Compañía china ataca a Danone
El sector corporativo de China en la década de los 90 estaba lleno de despojos de malogradas compañías conjuntas entre multinacionales y empresas locales. Sin embargo, la unión entre Danone y Wahaha era mostrada como una de las grandes historias de éxito. Wahaha comenzó a operar en 1988, cuando el granjero Zong Qinghou comenzó a vender productos lácteos en la tienda de una escuela. Para 1996 había decidido entrar al negocio del agua embotellada y llegó a un acuerdo con Danone para ayudarle a expandirse. La sociedad pareció funcionar bien al principio. Danone aportó los recursos de una experimentada multinacional -incluyendo el capital y la investigación sobre productos- que combinó bien con el conocimiento local de Zong. Éste, conocido por ser un empresario exigente, se volvió un experto en ganar nuevos mercados. Ambas partes se beneficiaron ampliamente al tiempo que el agua Wahaha se convirtió en la marca líder del mercado. Zong ahora es multimillonario y ocupa el lugar 14 en la lista de la gente más rica de China, en tanto que la compañía conjunta le aportó a Danone más de 5% de sus ganancias operativas el año pasado y registró ventas de más de mil millones de euros (mil 300 millones de dólares). Pero ahora el negocio parece estar en peligro de desplomarse en medio de una atmósfera de hostilidad. Dada la inherente inestabilidad y los choques culturales surgidos en varias compañías conjuntas de China, el caso será observado muy de cerca por otras multinacionales. Desde hace tiempo, Zong ha expresado desacuerdo respecto de algunos de los términos del acuerdo inicial, que otorgó a Danone una participación de 51%. Asimismo, está inconforme con el hecho de tener que obtener aprobación de la compañía conjunta para poder utilizar el nombre Wahaha en productos lanzados por su propia firma. Sin embargo, la gravedad de este descontento no se hizo aparente sino hasta el pasado domingo, cuando un sitio web chino publicó una provocativa entrevista con Zong, plagada de insultos personales contra la actitud "de superioridad" de algunos ejecutivos de Danone y su falta de entendimiento sobre el país. Invocando la imagen de las invasiones contra China en el siglo XIX, Zong también acusó a Danone de tratar de asumir el control de algunas subsidiarias de Wahaha que no son parte de la compañía conjunta, comparación que tiene una extensa resonancia en China. Danone contraatacó ayer, acusando a Zong de establecer una operación "ilegal" para producir y vender productos idénticos a los que fabrica la compañía conjunta. La operación paralela fue tan amplia, declaró Danone, que estaba generando ganancias similares a las de la empresa conjunta. Danone enfrenta una difícil batalla si es que pretende restaurar la estabilidad en la compañía conjunta, que representa 75% de sus operaciones en China. Si el asunto es llevado a la Corte, el caso será escuchado en Hangzhou, ciudad en el este del país y sede de Wahaha, donde la compañía china es bastante conocida y tiene conexiones políticas. Danone también enfrenta una batalla de relaciones públicas -que Zong ha enmarcado en términos nacionalistas- sobre el predominio de multinacionales en China. Técnicamente, Danone lleva las de ganar, con 51% de participación. No obstante, la empresa conjunta depende de la cooperación continua de Zong. No sólo es presidente y gerente general de la empresa conjunta, sino que es la fuerza motora detrás de toda la organización Wahaha. Además, en China los empleados a menudo sienten una mayor lealtad hacia el jefe que hacia la organización. Por lo tanto, ganar en la Corte o dejar fuera a Zong no son soluciones para los problemas de Danone. Un grupo que afirma estar conformado por "vendedores y soldados de Wahaha" emitió ayer la siguiente declaración: "Wahaha es una marca china... es imposible que su gerencia (Danone) nos dirija". Luego de las declaraciones de Zong el fin de semana y de las afirmaciones de Danone sobre prácticas ilegales, resultará bastante difícil que ambas partes vuelvan a trabajar bien en el futuro.





