El ascenso de China como principal exportador global
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En las últimas décadas China se ha convertido en una de las principales locomotoras de la economía global. El desarrollo y crecimiento de su estructura productiva se ha efectuado a un ritmo impresionante, como lo reflejan datos del Banco Mundial. Por ejemplo, se establece que de 2000 a 2010 el PIB de China creció de manera sostenida en 9% en promedio. En este proceso, la contribución del comercio internacional del país ha sido significativa para impulsar la cuantiosa producción nacional estimada en unos 10 trillones de dólares.
Para lograr estos niveles de producción, China ha desarrollado un amplio sector empresarial con ramificaciones transnacionales, el cual ha llevado a consolidar una fuerte y diversificada estructura industrial y con una considerable expansión en el área de servicios.
Derivado de lo anterior, con la cada vez más intensa inserción internacional de sus empresas redunda a su vez en alto volumen de exportaciones (en 2000 se colocaron bienes cuantificables en 249.2 mil millones de dólares, alcanzando en 2010 la cifra récord de 1 billón 582 mil millones de dólares; es decir, cinco veces más en 10 años).
Como lo exponen datos de la OMC en el último decenio, la estructura de su producción destinada al sector externo se ha ido modificando de manera cualitativa. Representativamente para el año 2000, China exportaba hacia EU, la Unión Europea y Japón, manufacturas, bienes de consumo, maquinaria y equipos de transporte en volúmenes crecientes.
En ese entonces, el sector exportador chino mostraba que el 92% de los productos colocados en los mercados internacionales eran particularmente manufacturas. En esa época, el país se consolidó como el tercer productor global de vehículos, debido a que en el desarrollo de joint ventures se impulsó la manufactura, ensamble y producción completa de aquéllos.
Al paso de los años, es notable que el sector exportador se fue caracterizando por la presencia de mercancías con un connotado valor agregado, las cuales son producto de una mezcla eficiente de tecnología y mano de obra intensiva traducida en una fuerte estructura de competitividad mundial. Gracias a las políticas de apoyo y fomento puestas en marcha por parte del gobierno encabezado por Hu Jintao y las reformas emprendidas anteriormente.
Para 2002 China ya era el quinto país con mayor volumen de exportaciones a nivel mundial detrás de Estados Unidos, Alemania, Japón y Francia.
Asimismo, para 2005 —como lo refiere su Ministerio de Comercio— destacaba ya como el país con mayor volumen de productos con alto contenido tecnológico a nivel global, específicamente en lo que concierne a aquellos relacionados con la comunicación e informática. También se notaba la tendencia ascendente en sus exportaciones de equipos electromecánicos, maquinaria y accesorios, así como de aparatos eléctricos y bienes electrónicos. En suma, la capacidad de exportación, por ende de inserción internacional, alcanzaba niveles sin precedentes, logrando un crecimiento de gran magnitud en este mismo rubro.
El binomio Estado promotor-mercado de oportunidades, ha generado que China contribuya con casi 10% de las exportaciones globales a 2010 (casi 1 billón 600 mil millones de dólares), mientras que en el rubro de importaciones, éste es de 9% (1 billón 327 mil millones de dólares), generando un impresionante saldo superavitario de 254 mil millones de dólares).
Para este último año, es destacable que China se convirtió en el país con el mayor potencial exportador del mundo, rebasando en capacidad a Estados Unidos. Los principales productos de exportación registrados por la Organización Mundial de Comercio son, entre otros, maquinaria y equipo eléctrico, manufacturas, equipos para procesamiento de datos y del área de informática, aparatos de telefonía, hierro y acero, así como equipo médico.
El ascenso de China como potencia exportadora es producto de un conjunto de estrategias gubernamentales, un sector empresarial en crecimiento, diversificación y creciente demanda de sus bienes, que dan presencia al país asiático en América, Asia y Europa, lo cual le ha conferido una acepción de “fábrica mundial”.
*Académico de la UVM, campus Querétaro





