Rachel Zoe está en los huesos
Rachel Zoe es una de las estilistas más famosas de Hollywood. Es la creadora del estilo boho-chic que hizo que celebridades como Keira Knightley, Lindsay Lohan y Mischa Barton se convirtieran en estrellas de las alfombras rojas.
Tan admirada como controversial, contra ella circulan acusaciones de que recomienda a sus clientas Clenbuterol (un remedio para curar el asma en los caballos) para que bajen de peso rápidamente. Es innegable que tanto ellas como sus seguidoras, son extremadamente delgadas.
Estos rumores aumentaron cuando Nicole Richie la despidió porque, luego de unos meses asesorada por Zoe, la hija adoptiva de Lionel parecía un estandarte de la anorexia. En MySpace, Nicole se refiere a Rachel como “la vieja que pide tres espárragos para comer”.
Seguramente, habrá más comentarios al respecto, pues Rachel decidió pasar sus más recientes vacaciones en la isla de St. Bart’s, donde se le vio con traje de baño y se pudo comprobar que la estilista está prácticamente en los huesos.
Aunque tenía puesto un pareo negro que cubría su abdomen y piernas, sí se pueden observar sus delgadísimos brazos, así como su pecho (apenas cubierto con piel) que delata que nunca podría convertirse en top model de lencería por su busto triste y desanimado.
La anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria que ocasiona una notable pérdida de peso, provocada por el propio enfermo y que lleva a un estado de inanición.
Se caracteriza por el temor del enfermo a aumentar de peso y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo, que hace que quien la padece se vea gordo, aunque se encuentre por debajo de lo recomendado por los médicos.
Generalmente, inicia con la disminución progresiva de alimentos, que empieza con la eliminación de los hidratos de carbono en la dieta. Luego, aumentan las restricciones, como las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a los enfermos a la deshidratación extrema.
Algunas veces, se suman otras “medidas” para bajar de peso, como el uso de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso de ejercicio físico. Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50% de su peso corporal.
Actualmente, existen clínicas contra la adicciones y asociación que ayudan a los enfermos a controlar este trastorno alimenticio.
En México, La Fundación y el Centro de Tratamiento Ellen West (que recibe su nombre en memoria de la poetisa austriaca que murió de anorexia) se dedica a brindar información sobre los trastornos de la alimentación, y elabora programas y campañas para prevenirlos.
Además, recaudan y dirigen fondos para dar becas a aquellas personas que no tienen los recursos suficientes para un tratamiento integral (www.ellenwest.org/fundacion).





