Margarita Calderón de González Saravia

. (Foto: El Universal )
En 1940, cuando tenía 8 años de edad, Margarita contempló por primera vez Las Estacas de la mano de su padre, Julio Calderón, quien la acababa de comprar. -Tuvimos que bajar del auto y echar a caminar entre cañaverales y sembradíos de té de limón para llegar hasta aquí -narra la heredera del señor Calderón. El río serpenteaba a lo largo de un kilómetro y su remanso principal, la Poza Azul, invitaba a refrescarse en sus aguas. El señor Calderón hizo limpiar el paraje, introdujo luz eléctrica y creó un camino para automóviles enlazado con la vecina carretera a Cuautla. En 1941 abrió el sitio al público como "rancho turístico", por ese tiempo muy de moda en Estados Unidos. Los clientes nadaban, montaban a caballo y descansaban en rústicos cuartos de adobe. Entre los primeros huéspedes se contaron Diego Rivera y el literato Rómulo Gallegos. Entre las innumerables anécdotas del lugar, la favorita de nuestra entrevistada es la siguiente: a finales de los cuarenta, invitó a cierta compañera de colegio a una comida en Las Estacas a la que asistiría el ex presidente Emilio Portes Gil. La amiga, Margarita Ahumada, asistió acompañada por su abuelito, José Vasconcelos, enemigo irreconciliable de Portes Gil. -Al retirarse los invitados, luego de compartir la mesa en ambiente cordial, mi padre me reconvino por no avisarle que vendría el señor Vasconcelos. Yo ignoraba que aquel viejito fuera tan importante; para mí era sólo el abuelo de mi amiga -dice divertida. Con el tiempo el balneario atrajo a productores de cine y televisión. En los sesenta se grabó allí la serie "Tarzán", con el actor Ron Ely. -El equipo trabajó aquí durante cuatro meses -platica doña Margarita-. Llegaron con leones, un hipopótamo, una chimpancé llamada Vicky (que interpretaba a Chita) y lagartos. El parque acuático: A principios del siglo XVIII, Las Estacas formaba parte de la Hacienda de Temilpa y hace 100 años era de Manuel Alarcón, gobernador del estado de Morelos y compadre de Porfirio Díaz (cuando el general enfermaba, acudía a darse un chapuzón en las aguas de la finca). En 1939 Luis Alarcón, hijo del ex mandatario, vendió el predio al señor Calderón. A la muerte de éste, en 1975, nuestra entrevistada asumió la dirección del balneario. Casada con el banquero Enrique González Saravia (ya desaparecido), con quien procreó 10 hijos, ha delegado responsabilidades en varios de ellos. Imbuida de espíritu ecologista, doña Margarita decidió, en 1996, transformar el lugar en parque acuático para que los visitantes tomen conciencia de la riqueza natural. Biólogos de la Universidad Autónoma de Morelos colaboran, de modo permanente, en la conservación de la flora y fauna de plantas nativas que se han sembrado en la zona. Actualmente se organizan campamentos ecológicos encabezados por especialistas y competencias deportivas. Hace poco se puso en operación un albergue para grupos escolares que participan en talleres ecológicos. Planeamos edificar un hotel con 60 habitaciones -adelanta doña Margarita, quien pasa la mitad de la semana en su propiedad y se sumerge en el río antes de iniciar su jornada al frente de este pequeño paraíso morelense.





