El sabor de la nochebuena

. (Foto: VÍCTOR ABREU EL UNIVERSAL )
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Su madre se quedó sin empleo y este hecho motivó a la actriz Silvia Navarro a iniciar una aventura como empresaria, fue así que concibió la idea para su restaurante, Sabor Amor.
Ubicado en la colonia Roma, el establecimiento se distingue por su variado menú mexicano con toques franceses, los espacios que lo conforman y la cálida y agradable atención que brinda el personal que colabora en él.
“Cuando empecé a armarlo quería un lugar muy rico, especial, mexicano, pero sin poses, muy relajado, donde la gente tuviera la opción de estar como se le diera la gana y para eso hicimos este restaurante”, señaló.
La decisión de Silvia de establecer un negocio dedicado a la gastronomía fue por todo aquello que representa en los seres humanos el ritual de sentarse a la mesa a la hora de la comida.
“Todos los que tenemos la fortuna de comer y disfrutar con la familia guardamos buenos y malos recuerdos de nuestras cocinas.
“Mi mamá, por ejemplo, me retacaba de comida siempre. Me mandaba al colegio de lunch huevos cocidos...esos al final son momentos que vas a recordar”, señaló la actriz.
“Las comidas son el momento ideal para reunirse con los seres queridos. Cuando hay gente a tu alrededor, se convierte en un momento donde se comparte en todos los sentidos, desde discusiones hasta grandes alegrías. La comida para mí es dar, es algo muy importante”, dice.
Y aunque la guapa actriz reconoce que no es buena cocinando, acepta que para comer no hay quien la iguale, pues le fascina sentarse a la mesa y disfrutar de los platillos que le prepara su mamá.
“Yo para cocinar soy mala, pero para comer soy muy buena, me encanta. Además no soy melindrosa, como de todo, y creo que es debido a que mi familia es de rancho, y ahí estamos acostumbrados a comer de todo y muy rico.”





