Torerazos mexicanos
estilos@eluniversal.com.mx En una tarde apacible, bajo un brillante cielo azul, dio inicio la décimosegunda corrida de la temporada grande en el coso más importante de América Latina, la Plaza México, en la que se lucieron relevantes toreros mexicanos, quienes salieron al ruedo a entregarse sin reservas. El primero fue el tlaxcalteca Uriel Moreno “El Zapata”, festejando su cumpleaños número 34, y quien atraviesa por una de sus mejores etapas. Él realizó dos faenas con madurez e inteligencia a sus dos bureles, premiadas con sendas orejas. En segundo lugar salió al ruedo el mexiquense Fermín Spínola, cortándole las dos orejas a “Transmisor”; el diestro dio vuelta al ruedo en compañía de Fernando Ochoa, propietario de la ganadería “El Junco” que presentó un buen encierro. El tercer turno fue para el texcocano Leopoldo Casasola, en quien se ha notado una extraordinaria evolución y quien, por cierto, brindó la lidia de su primer toro a Juan Camilo Mouriño (qepd), quien fuera secretario de Gobernación. En barreras y tendidos saludamos a la guapa Anabel Márquez de Casasola, esposa del diestro de tierras faraónicas, a quien felicitamos por la próxima visita de la cigüeña; a la siempre guapa Victoria Peña, acompañada por su hijito Jerónimo; al guapérrimo empresario méxico-hispano José Manuel Álvarez, apoderado de Casasola, mientras que la gran ausente de la tarde fue su esposa, la pandorita Isabel Lascuráin, ocupadísima grabando los programas de Navidad y Año Nuevo de Las Netas Divinas; también en el callejón, dos grandes futbolistas del Club América, el argentino Fernando Ortiz y Juan Carlos Valenzuela, quienes confesaron haber vivido una gran experiencia taurina esa tarde.





