´El señor de los anillos´ llega a VW
BERLÍN.- El comunicado que dio a conocer la presidencia de la Junta de Vigilancia de Volkswagen, el martes pasado en Wolfsburg, fue escueto pero estremeció al mundo de la industria automotriz germana. Sin las cortesías adecuadas para la ocasión, el gremio anunció que el actual presidente del grupo, Bernd Piescetrieder, dejará el cargo a fines del año y que será reemplazado por el actual jefe de AUDI, Martin Winterkorn. Desde ese día, expertos, periodistas y altos ejecutivos alemanes especulan con los motivos que tuvo el máximo gremio del grupo para acabar con la carrera profesional de Pieschetrieder, tan sólo seis meses después de haberle prorrogado su contrato hasta 2012. En medio de la incertidumbre que reina en la sede del consorcio, ya existe una certeza generalizada. Nadie quiere poner en duda que fue Ferdinand Piëch, el poderoso presidente de la Junta de Vigilancia, quien orquestó la salida del ejecutivo bávaro de 59 años y preparó la llegada de Winterkorn a Wolfsburg. Cuando Ferdinand Piëch aceptó dejar el trono de Volkswagen para ocupar el estratégico cargo de presidente del Comité de Vigilancia del mayor constructor de automóviles de Europa, pronunció dos frases que persiguieron a su sucesor, Bernd Pischetrieder, durante su breve permanencia en el cargo. "Mi sucesor tiene que ser mejor que yo", dijo el patriarca en un lejano mes de septiembre de 2001. "Cuando el nombre del sucesor se conozca, el viejo rey morirá", añadió. Cuando el mundo de la industria automotriz germana conoció el nombre del sucesor de Piëch, se preguntó en voz alta si Bernd Pischetrieder seria capaz de imponerse a la herencia que recibió del legendario ejecutivo austriaco, pero también acertaron en no creer en la promesa que hizo el viejo rey. Ferdinand Piëch se negó a morir y siguió reinando en Volkswagen, con más poder que nunca. Como jefe de Volkswagen, Pischetrieder demostró que era un buen ejecutivo y tuvo el coraje de poner en marcha un polémico plan de saneamiento en las seis plantas alemanas del consorcio, que pretende reducir la plantilla 20% y ya elevó la semana labora de 28.8 horas hasta 34, sin compensación salarial. Pero el ejecutivo nunca logró ganar la confianza de Piech, un pecado que terminó acabando con su cargo de presidente de VW. Ya en marzo pasado, el poderoso Piëch había provocado una furiosa tormenta en Wolfbsurg cuando dijo que no era seguro que Pischetrieder continuara en el cargo en 2007. De inmediato, la prensa especializada descubrió a un nuevo sucesor: Martin Winterkorn, el exitoso jefe de AUDI y conocido en el sector cono el "señor de los anillos". Volkswagen aun guarda silencio sobre los verdaderos motivos de la partida de Pischetrieder, Mientras dura el secreto, la prensa germana descubrió que Martin Winterkorn, el futuro jefe de VW es un amigo personal de Piëch y que su carrera, jalonada de éxitos, la llevó a cabo bajo el alero protector del patriarca austriaco. De hecho el futuro jefe de VW, de 59 años, tiene el raro privilegio de contar con la confianza absoluta de Piëch y desde que inició su carrera en AUDI, hace 25 años, Winterkorn compartió con su mentor una premisa que le permitió convertirse en el famoso "señor de los anillos". Winterkorn y Piéch siempre creyeron que la calidad era el único camino para achicar la brecha que separaba a AUDI de marcas de lujo como Mercedes Benz y BMW. Cuando Piech fue nombrado presidente de VW, en 1992, Winterkorn ocupó el cargo de director de calidad en el consorcio y en los próximos 10 años el futuro jefe del grupo trabajó con energía en mejorar la calidad de la marca VW. En el 2000, Winterkorn ocupó un sillón en el consejo ejecutivo de VW como responsable de la división de Investigación y Desarrollo. Dos años más tarde fue nombrado presidente de AUDI. Poco antes de ser nombrado presidente de VW, Winterkorn había prometido que en tan solo 10 años, AUDI se convertiría en el líder mundial de fabricantes de coches de lujo, por encima de sus eternos rivales Mercedes y BMW. A partir del próximo año, el "señor de los anillos" deberá demostrar que es capaz de dirigir con éxito el mayor constructor de automóviles de Europa. A diferencia de Pischetrieder, contará con el apoyo y confianza de Ferdinand Piëch, el viejo rey que se negó a morir.





