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Jinetes de primer nivel

El Universal
Domingo 03 de junio de 2007
Por el alto costo que implica el entrenamiento, muchos de los que practican este deporte son destacados personajes de la política, la sociedad y los negocios

Panorama actual

En el siglo XXI, la equitación en México es muy distinta, pues ya no es exclusiva de los militares, pero sí de los estratos altos de la sociedad.

La Federación Ecuestre Mexicana tiene registrados en este momento mil 370 jinetes a nivel nacional, mil 786 caballos de competencia y 76 clubes en todo el territorio. "Al lado de los 200 mil o 300 mil que tiene Alemania, parece poco, pero lo que sí tenemos es un número de aficionados que crece año con año", aceptó Eduardo Tame, encargado de las relaciones internacionales de prensa de la FEM.

Garfias añade que en México no existe una cultura del adiestramiento tan desarrollada como en Europa, Estados Unidos o Canadá.

"Ya no existe una escuela real de equitación en México, no hay un semillero de jockeys a pesar de que hay buenos entrenadores. Hoy el ejército se ha desvinculado de la actividad y quienes ocupan sus espacios son los que pueden comprar caballos de primer nivel.

"Entre ellos están empresarios poderosos o directivos de grandes corporativos como Fernando Senderos, Antonio Chedraui, Federico Fernández, Jaime Azcárraga, Manuel Senderos, Eduardo Sánchez Navarro y Lorenza O´ Farrill, que son extraordinarios jinetes", prosiguió el experto.

Para Romelia Calderón , jinete de salto, este panorama se refleja en los resultados obtenidos en las competencias internacionales, "el equipo ecuestre mexicano no entrena con la anticipación con que lo hacen escuadras de otros países que se juntan 18 meses antes. Aquí se concentran unos dos meses; habría mejores resultados si se le diera más tiempo", dijo.

Ramas ecuestres

Dependiendo de la agilidad de los caballos y jinetes, hay especialidades en la equitación como: endurance, vaulting, rienda, salto, adiestramiento y prueba completa.

Romelia, experta en salto, explica que ésta es una prueba de mucha fuerza, astucia y habilidad con el caballo. "Pasar una pista con obstáculos y acumular puntos evitando tirar las barreras no parece complicado, pero pensemos que el caballo pesa 800 kilos y debe saltar paredes de 1.60 metros".

"Al adiestramiento se le conoce como ´la prueba donde baila el caballito´, en ella es necesaria mucha precisión. El jinete debe hacer un recorrido con varios tipos de trote en determinada distancia, todo con elegancia", platicó Garfias.

Un ´hobby´ muy exclusivo

Si se quiere emprender el camino como profesional en la equitación, lo primero es comprar un caballo. El mercado equino en Europa está muy diversificado. Uno de los mejores lugares para encontrar caballos son los ranchos de Irlanda, donde la calidad de los corceles es excelente.

En México todos los sitios que venden caballos están bien establecidos. Óscar Garfias es director del Rancho El Camino, de Tony Camil, donde se crían y venden potrillos, explicó que los precios varían mucho. "Los hay desde 50 mil pesos hasta 100 mil dólares, un millón o millón y medio de dólares".

Garfias recuerda que lo más que se ha pagado por un caballo fueron 9 millones de euros, "fue en un concurso internacional, eso costó la yegua que quedó en segundo lugar".

Romelia Calderón, quien también es entrenadora, señaló que el siguiente paso es el entrenamiento. Las clases con un buen entrenador cuestan alrededor de 700 dólares al mes. "Hay lugares más económicos donde se pagan entre 3 y 5 mil pesos al mes y se dan dos clases por semana".

El dedicarse a la equitación implica, además pagar la manutención del caballo, su transporte, el tener ropa adecuada y otros gastos.

El caso de Romelia y Óscar es curioso, los dos ahora se encuentran inmersos en ese grupo élite, pero hasta hace unos años, ella contemplaba ir en busca de oportunidades a EU mientras limpiaba caballerizas, y él atendía una cafetería en el club hípico de la ciudad de México. "Llegamos hasta aquí con ayuda de Enrique Medina, quien cambió nuestras vidas. Nos mandó becados a Inglaterra, a una de las mejores escuelas de equitación en el mundo. Allá convivimos con príncipes y reyes de Noruega y Gran Bretaña", recuerdan emocionados.



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