Tras las bardas
El día de hoy quiero aprovechar este espacio para recomendarles un pequeño lugarcejo que han abierto unas muy divertidas amigas mías (las ?alternativas?, como son conocidas por más de un sobrino), del cual estoy seguro una vez que conozcan, coincidirán conmigo en afirmar que su llegada representa aire fresco en la tan sobrepoblada y gastronómica ?Fondesa?: nombre que se ha ganado a pulso la bella colonia Condesa, aquí mero, dentro de esta mágica ciudad. Se trata, como ya nos lo sugiere el título de este artículo, de una flor sui-generis que crece salvajemente en el sudeste asiático (Vietnam en particular es lo que me dicen mis anfitrionas, cocineras y amigas) que ha servido de inspiración y nombre para esta pequeña cocina en la calle de Campeche, la cual por su frescura, excelentes recetas y ambiente relajado, se está volviendo un punto de parada obligado para todo aquel que siendo asiduo a comer en esta colonia, aún lo hace, pero prefiere escapar el tumulto o ?fashion scene? que implica hacerlo ahí hoy en día. Sin mucha faramulla de por medio, como la que ostentan los nuevos paraderos de la zona, este espacio de apenas cinco o seis mesas resulta idóneo para degustar exóticos platillos, los cuales son preparados dentro de un ambiente familiar. El servicio personalizado que le otorgan Liz Maiz y Rocío su madre complementan a la perfección el delicado toque que le imprimen Francoise, mejor conocida como ?la Pancha? Vincent y Eleonora ?Chacha? Pérez, a cada uno de los platos que salen de su diminuta pero eficiente cocina. Cabe mencionar que nuestro par de chefs ha trabajado con éxito en varios de los restaurantes más famosos de la zona, por lo cual me da mucho gusto verlas ahora embarcándose en esta aventura que promete llevar a cada comensal por un viaje a través de lejanos y sutiles sabores. Los rollos imperial, los cuales para hacerles justicia hay que envolver en una hoja de lechuga acompañada con un poco de menta y otra especie que no me quisieron revelar su nombre, son una auténtica delicia. La sopa de camarón picante es en verdad excelsa, y el resto de la pequeña, pero balanceada carta no desentona en ningún momento. Recomiendo en particular el curry, pero los invito a ser ustedes mismos los que busquen su plato favorito. Una copa de vino o un poco de cerveza oriental y... listo, ha sido uno transportado al otro lado del mundo gracias a La flor de Mibong. Bueno, pues ahí lo tienen. Para todos aquellos que quieran enterarse con más detalle de dónde es exactamente que queda este lugar, sus horas de servicio, precios, etcétera, etcétera, pues comuníquense a mi dirección electrónica y con mucho gusto les haré llegar esta información seguro de que no sólo pasarán un tiempo agradable, sino que comerán delicioso y diferente. ¡Felicidades! traslasbardas@hotmail.com





