Reconcesionarán Autopista del Sol
david.aguilar@eluniversal.com.mx La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que la Autopista del Sol (Cuernavaca-Acapulco) y el tramo La Pera-Cuautla serán las carreteras que conformen el octavo paquete que será concesionado bajo el esquema de Aprovechamiento de Activos. Además de concesionar ambas autopistas, el paquete incluirá un compromiso para que, quien resulte el ganador de la licitación, construirá tres nuevos libramientos y un tramo nuevo, así como la modernización de uno adicional. Se prevé que las bases de licitación sean publicadas en mayo de 2009, de acuerdo con un documento de la dependencia que encabeza Luis Téllez. El inicio de las obras estaría programado para mayo de 2010, por lo que el ganador de la concesión se daría a conocer durante el primer trimestre de ese año. La Autopista del Sol tiene 279.5 kilómetros de longitud y recorrerla en su totalidad hoy día tiene un costo para el automovilista de 416 pesos, distribuidos entre cuatro casetas de peaje y la que está en el Maxitúnel, hoy concesionado a Empresas ICA, de Bernardo Quintana. El tramo La Pera-Cuautla cuenta con 34.1 kilómetros, con una ramificación de 17 kilómetros hacia Tepoztlán. Recorrer la primera cuesta 56 pesos en tanto que la segunda, el peaje es de 53 pesos, según la página de internet de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. La Autopista del Sol, desde que fue inaugurada por Carlos Salinas de Gortari en 1994, atravesó diversos problemas. Hasta la fecha algunos ingenieros señalan que está mal diseñada en su trazo, por la urgencia con la que fue construida entre 1991 y 1994. El monto total para su construcción ascendió a 3 mil millones de pesos de ese entonces, equivalentes a mil millones de dólares, costo superior al que tuvo la Central Hidroeléctrica de El Cajón o la Terminal 2 del Aeropuerto capitalino. Fue una de las carreteras que fueron rescatadas por el gobierno de Ernesto Zedillo en 1997 y hoy día es administrada por Banobras y el Fideicomiso de Apoyo para el Rescate de Autopistas Concesionadas (Farac). Este rescate, a decir del entonces titular de la SCT, Carlos Ruiz Sacristán, tuvo un costo superior a 79 mil millones de pesos por indemnizaciones y errores de planeación. A finales de 2006 tuvo uno de sus momentos más polémicos, debido a la queja de miles de vacacionistas por el mal estado de la carretera, que no correspondía con el precio del peaje, ya que el costo supera los 900 pesos viaje redondo. A inicios de 2007, Luis Téllez, titular de la SCT, durante un recorrido para verificar obras de rehabilitación del tramo Cuernavaca-Chilpancingo, afirmó que fue necesario reconstruir casi 60% de la longitud total de la autopista, incluido el reencarpetado, así como dos obras de ingeniería mayor. Para ello el gobierno federal invirtió mil 200 millones de pesos. En marzo de ese mismo año, la SCT entró en litigio con la constructora Gutiérrez Cortina Infraestructura (Gutsa). A esta última desde 2003 le asignaron contratos para trabajos de mantenimiento de 59.7 kilómetros de la autopista, con un costo de 300 millones de pesos. La firma debió ejecutar los trabajos en 271 días, pero luego de más de mil días de retraso, la empresa reportó sólo un avance de 30%. Por este hecho, en diciembre de 2007, la Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó por un año a Gutsa por incumplimiento de contratos en las obras de rehabilitación de la Autopista del Sol. La reconcesión de esta carretera en 2010 sería un nuevo capítulo en su historia. Este activo, lejos de ser un objeto de elogios para el gobierno federal, sólo le ha dado problemas y millonarios gastos en los 14 años que tiene de operaciones. ¿Quién le entrará a la rifa del tigre? Hoy día es una de las autopistas de mayor aforo en todo el país y sin duda ese es su mayor atractivo para los inversionistas nacionales y extranjeros.





