía. Pero, ¿qué hago con Argentina? ¿ Le declaro la guerra? ¿Rompo relaciones? ¿Le pincho un ojo? ¿Qué hago? Los países no se mudan. Yo trato de tener una política que me permita pellizcar lo que pueda, pensando en el trabajo de mi gente.
Y a eso me remito. Los que no tienen responsabilidad de gobierno pueden hacer lo que quieran. Cuando nos peleamos con (el fallecido presidente, Juan Domingo) Perón y éste nos cerró la canilla, aquí sólo vino la langosta, y lo pasamos mal. Yo no quiero eso.
Dicen que el discurso que pronuncio en la cumbre de Rio+20 (en junio), ha recibido más de un millón de visitantes en la web
No sé, puede ser, no los conté ni voy a salir a contarlos. Aunque creo que dije que ser feliz es fácil y en eso estoy absolutamente en minoría porque la sociedad va por otro lado. Pero yo sí creo que uno es feliz con poco. Y no es una apología de la pobreza lo que hago, sino de la sobriedad, de la austeridad. Yo apuesto a renunciar a cosas para tener mas tiempo. Tiempo para vivir, para ser feliz.
Porque en una de esas a usted le gusta pescar, o le gusta escuchar música, o jugar al truco (juego de cartas muy popular en el Río de la Plata) o estar con los amigos y para eso se necesita tiempo.
Como se necesita tiempo para el amor. Ahora, si usted va a vivir para trabajar y para consumir y va a dedicar todo el tiempo a trabajar y consumir y pagar cuentas, es una condena de vida. Hace rato que pienso así, porque para mí los años que pasé en el calabozo (casi 15 años, en distintos momentos), y logré sobrevivir, me son intransferibles. Después de eso, con poca cosa soy un hombre rico. Pobre del que quiere mucho.





