El boliche, opción para divertirse, o "ligar"
En la antigüedad, el boliche era considerado sólo un deporte. Hoy, además de ser un juego que reúne a los amigos, invita a la reconciliación de las parejas y hace posible el encuentro entre jóvenes, provocando así el surgimiento de nuevas historias de amor. "Comencé a venir por una amiga. Quería aprender a jugar y no se animaba a venir sola. A los pocos días, conocí al que ahora es mi novio. Él me enseñó a jugar y a volverme una aficionada al boliche", relata Celina Yescas, de 20 años, quien asiste todos los fines de semana al boliche que se encuentra ubicado en el sótano del conjunto gastronómico La Piazza, en Interlomas. Al igual que éste, en la ciudad de México hay una infinidad de boliches muy atractivos para los jóvenes que buscan un rato de entretenimiento. La mayoría de estos lugares resaltan por sus tonalidades en colores alegres. Algunos cuentan con 30 pistas y otros sólo con 15. Los que no juegan, entre gritos de nervios y alegría, miran atentos a las chicas y a los galanes que intentan tumbar los 10 pinos, al tiempo que disfrutan de alguna de las botanas que ofrece la cafetería. Las porras: "sí se puede", "muy bien equipo" o "eso es todo", no dejan de escucharse. Tampoco es raro encontrar a quien presuma de ser un "as" con las "chuzas", lo que significa tumbar todos los obstáculos de un solo tiro. Un pino equivale a un punto, pero puede variar la puntuación, pues en más de dos chuzas continuas, la puntuación se puede duplicar. Un partido se divide en tres líneas, y cada una de éstas ofrece 10 entradas de tiro, con dos oportunidades de lanzar la pelota de boliche. Los pinos a tirar son 300 y se puede jugar en forma individual, en pareja y hasta por quintas, cambiando el juego en cada nueva entrada. Como regla general cualquier puntuación de 150 a 199 es considerada buena, mientras que una de 200 en adelante es excelente. Bueno, pero si tu intención es ligar o ser conquistada, pon en marcha tus destrezas, o bien finge demencia y deja que te enseñen. El boliche es para quienes están fastidiados de los bares y antros de esta ciudad. Hoy es otro punto de reunión. Toma en cuenta que para jugar tendrás que llevar tus zapatos especiales, aunque también se alquilan. Las bolas pesan entre tres y siete kilos. A los principiantes se les aconseja que seleccionen una bola que sea de aproximadamente una décima parte de su peso. No necesitan una pesada para lograr una buena puntuación. Se debe escoger el peso que sea cómodo para divertirse. Hay evidencias de que los antiguos polinesios también jugaban boliche en mesas que tenían 60 pies de largo, medida que poseen las pistas hoy en día El boliche fue parte de la ceremonia religiosa en el siglo IV en Alemania. Aquellos que podían tirar los pinos, se decía que tenían buen carácter, quienes fallaban, tenían que hacer penitencia. Incluso, Martín Lutero jugaba boliche Los reyes británicos Edward III y Richard II prohibieron el boliche debido a que decían que la gente desperdiciaba mucho tiempo practicando este deporte A principios del siglo XIX, el boliche fue introducido en Estados Unidos por los holandeses y alemanes, llegando a ser extraordinariamente popular. Solía ir acompañado de apuestas
La opción para el viernes
Los viernes los boliches se convierten en centros de reunión de los jóvenes, quienes aseguran que es el mejor día para visitarlos. Después de una semana de clases, buscan distracción y se reúnen para probar sus habilidades en este deporte, cuyos inicios datan de hace miles de años.
INTERESANTE
Las bolas de boliche y los pinos fueron encontrados por primera vez en una tumba de un niño egipcio que murió en el año 5200 a. C.





