Monterrey Moda Nextel mostró lo más chic de Latinoamérica
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MONTERREY, Nuevo León.— Teniendo como poderosa locación el Parque Fundidora, en días pasados se llevó a cabo por primera vez en la ciudad de Monterrey, la tercera edición de Moda Nextel, una pasarela que presenta la creación de diseñadores contemporáneos de México y América Latina.
Usando como escenografía el Horno 3 de la antigua fundidora de Monterrey, Moda Nextel contó con la participación de siete diseñadores representantes de diversas regiones del continente: los mexicanos Morgana, Malafacha y Alessa Casati; de Argentina, Ricky Sarkany, Gustavo Cadile y la marca Cardona; y Sergio Dávila, de Perú.
Con la conducción de Adal Ramones y Montserrat Olivier, el evento contó con la asistencia de personajes del espectáculo entre las que se encontraban Jordi Rosado, Leonardo García, Juan Soler y Pedro Torres, además de invitados especiales como Ernesto Ibarra, Liliana Sada, Enrique Rubio y el embajador de Argentina, José Raúl Yoma. El grupo Kinky acompañó en vivo las pasarelas de Cardona, Morgana y Ricky Sarkany y el evento fue clausurado por un pequeño set de la cantante Fanny Lu.
Un clima amigable recibió a los invitados esa noche. Al contrario de muchos eventos del país, el Moda Nextel mostró desde el principio una notable organización. La pasarela estaba dispuesta dentro del gran salón del Horno 3, una escenografía fantástica que combinó estructuras de la arquitectura moderna con el cuerpo del antiguo horno de fundición el cual está hermosamente iluminado con luces LED logrando efectos increíbles que simulan el proceso de fundición del acero que ahí se realizaba.
La pasarela de más de 15 metros, perfecta para el recorrido de las modelos, en las cuales se encontraban las ganadoras del certamen y reality show internacional America’s Next Top Model: Heather Chantal Jones y Nicole Linkletter.
Moda Nextel no es sólo una pasarela de moda, pretende ser un espectáculo, un espacio en el que los asistentes presencien y conozcan el trabajo de los diseñadores latinoamericanos en un ambiente casual y relajado acompañado de música y visuales.
En ese sentido, las colecciones de los modistos son una revisión de su trabajo reciente, un adelanto de sus próximas colecciones o bien la temporada actual que ya han presentado en otros foros.
Pasarela de lujo
La marca Cardona, una de las mejor posicionadas en Argentina, con mas de 100 tiendas en ese país, se presentó por primera vez en México, mostrando una revisión de sus últimas tres temporadas.
La ropa dejó ver muy claro el éxito de la marca, una propuesta notablemente sencilla, sin abstracciones ni interpretaciones difusas. Cardona explota lo más íntimo de la cultura y los textiles argentinos con un balance perfecto entre tradición y contemporaneidad. Las piezas destacaban elementos claves de la vestimenta gaucha: fajines ceñidos, chales de lana y cribos que adornaban el pecho y la cintura de los modelos.
Morgana presentó su colección de otoño-invierno Alma Degoyada, haciendo una obvia alusión a la obra gráfica de Goya, en concreto a su llamada pintura negra. La colección tuvo grandes momentos que de pronto eran eclipsados por piezas fuera de lugar que se perdían dentro de la referencia a Goya. En general mantuvo una paleta de tonos grises magnífica, que dieron una impresión idónea a sus vestidos y faldones que mostraban una especie de engarzado textil que formaba gajos cuadrados, ribetes y texturas en las prendas.
Ricky Sarkany se encargó de bajar la nota alta de la noche. Presentando una colección un tanto parca, extremadamente casual, que hacía una típica referencia al glam rock y al grunge sin más acercamientos que minifaldas muy sencillas y vestidos sin manga adornados de divertidas chaquiras en telas metálicas con zapatos de cuero negro.
Alejandra Albarrán y Sofía Casares, para Alessa Casati, presentaron su colección otoño-invierno con sesgos cromáticos entre el dorado metálico, azul, amarillo, gris y negro en vestidos amplios y cortos, pantalones y leggings.
Con su tradicional estilo coctel, Gustavo Cadile fue una prolongada pausa en el evento, presentó una colección tradicional, clásica y poco arriesgada de trajes idóneos para brunchs o bodas.
Sergio Dávila fue lo más interesante de la noche, una afortunada colección primavera-verano 2010, con un atinado diseño casual para hombre y mujer. Tras afincarse en Nueva York, Dávila ha sabido crear un estilo casual-americano, al estilo Donna Karan o Michael Kors, y llevarlo a un nivel interesante.
Malafacha no desentonó. Su estilo claramente urbano hizo referencia en esta nueva colección a los dioses mayas de la muerte. Pechos coloridos en turquesa y rojo con una base en negro se enfocaron a un estilo urbano en pantalones y camisas, prueba de que la sencillez y la constancia son las mejores armas en la realización de indumentaria.





