Un largo conflicto llamado WTC

. (Foto: ARCHIVO/El Universal )
La historia del World Trade Center es un largo conflicto que inició en 1987 y estuvo marcado por disputas legales para su administración y el endeudamiento con la banca. Manuel Suárez, original propietario del Hotel de México, nunca se imaginó lo que iba a suceder con su gran proyecto. En 1991 es vendido y se convierte en el World Trade Center, ?herramienta de comercio internacional para el México moderno?, como los definía su propietario. El Banco de Comercio Exterior adquirió 25 por ciento de las acciones del WTC y aportó créditos por 60 millones de dólares, pero surgieron conflictos en Escala Internacional. El gobierno evalúa la situación y con su visto bueno inicia lo que sería el rescate del abandonado proyecto del Hotel de México, erigiendo a la vera de su esqueleto lo que sería la torre del World Trade Center. A finales de ese año, la pelea por el proyecto se da en tres grupos que participaban para hacerse cargo del World Trade Center: Opción, por Antonio Gutiérrez, Juan Gallardo y Claudio X. González; Gutsa por Juan Diego Gutiérrez y socios de Banamex, Domecq y Cifra; Bufete Industrial por José Mendoza y su socio Houstonian Development Group. Las bases del gobierno para asignar el proyecto fueron bajo dos criterios: quién paga mejor y quién garantiza éxito del proyecto. El grupo Gutsa resultó ser el ganador. En las crisis de diciembre de 1994, cuando Gutsa cumplía tres años de tener el control del edificio, no pudo cubrir adeudos y tampoco pagó intereses. El argumento que manejó el equipo de Gutiérrez Cortina fue que, debido a la crisis, desde hacía más de un año solicitaron a Bancomext, Banco Santander y al propio Fobaproa una reestructuración de sus adeudos. Esto no ocurrió y por lo mismo se escudaron en ello para no pagar. Lo que pedía era reestructurar una quita en el monto de deuda, continuar administrando el proyecto y refinanciar a largo plazo. La petición fue rechazada por Bancomext. Esto provocó que se endurecieran las posiciones y hubiera una negociación calificada de muy dura entre Bancomext y Gutsa. En aquel entonces, Enrique Vilatela consignó que, en efecto, en 1991 el organismo financiero que dirige y el señor León Olea firmaron un contrato de compraventa por 26 por ciento de Escala Internacional por un importe de 6.4 millones de dólares, el cual contenía una ?condición suspensiva? que lo supeditaba a obtener la autorización del comité ejecutivo de Bancomext, que presidía Pedro Aspe. La idea de una posible contrademanda contra Francisco de Paula, dependerá del contenido de la demanda que a su vez éste presentara para querellarse, del Bancomext y del actual gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, porque presuntamente se le ?presionó? a que vendiera las acciones del proyecto WTC en una cantidad muy inferior al de su valor, hace seis años. Guillermo Ortiz habría sido demandado en Estados Unidos por De Paula, pero eso no fue confirmado. El gobernador del banco central ha dicho en varias ocasiones que él no presionó a De Paula ni a los hermanos Suárez para que supuestamente vendieran al empresario Gutiérrez Cortina a un precio menor las acciones de Escala Internacional. La operación de Bancomext fue una excelente negociación. Al Fobaproa le canjeó un adeudo de 429 millones de dólares con activos por 102 millones de dólares. Esto es, pagó 23.7 por ciento del adeudo. Mucho menos de 30 por ciento del promedio rescatable. Asimismo, rescató los 60 millones de dólares que le debía Gutsa-Escala Internacional y pudo liberar las reservas que por otros 60 millones había constituido Bancomext. No sólo eso. Según los proyectos que hay, si vendieran todos los activos (oficinas, centro de convenciones y estacionamientos) podrían recuperarse en un escenario conservador 180 millones de dólares y en una posición optimista hasta 300 millones. Esto triplicaría la ganancia de Bancomext.





