Ser zurdo, tendencia entre la mayoría de homosexuales

. (Foto: EL UNIVERSAL )
NUEVA YORK (ANSA). El porcentaje de zurdos entre gays y lesbianas es netamente superior respecto del promedio entre los heterosexuales, según un estudio realizado por investigadores canadienses quienes, en este dato estadístico, ven una confirmación de la controvertida teoría sobre el origen biológico de la orientación sexual. El análisis comparado y transversal de 20 estudios distintos efectuados en los últimos años con 23 mil hombres y mujeres homosexuales -dice Ray Blanchard del Centro para la dependencia y la salud mental de Toronto- muestra que, entre los gays, el promedio de zurdos es superior al promedio de ellos entre los heterosexuales en una medida del 34 por ciento ciento, mientras que entre las lesbianas llega al 91 por ciento . "Esta situación -según Blanchard- constituye una nueva prueba de que la orientación sexual está, en parte, determinada en el útero", es decir, durante la gestación del feto. La tendencia a ser zurdos, recuerda el estudioso que dirige un programa de sexología clínica, se manifiesta ya en el útero donde el feto deja más o menos claro, si después del nacimiento, usará la mano izquierda, moviéndola más frecuentemente que la derecha o succionando con más frecuencia el pulgar izquierdo. Si se fundamenta así la relación estadística entre tendencia al uso de la izquierda y homosexualidad, sugiere además Blanchard, es también verdad que se puede plantear la hipótesis de la existencia de una única causa en común, de las tantas posibles, entre homosexualidad masculina y femenina. Blanchard admite que no existe aún una prueba cierta sobre el origen biológico de la tendencia al uso de la mano y de la parte izquierda del cuerpo y que, en consecuencia, su hipótesis es recibida con todos los beneficios de la duda científica. Incluso así -afirma el científico- el estudio presenta un cuadro de referencia para seguir las investigaciones sobre las primeras fases del desarrollo del feto. Para Mario Lalumiere, que codirigió el estudio con Blanchard, lo que cuenta no es ir en busca de la causa única de la homosexualidad, porque no existe. Se debe hablar de causas en plural, comprendiendo tanto las biológicas como las psicológicas vinculadas a la influencia del ambiente humano en el curso de la infancia o de la primera adolescencia. Aclarar esto es fundamental, observó Lalumiere, retomando teorías opuestas sobre los orígenes psicológicos o biológicos de la homosexualidad que tanto hicieron discutir en las dos últimas décadas. No se trata de explicar cada caso de homosexualidad a una causa única sino de buscar las raíces de la orientación homosexual. Teniendo presente, además, que las experiencias sociales y familiares de la adolescencia, están precedidas y reforzadas por factores biológicos, aún no explicados.





