Bulimia, el peso que pesa
¿Qué pesan más, tus propios kilos o el sentimiento de que el sobrepeso no es atractivo para los demás? ¿Tu imagen distorsionada de que una mujer delgada ha de ser feliz, tener salud, dinero y amor o tu frustración personal en alguno de esos planos? La comida tan sólo es el síntoma, afirma la sicóloga costarricense Mariana den Hollander, tras superar una bulimia de casi siete años y decidirse a escribir un libro de autoayuda dedicado a otras personas con esta patología. Mariana es una mujer muy guapa de 29 años con unos kilos de más que, desde hace tres años, luce con orgullo. Sin embargo, su agonía por el sobrepeso se inició antes de la adolescencia y, a los 19 años, una depresión ejerció como punta del iceberg para que comenzase a jugar con la comida. Pero, como era lista, decidió vomitar por épocas. "Un mes sí, tres meses no; otro mes sí, y así yo misma me convencía de que eso no era bulimia", nos relata en una entrevista realizada en Barcelona. "Caí en una depresión profunda, me sumergí en la bulimia sin ser consciente y estuve seis años y medio sin contárselo a nadie y sin creérmelo yo misma, hasta que un día observé una foto de Jennifer Lopez ¡y me pareció gordísima! Entonces me di cuenta de mi enfermedad y pedí ayuda a mi familia", nos explica antes de la presentación de su primer libro, El peso que más pesa (Aurea- Editores). La ayuda de su familia, que tiene un entorno progresista, fue inmediata, pero la clínica a la que recurrió no la convenció en absoluto, hasta que una amiga, terapeuta profesional, la introdujo en el método work, "una técnica gringa consistente en indagar en los pensamientos más profundos mediante un cuestionario". "Tras un taller de nueve días pude decirme a mí misma "¡Gracias por tener bulimia!" Y, a los tres meses, estaba curada, tras indagar en mí misma y descubrir que todas mis mochilas personales de falta de afecto, ansiedad, estrés, frustración y demás, habían desembocado en mi compulsión desenfrenada por los alimentos", nos relata Mariana.





