Distinción para Raymond Beauchef

. (Foto: EL UNIVERSAL )
Después de dar la bienvenida y de reconocer la brillante trayectoria profesional y académica de Raymond Beauchef, presidente de la Cámara de Comercio Franco-Mexicana, Bruno Delaye, embajador de Francia en México, le impuso el grado de Caballero de la Orden Nacional del Mérito en nombre del gobierno francés. Con sencillez y sensibilidad, el homenajeado expresó su agradecimiento al embajador Delaye por sus emotivas palabras e hizo un recuento de su vida, desde que inició en La Normadie, Francia, cuando parecía una locura dejar esas tranquilas tierras para tomar otros horizontes. Y continúo diciendo: ?Creo que soñar con conocer otras regiones y querer realizar sus sueños de niño son parte de uno. En mi caso está bien claro que pasar nueve meses del año bajo vientos y lluvias generó ganas de conocer lugares más soleados. ?Desde chico sentí una atracción particular hacia México por ver esas viejas y sensacionales películas rancheras que se transmitían en la televisión francesa en blanco y negro y también pronto me apasioné por su historia revolucionaria tan interesante. Por eso no me extraña haber empezado a buscar a toda costa por medio de mi escuela, venir a hacer mi servicio civil de cooperación en este país al terminar mis estudios. ?Esta atracción hacia México finalmente se concretó en mi vida profesional y el destino hizo el resto. En efecto, regresé en dos ocasiones por cuenta de distintas empresas. Ahora sé que mi decisión de vivir en este país fue la correcta, esta nación como ninguna otra del mundo me ha brindado todo lo que uno puede desear: Primero: una familia. ?Al lado de un hombre (no atrás como suele decir el dicho) siempre hay una gran mujer y eso sí sucedió al haber encontrado a Lourdes. Otra vez el destino fue muy generoso conmigo por haber tenido la suerte de conocer a la persona que compartiría estos 20 años de vida en común para crear una familia que me llena de orgullo?. Con satisfacción siguió hablando de su esposa y de sus dos hijas Stephanie y Garaldine, de quienes dijo ?por ser francesas y mexicanas se han enriquecido, lo que les dará la fuerza y empuje para hacerse de un lugar en nuestro mundo?. Y después de muchos otros conceptos interesantes sobre Europa, México y de Alstom, empresa de la que se siente orgulloso de colaborar en ella, finalizó su discurso: ?Recibir una condecoración oficial por parte del gobierno francés siempre es una ocasión muy especial y para mí, muy honrosa. Pero cuando se recibe de manos de un alto funcionario que se ha empeñado con tanto esfuerzo, dinamismo y talento en desarrollar las relaciones económicas, culturales y políticas entre ambos países, es para mí un momento de gran emoción y motivo de orgullo muy particular. ?Por eso, señor embajador, permítame expresarle mi más sincero agradecimiento?. La imposición de la insignia tuvo lugar en la residencia del embajador Delaye. En el acontecimiento estuvieron presentes: Gilles Bienvenue, Marc Pinguet, Alain Fohr, Gauthier Mignot, Olivier Delaitre, Laurence Beau, Jean Pierre Palis, Pierre Dumartin, Dominique Pin, Sylvine Clasquin, Annie Barbot, Jean Zarella, Pascal Mirailles, Francois Schroeder, Juan Ramón Nuño, Leonel Fontecha, Lucio Salazar, Fréderic Lescure e Ivette Cortés. También vimos a: Jean Paul Gilbert, Germán Vizcaya, Salvador Portillo, Raúl Brizuela, William Geiser, Armoud Lavasier, Alfred Brauer, Andrés Beran, Jorge Aguirre, Alfredo Elías Ayub, Osvaldo Gangoiti, Raymundo Campos, Joaquín Carrión, Christian Barthe y muchos más.





