Descifran el futuro del mundo
maria.salmeron@eluniversal.com.mx La astrología no trata sólo de horóscopos y predicciones para la buena o mala suerte en cuestiones de salud, dinero y amor. Existe una rama llamada mundial que se ocupa de analizar el destino de países, gobiernos e instituciones políticas y es considerada la modalidad élite de esta disciplina. Presidentes como Ronald Reagan, François Mitterrand o Juan Domingo Perón, han aceptado que consultaron astrólogos para tomar algunas decisiones. Como ellos, otros personajes del espectáculo, el arte, el deporte, tienen un astrólogo de cabecera al que consultan para cualquier decisión importante, según Juan Estadella, presidente de la Asociación de Astrología de Cataluña, quien presenta su libro Astrología Mundial. Introducción a la Astrología Mundana En torno a este título, el autor platicó con Estilos. ¿Qué es la astrología mundial? La astrología en general estudia la posición y el comportamiento de los astros y su relación con la Tierra. Existen varias ramas y una de ellas es la mundial, que es considerada como la más importante porque atañe al destino de los pueblos, de las civilizaciones y no sólo a un individuo en particular. Ha sido una astrología elitista porque la clase dirigente de cada momento, desde hace cuatro mil años, ha recurrido a ella. Algunos políticos, reyes, emperadores y primeros ministros por muchos años han tenido a su astrólogo de confianza quien les dice qué hacer y qué no, en qué momento es oportuno, etcétera. ¿A quienes va dirigido este texto? Es un manual introductorio a lo que es la astrología mundana. Sirve para aquellos que no saben nada al respecto, pero que están interesados en conocer el futuro del mundo. De hecho, en un diagrama del libro se muestra el destino del siglo XXI. En él se puede saber, sin tener conocimientos de astrología, que en 2020 habrá una crisis económica y en 2030 un momento de auge económico, de paz política y social en todo el mundo. ¿Por qué la astrología fascina a unos y es algo difícil de aceptar para otros? La astrología no es cuestión de fe, pero sí hay gente más receptiva que otra y esos son los que más creen. Son ellos los capaces de captar el influjo de la luna y de otros astros. De porqué fascina a unos y otros la critican, es porque siempre hay gente para todo. Sin embargo, a la mayoría le interesa saber qué va a suceder con ellos el día de mañana, y si eso tuvo que ver con algo que ya aconteció. La astrología, a diferencia de otras disciplinas, opera con el plano presente, pasado y futuro. Entonces, la gente se siente atraída porque ve en esto una especie de seguridad para su incertidumbre. Ronald Reagan, en los 60, antes de ser presidente, fue gobernador del estado de California, y los periodistas y la clase política le preguntaban por qué había hecho su juramento del cargo en la madrugada. Su respuesta fue que su astróloga le dijo que era la hora marcada para que el ciclo de su gobierno fuera fructífero. Luego, él llegó a ser presidente. Sucede que no muchos políticos, empresarios reconocidos o los mismos directores técnicos de equipos deportivos admiten que tienen un astrólogo de cabecera que los ayuda. Ésto porque mostrarían cierta debilidad ante sus rivales y serían blanco de muchas críticas. En el pasado Mundial de Futbol, el entrenador del equipo de Francia reveló que utilizaba la astrología como herramienta para designar a los jugadores de su equipo, que así elegía a los que serían más convenientes para cada partido. El resultado fue que la selección de Francia llegó a la final y tuvo un muy buen desempeño, de modo que nadie le pudo reclamar. ¿Qué avances presenta en las cartas que elabora para el mundo? En el inicio de 2005, publiqué en una revista en España que a mediados de 2006 algo grave podía ocurrir con Fidel Castro. Hasta ese entonces, gozaba de aparente buena salud, y un año y medio después, le operaron de urgencia y cedió su puesto a su hermano. Con las elecciones de Estados Unidos aún no hay mucho en claro porque no tenemos los horóscopos correctos de Hillary y Obama. Pero sí se sabe que en noviembre de 2008 hay una configuración interplanetaria de Saturno-Urano que marca el fin de una política intransigente e intervencionista a nivel mundial. Ahora se sabe que cuando tome posesión el nuevo presidente de Estados Unidos, la política del mundo cambiará. En mis predicciones he sacado que en mayo, julio y diciembre de 2009, hay muchas posibilidades de acuerdos, amnistías o iniciativas de paz. Me adelanto a decir que ahora se ha escuchado mucho que estamos en crisis económica en todo el mundo, pero no es nada comparado con lo que ocurrirá en noviembre de 2009 y todo 2010. Esta crisis no será tan fuerte como la del 73 o la del 29, más bien se aproxima a la que hubo entre 1991 y 1992. Durará un año y medio, máximo dos, para luego, a finales de 2011 y todo 2012, ser espectadores de una recuperación económica a pleno motor hasta 2020, cuando será el próximo periodo problemático. Juan Estadella. Astrología Mundial. Introducción a la astrología mundana. Ediciones Índigo.





